1:12:50

Aliviar El Dolor Mientras Duermes Y Mejorar La Salud

by Mindfulness AMITABA

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
576

¿Sientes dolor físico o emocional que te impide descansar por la noche? Esta Meditación Guiada te ayudará mucho a aliviar el dolor mientras duermes y mejorar la Salud de cuerpo y mente. En esta sesión, te guiaré a través de un proceso de sanación utilizando técnicas de Relajación profunda Zen, Visualización creativa, Afirmaciones positivas y Desbloqueo de energía vital y sanadora Confío en que disfrutes mucho este tiempo que te dedicas para sanar y descansar! Un fuerte abrazo, Elena

Transcripción

Hola,

Te doy la bienvenida a esta meditación guiada enfocada en aumentar la salud,

Sanar nuestras heridas y aliviar el dolor de cuerpo y mente.

Esta sesión profunda de relajación te facilitará dormir plácidamente y profundamente.

Comenzamos la sesión.

Voy a elegir una postura cómoda y confortable.

Una posición en la que me encuentre relajada.

Cierro mis ojos dulcemente y me propongo en mi interior cuidar de mí,

Dedicarme este tiempo para sanar,

Relajar y descansar.

Muchos de nosotros tenemos dolores físicos y también dolores psicológicos.

Nuestro dolor físico y nuestro dolor psicológico van muchas veces de la mano.

Están interrelacionados.

Por eso cuando cuidamos del uno,

Cuidamos del otro.

Cuando sufrimos de un dolor en el cuerpo,

Ese dolor nos afecta emocional y psicológicamente.

Muchas veces no comprendemos por qué ese dolor está ahí,

Por qué ese dolor tiene que estar tanto tiempo presente en nuestras vidas.

Queremos deshacernos de él.

Queremos estar bien,

Con salud.

Y muchas veces no nos permitimos darle el tiempo para recuperar y sanar.

Todos estos pensamientos que internamente me digo día tras día acentúan nuestro malestar.

Pensamos como «quiero estar bien ya»,

«necesito recuperarme»,

«no puedo estar tanto tiempo con este dolor»,

«este dolor no me deja vivir».

Todos estos pensamientos acrecientan nuestro malestar,

No sólo a nivel psicológico y mental,

Sino también a nivel físico.

Pareciera que estamos presionando al dolor para que se fuera.

No estamos dando el margen,

El tiempo.

No estamos teniendo la suficiente paciencia.

Y sobre todo,

No estamos mirando profundamente.

Quizá nuestro dolor no es sólo físico,

Sino que es un dolor del corazón.

Una pérdida,

Un duelo,

Un cambio,

Una incomprensión.

Esta situación nos genera igualmente dolor y sufrimiento.

Es un dolor psicológico,

Emocional.

Sin embargo,

También tiene su efecto en nuestro cuerpo.

Cuando experimentamos un dolor psicológico,

Tiene un efecto en nuestro cuerpo físico.

Muchos de nuestros pensamientos,

Como por ejemplo «¿por qué las cosas tienen que ser así?

»,

«¿por qué me ocurre a mí esto?

»,

«¿qué situación tan desagradable?

»,

«no sé si podré seguir adelante».

Todos estos pensamientos en nuestra mente tienen un efecto.

La mayoría de las veces nos deja sin energía,

Nos drena,

Nos sentimos cansados,

Agotados.

Emocionalmente nos sentimos desolados,

Tristes o enfadados.

Estas emociones pueden tener un impacto en nuestro cuerpo.

Por ejemplo,

En nuestro estómago.

Puede que nos cueste hacer buenas digestiones.

También puede tener un efecto en nuestra espalda,

En nuestro cuello.

Podemos sentir la tensión,

Incluso el dolor.

Y si observamos más profundamente,

Podremos averiguar en qué otras partes de nuestro cuerpo se instala ese sufrimiento,

Esa tensión.

Cuando sentimos dolor en nuestro cuerpo y nuestra mente,

En nuestro físico y en nuestro corazón,

Sentimos que eso es el centro de nuestra vida.

No somos conscientes de la salud que ya tenemos.

Nos enfocamos solamente en el dolor y olvidamos el resto del cuerpo.

Por ejemplo,

Cuando tengo un dolor de muelas,

Mi pensamiento recurrente está en el dolor de muelas.

Sin embargo,

Cuando no tengo dolor de muelas,

Mi pensamiento no está en lo afortunada que soy por tener muelas sanas.

Damos por hecho que las muelas están sanas y no lo valoramos.

En esta sesión de meditación guiada vamos a observar profundamente nuestro dolor para poder sanar,

Para poder comprender.

Vamos a aliviar nuestros dolores y también vamos a dar gracias por la salud que ya está en nuestro cuerpo y nuestra mente.

Y para empezar vamos a respirar conscientemente.

Inspiro profundo por la nariz y expiro lento por la nariz.

Cuando inspiro conscientemente siento el aire que entra por mi nariz.

Y cuando expiro conscientemente siento el aire que sale por mi nariz.

Pongo todo el foco de atención en mi respiración.

Soy consciente de que a lo largo de la meditación puedo distraerme.

Mis pensamientos pueden surgir rápidamente en mi mente.

Cuando soy consciente de mis pensamientos los observo y me digo sé que este pensamiento está ahora presente.

Lo reconozco y lo acepto.

Y es así como ese pensamiento se desvanece.

Por lo tanto si un pensamiento aparece cuando estoy realizando este ejercicio simplemente lo observo y vuelvo a mi respiración.

Siento mi respiración y siento mis pulmones.

Siento como mis pulmones se hinchan al inspirar y como mis pulmones se deshinchan al expirar.

También observo otros leves movimientos en mi cuerpo.

Siento el movimiento de mi abdomen.

Mi abdomen sube y baja y observo su ritmo.

Tomo conciencia de mis costillas y el movimiento leve de mis costillas.

Pareciera que mis costillas se expanden y se contraen con cada respiración.

Y observo que mi respiración se ha vuelto más calmada.

Más relajada.

Así que ahora pongo el foco de atención en mi dolor.

Si es un dolor físico pongo mi atención en esa zona de mi cuerpo.

Si es un dolor psicológico y emocional pongo mi atención en el corazón y respiro allí.

Observo si el dolor es ligero,

Mediano o fuerte.

Penetro mi dolor con mi mente y me focalizo allí.

Sin juicio,

Sin crítica,

Sin voz interna,

Simplemente focalizo mi atención en el dolor y respiro allí.

Querido dolor,

Sé que estás aquí.

Puedo sentirte.

Conozco la impermanencia de todas las cosas y por eso sé que este dolor también es impermanente.

Voy a cuidar de ti,

Querido dolor.

Mi mente está contigo.

Hoy eres dolor.

Sin embargo,

Todo se transforma.

Todo se sana y se trasciende.

Coloco una de mis manos en ese dolor.

Y siento como el simple hecho de sentir el calor y la ternura de mi mano apacienta el dolor.

Con mi respiración consciente observo el dolor.

Lo acepto y voy calmando y sanando con mi respiración.

Inspiro en mi dolor y expiro en mi dolor.

¿Qué causas y condiciones se han dado para que este dolor esté ahora aquí?

¿Cómo puedo cuidar de ti,

Querido dolor?

Ahora formas parte de mí y quiero cuidarte.

No quiero exigirte,

Sencillamente quiero aceptarte.

Visualizo con mi mente ese dolor,

Esa parte del cuerpo que está dolorida.

Hay muchas células,

Muchos organismos trabajando para que se sane,

Para que ese dolor remita.

Y yo me siento en gratitud por ello.

Mi cuerpo es sano y por eso confío en él.

Confío plenamente en su sabiduría.

Confío en sus tiempos.

Y siento gratitud.

Siento que todo es transitorio,

Todo cambia.

Y porque todo cambia siempre hay esperanza,

Puesto que todo es posible.

Mi sanación es posible y voy a hacer todo lo que esté en mi mano para ayudar a sanar.

Tomo conciencia de que esta parte del cuerpo que está dolorida forma un precioso conjunto llamado cuerpo.

Mi cuerpo trabaja día y noche.

Mi cuerpo me sostiene.

Mi cuerpo es sabio.

Confío en mi cuerpo.

Y ahora quiero agradecer a cada parte de mi cuerpo.

Todas esas partes que están en salud y que trabajan para mí.

Siento que muchas veces mi cuerpo se asemeja a una casa.

Muchas veces prestamos atención a lo externo,

A lo que se ve.

Lo que se ve,

Por ejemplo,

Es el salón y todo lo que hay en el salón.

Pero ¿qué pasa con el sótano?

¿Qué pasa con el desván?

Sabemos que hay muchas cosas en ese desván.

Cosas valiosas.

Sin embargo,

Están puestas en la sombra.

Cojamos una lámpara y bajemos al sótano.

Pongamos luz a todas esas partes olvidadas.

Olvidadas,

Pero extremadamente valiosas.

Así,

Ahora,

Inspiro y expiro.

Y con mi mente pongo toda la atención en todo mi cuerpo.

Inspirando y expirando.

Pongo mi atención en mi pie derecho.

Observo con profundidad,

Con calma y con tiempo,

Mi pie derecho.

Mis dedos,

Mis uñas,

La planta de mi pie,

Mi tobillo.

Observo.

Siento la salud que hay en mi pie y siento una enorme gratitud.

Inspiro y expiro.

Y llevo mi atención a mi pierna derecha.

Observo mi pierna derecha con calma y con tiempo.

Todas sus partes,

Como el gemelo,

La rodilla y el muslo.

Soy consciente de la salud de mi pierna derecha.

Y me siento profundamente en gratitud.

Bajo un poquito más al sótano y observo que en mi pie y mi pierna derecha puedo ver mis huesos,

Mis venas,

Mis músculos y mis nervios.

Me siento en profunda gratitud.

Y observo ahora mi pie izquierdo.

Inspiro y expiro.

Y observo mis dedos,

Mis uñas,

La planta de mis pies y mi tobillo.

Observo mi pie con calma y tiempo.

Y soy consciente de la salud de mi pie izquierdo.

Y siento una profunda gratitud.

Inspiro y expiro conscientemente.

Y llevo mi atención a mi pierna izquierda.

Y observo mi gemelo,

Mi rodilla y muslo.

Y siento la salud de mi pierna izquierda.

Y me siento profundamente en gratitud.

Con calma y tiempo observo lo más profundo de mi pie y mi pierna.

Como son mis huesos,

Mis venas,

Mis músculos y mis nervios.

Ilumino mis dos piernas con mi mente.

Mis piernas están relajadas,

Hundidas.

Inspiro y expiro.

Y llevo mi atención a la zona de mi cadera.

Llevo mi atención a mis órganos reproductivos.

Observo con calma y tiempo.

Respirando allí,

Soy consciente de su salud.

Y me siento en profunda gratitud.

Observo también mi vejiga,

Mi riñón derecho y mi riñón izquierdo.

Respiro allí conscientemente.

Inspirando y expirando,

Soy consciente de la salud de mi vejiga y mis riñones.

Y me siento en profunda gratitud.

Y observo mi abdomen.

Observo mi intestino delgado y mi intestino grueso.

Con calma y con tiempo,

Llevo mi respiración y mi atención allí.

Observo la salud de mis intestinos.

Y siento una profunda gratitud.

Y llevo mi atención al páncreas.

No es importante saber exactamente dónde se encuentra,

Pues tu mente y tu cuerpo lo saben perfectamente.

Así que llevo mi intención de observación y sanación al páncreas.

Inspiro y expiro y soy consciente de la salud de mi páncreas.

Y me siento profundamente en gratitud.

Inspirando y expirando,

Llevo mi atención al estómago.

Observo mi estómago,

Sus paredes,

Su forma.

Me tomo el tiempo y la calma para observar.

Y respiro allí.

Y observo la salud de mi estómago.

Y me siento en profunda gratitud.

A la izquierda de mi estómago,

Observo mi bazo.

Con calma y tiempo,

Observo mi bazo respirando allí.

Soy consciente de la salud de mi bazo.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspiro y expiro conscientemente.

Y a la derecha de mi estómago,

Observo mi hígado.

Lo observo con calma y tiempo.

Me doy cuenta de la salud de mi hígado.

Y me siento en profunda gratitud.

Siento mis pulmones al respirar.

Y concentro mi mente en el pulmón derecho.

Con calma y tiempo,

Observo mi pulmón derecho.

Y sigo su ritmo.

Observo el ritmo.

¿Cómo es ese ritmo?

Y pongo ahora mi atención en el pulmón izquierdo.

Con calma y tiempo,

Observo mi pulmón izquierdo.

Siento el movimiento en mi pulmón izquierdo.

Y visualizo ahora ambos pulmones.

Tomo conciencia de la salud de mis pulmones.

Y me siento en profunda gratitud.

Dirijo mi atención al corazón.

Me tomo el tiempo de entrar en contacto profundo con mi corazón.

Sintiendo sus latidos.

Observando el bombeo.

Bombeo de sangre,

Presente en todo mi cuerpo.

Y tomo conciencia de la salud de mi corazón.

Y me siento en profunda gratitud.

En todo este recorrido de mi tronco,

Observo igualmente mis huesos,

Mis músculos,

Mis penas y mis nervios.

Me siento en gratitud por la salud que experimento.

Inspirando y expirando,

Llevo mi atención al esófago.

El esófago une mi estómago y mi boca.

Respiro en mi esófago con calma y tiempo.

Y observo la salud de mi esófago.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspiro y expiro.

Y llevo mi atención a todo mi brazo derecho.

Con calma y con tiempo,

Observo mis dedos,

Mi muñeca,

Mi codo,

Todo el brazo derecho.

Observo la salud de mi brazo derecho.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspirando y expirando,

Conscientemente,

Llevo mi atención a mi brazo izquierdo.

Con calma y tiempo,

Observo mis dedos,

Mi muñeca,

Mi codo y todo el brazo izquierdo.

Siento la salud de mi brazo izquierdo.

Y me siento en profunda gratitud.

Observo mis hombros.

Y observo mis brazos.

Puedo ver,

Igualmente,

Mis huesos,

Mis venas,

Mis músculos y mis nervios en estas zonas.

Observo la salud y me siento en profunda gratitud.

Mi cuerpo es sabio y mi cuerpo es salud.

Inspirando y expirando,

Observo mi cuello.

Y observo,

También,

La glándula de tiroides.

Respiro en mi cuello con calma y tiempo.

Y observo la salud de mi cuello.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspiro y expiro.

Soy consciente de mi respiración.

Mi respiración se ha vuelto calmada,

Serena.

Y me encuentro muy bien.

Y observo mi boca.

Observo toda mi boca.

Mis dientes,

Mi lengua,

El interior de mi boca,

Mis labios.

Observo con calma y tiempo.

Y relajo la mandíbula.

Observo la salud de mi boca.

Y siento una profunda gratitud.

Mi boca se conecta con la nariz.

Y llevo allí toda mi atención.

Observo mi nariz,

Mis fosas nasales,

Con calma y tiempo.

Soy consciente de la salud de mi nariz.

Y me siento en profunda gratitud.

Conecto ahora con mi oreja derecha.

Y con mi oreja izquierda.

Y observo su interior con calma y tiempo.

Observo la salud de mis orejas,

De mis oídos.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspiro y expiro.

Y llevo mi atención al ojo derecho.

Con calma y tiempo observo mi ojo derecho por dentro.

Y observo ahora mi ojo izquierdo.

Con calma y tiempo observo mi ojo izquierdo por dentro.

Observo la salud de mis ojos.

Y me siento en profunda gratitud.

Inspiro y expiro.

Y llevo mi atención al cerebro.

Con calma y tiempo observo el cerebro por dentro.

Y respiro allí.

Soy consciente de la salud de mi cerebro.

Y me siento en profunda gratitud.

En mi cabeza también observo mis huesos,

Mis venas,

Mis músculos y mis nervios.

Inspiro profundo y expiro lento.

Y observo la gratitud que me envuelve.

Y con mi mente llevo toda mi atención a todo mi cuerpo.

Mi cuerpo relajado y calmado,

Lleno de salud.

Ilumino con mi mente todo mi cuerpo.

Veo mi piel y mi pelo.

Profundizo un poco y observo la grasa y los músculos.

Los tendones y ligamentos.

Observo mis venas.

Y todo el sistema nervioso.

Y observo mi esqueleto.

Observo también todos mis órganos.

Y tomo conciencia de que soy mucho más que mi cuerpo.

Mucho más que ese dolor.

Percibo y siento que me encuentro muy bien.

Verdaderamente en calma y serenidad.

Me siento con confianza y esperanza.

Observando la salud de mi cuerpo.

Siento la gratitud en mi corazón.

Y siento el bienestar en todo mi cuerpo.

Inspiro y soy consciente de la salud de mi cuerpo.

Expiro y me siento en gratitud.

Salud de mi cuerpo.

Gratitud.

Y poco a poco dejo que este bienestar penetre profundo en mi ser.

Mi respiración calmada y consciente abraza mi ser y lo relaja.

Lo sana.

Esta energía sanadora que está manifiesta ahora en mí.

Quiero ofrecerla a todas las personas que sufren,

Que tienen dolor.

Ofrezco los méritos de este tiempo a todas las personas que sufren.

Deseo en mi interior que sanen,

Que se curen y que se llenen de esperanza.

Y yo continúo respirando.

Continúo generando la energía de la salud.

4.8 (24)

Reseñas Recientes

Kokys

June 30, 2025

Excelente. Muchas gracias!😻

© 2026 Mindfulness AMITABA. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else