memberplus
Los 7 Velos de Ocultación
5
curso de 7 días

Los 7 Velos de Ocultación

Por Ricard Barrufet Santolaria

Comienza el Día 1
Lo que aprenderás
Hace 13.800 millones de años emprendiste un largo viaje por el espacio-tiempo en el que te prometiste a ti mismo regresar. Sin embargo, a medida que te alejabas veías como tu Ser se iba fragmentando en millones de pedazos, hasta que olvidaste por completo tu estado original. Así surgió tu “Yo”, una entidad separada del Todo que, al quedar atrapada en la Dualidad, su único propósito es ahora tratar de regresar a la Unidad. Para ello, debes seguir adelante en tu viaje hasta lograr descubrir por ti mismo que en realidad no perteneces a este mundo, que tu nombre y apellidos no tienen nada que ver con tu verdadera identidad y que tu cuerpo es tan solo un préstamo que tarde o temprano tendrás que devolver. Estos son los 7 “Velos” que ocultan el Camino de Regreso al Hogar y que poco a poco harás caer hasta que logres recordar quién eres de Verdad. Curso basado en el libro "Tu Historia Soñada", de Ricard Barrufet Santolaria

Ricard Barrufet Santolaria

Girona, Spain

Ricard Barrufet Santolaria ha dedicado gran parte de su vida al estudio de las principales filosofías existenciales, encontrando en la Cábala Aplicada el marco ideal para comprender la relación existente entre la naturaleza energética de cada ser humano y su Propósito de Vida. Más tarde llegó a su vida la enseñanza no dualista, siendo actualmente...

Lección 1
El Velo del Cuerpo
Advertencia: Este curso hace alusión a la muerte desde una vertiente no científica y en ningún caso sustituye la ayuda profesional que cualquier persona pudiera necesitar. El cuerpo es la ilusión más poderosa que utiliza el ego para hacerte creer que eres un ser autónomo e independiente. Si tienes un cuerpo distinto del de los demás que puedes mover a tu antojo, cosa que los demás no pueden hacer con tu cuerpo ni tú con el suyo, parece razonable pensar que tu mente y tu cuerpo forman un solo organismo que piensa y actúa de manera independiente. No cabe duda de que esto es así, pero solamente en el Sueño. Junto al cuerpo el Ego ideó una serie de necesidades de obligado cumplimiento, como es todo lo relacionado con la alimentación, la protección y el cuidado del cuerpo, lo cual conlleva inevitablemente experiencias de carencia y malestar. Así es como el ego se asegura de que tus acciones estén orientadas en primer lugar hacia ti mismo, ya que la satisfacción de estas necesidades básicas siempre va a ser una prioridad para ti. El ego te dice que para sobrevivir tienes que valerte completamente por ti mismo y que todo lo que necesitas tienes que buscarlo en el exterior. Esta creencia está muy arraigada en la sociedad, especialmente en la occidental, que es donde más se fomenta la competitividad y la acumulación, dando lugar a un materialismo irracional que provoca grandes desigualdades a nivel global. No cabe duda de que en este Sueño tienes un cuerpo que alimentar, como ocurre en todo el reino animal, y el propio instinto biológico ya se encarga de recordártelo. También está el llamado culto al cuerpo, que es cuando no solo miramos por la correcta conservación del cuerpo, sino que ponemos gran esmero en tratar de hacer que sea lo más bello posible. No es cuestión de valorar si una excesiva atención al cuerpo produce un efecto positivo o negativo, ya que en realidad es algo indiferente, porque tampoco hay grados de error en las percepciones. O ves la Realidad enteramente o no la ves en absoluto. Así es que no importa el tiempo que dediques a embellecer tu cuerpo, porque una vez aprendas lo que tienes que aprender, el cuerpo dejará de ser un obstáculo para la claridad de tu mente.
Lección 2
El Velo de los Deseos
Una vez cubiertas las necesidades más elementales para no poner en riesgo la supervivencia del cuerpo, el ego se vale de otra artimaña para que la rueda de ficciones siga girando. El deseo es, desde luego, una invención mucho más sutil que la del cuerpo, pero tremendamente efectiva, porque con el deseo el ego consigue prolongar el Sueño a lo largo del tiempo. Y es que si en este Sueño no hubiera estímulos ni motivaciones de ninguna clase, todos habríamos preferido abandonarlo hace mucho tiempo. Hay varios tipos de deseo, desde los que buscan la satisfacción a través de los sentidos, como la comida, el sexo, los viajes, la música y todas aquellas actividades que te resultan placenteras; hasta todo lo que tiene que ver con el deseo de poseer, ya sea en el ámbito material, como en el intelectual, el profesional, el sentimental y hasta en el espiritual. La cuestión es que todo lo que quieras obtener de afuera es ilusorio, porque nada de lo que ves a tu alrededor es Real. Para que fuera Real tendría que ser eterno, y en cambio todo lo que pueden ver tus ojos tarde o temprano desaparecerá. Y también es ilusorio porque el hecho de querer obtener algo del exterior significa que sientes alguna carencia en tu interior, lo cual es del todo incompatible con tu Realidad. El deseo es un engaño porque genera estímulos que nunca te van a colmar. Una vez que has satisfecho un deseo inmediatamente aparece otro de nuevo, y si no consigues satisfacerlo entonces aparece la frustración y el malestar. Se trata de un círculo vicioso que no tiene fin, a menos que tú decidas ponerlo. Pero esto no significa que lo mejor sea llevar una vida austera en la que tu fuerza de voluntad consiga suprimir todo deseo, sino que prestes atención a tus pensamientos para que puedas detectar al ego en tu mente y tomes consciencia de que tu sensación de carencia o necesidad en realidad no forma parte de tu verdadera identidad. Al fin y al cabo sabes bien que los deseos no conducen a la felicidad, porque la felicidad es un aspecto del amor que no proviene del exterior sino que emerge del interior. Si piensas que cuando logres vivir en la casa de tus sueños, o cuando consigas ese cargo tan importante, o cuando encuentres el amor de tu vida, al fin serás feliz; ello solo indica que estás muy metido en el Sueño, pues confundes lo Real con lo irreal y así no es posible recordar quién Eres de verdad.
Lección 3
El Velo del Yo Personal
El Yo es el protagonista de tu experiencia humana en la tierra. El Yo es tu identidad personal en un escenario que parece muy real, pero que no lo es, porque forma parte de un Sueño. El Yo ocupa un cuerpo, pero no pertenece al cuerpo, adquiere una personalidad, pero tampoco es del todo esa personalidad. El Yo está situado entre el Ser y el ego, y a cada instante tiene que elegir entre si actuar bajo la influencia del ego o bajo la influencia del Ser. Cuando el Yo actúa bajo la influencia del ego sus acciones están encaminadas a satisfacer los apetitos y deseos personales (placeres, posesiones, ambiciones, éxito, reconocimiento, etc.), mientras que cuando actúa bajo la influencia del Ser, sus acciones están más orientadas hacia algún tipo de contribución social, hacia alguna labor de tipo vocacional, o hacia algún acercamiento a la Verdad. En las primeras etapas de la vida el Yo está muy condicionado por el sistema de pensamiento del ego, porque es el sistema que se encuentra implementado en la sociedad. Dado que toda sociedad otorga realidad al Sueño, la mayor parte de lo que se aprende durante la infancia está regido por el sistema del ego, sin que apenas exista la posibilidad de ponerlo en cuestión. Ya de niños se nos enseña a acatar toda la retahíla de normas familiares, sociales y culturales que de un modo u otro condicionan nuestra personalidad, porque no es lo mismo nacer en Japón, que en Mozambique, en España o en Afganistán. En cada país se nos educa de un modo distinto y resulta inevitable que al menos por un tiempo vivamos bajo ese condicionamiento cultural. Durante la adolescencia seguimos teniendo un Yo muy expuesto al sistema de pensamiento del ego, porque aunque es una etapa en la que uno ya empieza a querer construir su propia identidad, todavía damos demasiada importancia a la aprobación externa y a la pertenencia a un determinado grupo o colectivo. Es en la primera juventud que uno empieza a darse cuenta de que algunas o muchas de esas influencias externas no se corresponden con el verdadero sentir y pensar, por lo que surge entonces la necesidad de querer cambiar algunas cosas. Lo habitual es que en esta etapa se abandonen algunas creencias, ideologías, hábitos, conductas y aficiones, con el fin de incorporar otras que resulten más afines al verdadero Yo. Este es un Yo distinto del anterior, pero solo en el sentido de que al no actuar tanto en base al condicionamiento externo, a las apariencias, a lo que te dicen que más te conviene, o según lo que crees que se espera de ti; empiezas a conectar con capas identitarias más profundas de las que brota una confianza y convicción que fortalecen tu autoestima. Este es un Yo más liberado, porque te permite elegir caminos que antes no habrías sido capaz de tomar, siendo esta la manera en que vas madurando hasta convertirte en el adulto que se conoce lo suficiente como para vivir la vida que de verdad quiere vivir.
Lección 4
El Velo del Yo Profundo
Descubrir una vocación es un claro signo de conexión con el Yo Profundo, porque la vocación no es algo que puedas elegir de manera racional, sino que emerge del interior y te impulsa a hacer algo en particular. Tal vez no se trate de una actividad especialmente provechosa para el ego, pero sin duda que lo será para el alma, porque el Yo no vienes al mundo a satisfacer las expectativas del ego, sino con un propósito en particular, cuyo cumplimiento otorga un alto grado de realización personal. Hay personas que vienen al mundo con nuevas ideas que harán avanzar a la humanidad en alguno de sus ámbitos (social, cultural, económico, tecnológico, ecológico…), también están los que vienen al mundo con una clara vocación de servicio (médicos, terapeutas, profesores, pedagogos, funcionarios…); los que vienen a desarrollar su creatividad (músicos, actores, bailarines, diseñadores…), o su lado intelectual (físicos, matemáticos, historiadores, investigadores…), o tal vez su dimensión espiritual (filósofos, religiosos, metafísicos, esotéricos…). La cuestión es que sea el propósito que sea con el que hayas venido al mundo, una vez lo descubres y te propones decididamente llevarlo a cabo, lo más probable es que logres alcanzar un alto grado de realización personal y de felicidad. Pero atención, cumplir el Propósito de Vida no significa Despertar, sino que el Sueño se ha convertido en una experiencia más satisfactoria, que no es poco, aunque no es el final del Camino. Es conveniente descubrir el Propósito de Vida porque ello nos conduce a un Sueño Feliz, pero nunca hay que olvidar que los sueños felices siguen siendo sueños y el único propósito Real para ti y para todos consiste en despertar definitivamente del Sueño. Dado que en el Sueño Feliz hay mucha más claridad que en cualquier otra fase del sueño, aquí recuerdas fácilmente tu propósito de vida y te entregas a él sin temor, pudiendo así descubrir tus habilidades, tu talento natural o tu verdadera vocación, que es uno de los mayores descubrimientos que puedes hacer en la vida, porque independientemente del éxito o del reconocimiento que te pueda proporcionar, simplemente te sientes bien con lo que haces. Quizás tú ya seas una de estas personas que se siente dichosa y plena con la vida que lleva, lo cual ciertamente es un claro signo de estar en el Sueño Feliz, aunque también debes observar lo estable y duradera que es esta sensación, porque es fácil confundirla con el gozo que produce una época fructífera en el trabajo, o con la emoción de un enamoramiento, o con la satisfacción de tomarse un año sabático. Cualquier situación temporal es engañosa, porque puedes pasar rápidamente de la calma a la tempestad, o del amor al odio, y que todo se derrumbe como un castillo de naipes.
Lección 5
El Velo de la Dualidad
El mundo del ego es un mundo dual en el que todo está separado y dividido en pares de opuestos y en el que inmediatamente te posicionas a favor de uno y en contra del otro. Tenemos el bien y el mal, lo justo y lo injusto, lo verdadero y lo falso, lo agradable y lo desagradable, lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo, etc. Si consideras, por ejemplo, que eres una persona alegre, vital, responsable, trabajadora, honesta y simpática, estarás a su vez señalando lo que no eres y que probablemente tampoco te agrada de los demás; es decir, que sean tristes, aburridos, irresponsables, perezosos, deshonestos y antipáticos. Estos atributos no te gustan porque no te identificas con ellos y por eso los rechazas. Y lo mismo ocurre con aquellas ideologías, creencias y valores morales que no compartes, así como aquellas emociones y sentimientos que detestas, como pueda ser la ira, el miedo, la ansiedad, la envidia, los celos o la culpa. Sin embargo, todo esto no desaparece de tu mente, sino que permanece en una zona oscura a la que C.G. Jung denominaba "sombra", que es el lugar ideal para dejarlo allí y que no te moleste. Así es que todo pensamiento acerca de esto o aquello que percibes en el exterior es el efecto de una proyección de tu mente, indistintamente de si lo calificas de positivo o de negativo. Si observas, por ejemplo, una puesta de sol y piensas “qué atardecer más hermoso”, o “qué estampa más bella”, significa que en esa proyección estás viendo reflejada tu propia belleza interior, la cual aprecias y valoras. Pero si ves, en cambio, a un hombre que sale corriendo después de haberle robado el bolso a una anciana, inmediatamente piensas, “¡menudo sinvergüenza!”, lo cual no es otra cosa que una proyección que proviene de esa parte de tu mente en la que escondes todo lo que te resulta inaceptable. Es una proyección que te produce malestar porque hace emerger emociones que detestas. Sin embargo, esas emociones están ahí y no van a desaparecer sin más, a menos que las reconozcas y hagas algo al respecto.
Lección 6
El Velo del No-Yo
Trascender el nivel de la Dualidad y descubrir el No-Yo en la mente, es como estar en el mundo, pero no ser parte del mundo. Es lo que se conoce por un ser Despierto, un iluminado. Es decir, que un ser despierto sigue percibiendo los cuerpos de las personas que hay a su alrededor, pero ello no supone ningún impedimento para ver las mentes que hay detrás como una sola. Alcanzar este sublime estado de liberación mental en un mundo especialmente concebido para que esto no ocurra, es sin duda una proeza. O sea, que para poder experimentar la Unidad nuestra mente debe regresar a su estado original, que es un estado en el que no se percibía nada por separado, porque todavía no existía un aspecto racional que se dedicara a analizar todo lo que ahora percibimos como fragmentado. Pero ¿es esto posible? Confío en que sí. Sin embargo, esto significa que en algún momento tendremos que abandonar ese aspecto de la mente que empleamos para analizar, estudiar y aprender enseñanzas como esta, lo cual es una paradoja: aprender para olvidar. Sin embargo, este olvidar no supone regresar al punto de partida, sino más bien soltar todo lo aprendido para llegar a ese “sólo sé que no sé nada” en el que en realidad todo ha sido debidamente integrado en la mente y por lo tanto no hace falta retener la información en la memoria. El ser que ha despertado del Sueño vive en un mundo en el que el miedo ha dejado de existir. Vive una experiencia de atemporalidad en un marco de tiempo y siempre tiene a mano todo lo necesario para no volver a caer en la confusión. El ser que ha despertado del Sueño vive en un estado tan sumamente pacífico, sereno y amoroso, que nada de lo que ocurra a su alrededor puede llegar a perturbarle. El ser que ha despertado del Sueño no ambiciona nada y tampoco siente carencia de nada. Vive en el mundo, pero no es del mundo, ocupa un cuerpo, pero no es el cuerpo; no hay nada del exterior que pueda alterar su perfecta paz interior y ama a todos por igual porque no hay distinciones en su mente. El ser que ha despertado del Sueño conoce el Mundo Real, un mundo de Amor, Luz y Bondad en el que no cabe ninguna otra cosa, porque no hay ninguna otra cosa Real. El Ser que ha despertado del Sueño ya se ha hecho uno con Cristo, con el Hijo de Dios; tu Realidad. Una Realidad que también descubrirás cuando al fin te reconozcas como el soñador de tu larga historia soñada.
Lección 7
El Velo del Tiempo
La ciencia, que en este contexto debemos considerar como el estudio de las ilusiones, ha descubierto que el tiempo no solo es relativo porque depende de variables como la velocidad y la masa, sino que antes de la gran explosión o Big Bang, también era inexistente. Es decir, que para la ciencia no pudo haber un instante anterior al Big Bang, porque antes de ese acontecimiento no podía haber absolutamente nada. Ni espacio, ni tiempo, ni materia. Sin embargo, de la nada surgió el Todo, con lo cual esa “nada” debía de tener alguna singularidad o atributo especial. Esta singularidad no es otra que la Mente Una, la Realidad inefable que olvidaste al caer en un profundo Sueño del que ya estás empezando a despertar. Esto quiere decir que tanto el espacio, como el tiempo y la materia son ilusiones, porque empezaron con el Sueño del Ser hace unos 13.800 millones de años, que según la ciencia es la edad del Universo. Fue en ese instante que el Ser tuvo un pensamiento del tipo: ¿Cómo sería la existencia si estuviera separado de Dios? Y puesto que en lugar de reírse de este pensamiento por considerarlo absurdo lo tomó en serio, a ese inocente pensamiento de separación se le adhirió un profundo sentimiento de culpa por haberlo tenido. Este sentimiento de culpa no tenía razón de ser porque surgió del temor hacia una posible represalia de Dios, con lo cual era un miedo totalmente infundado. Sin embargo, estaba ahí, y con ello se rompió la armonía Dios-Ser-Mente, porque en el instante en que el Hijo aceptó esa culpa (miedo), le dio un lugar en la Mente donde permanecer. Esto provocó una escisión en la Mente que compartía con Dios, ya que si Dios no contemplaba culpa alguna, pero en cambio el Ser sí lo hacía, la Mente dejó de estar unificada. Así es como el Ser imaginó que se produjo la separación entre la Mente de Dios, que es todo Luz, y la suya propia, en la que había una pequeña sombra donde se alojaba esa culpa, que dio lugar al mundo onírico en el que nos encontramos. Así que este Sueño es un viaje de regreso a la plenitud del Ser consciente, en el que el tiempo es igual de ilusorio que el ego y por eso el ser despierto solo contempla el único instante real que es el ahora.

Reseñas Recientes

5
6
Wendy
July 20, 2025
Me encantan tus cursos porque me hacen contemplar mas profundumente la ilusion. De hecho, me siento como me estuviera despertando de un sueno. Muchas gracias por ser un gran guia!🙏

Ricard Barrufet Santolaria's Collection

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app