07:35
07:35

2 - Vida y Enseñanzas de Buda - Budismo

by Ciencia del Saber

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.7
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
253

Siddharta Gautama nació probablemente en el año 558 antes de Cristo en Kapilavastu, ciudad amurallada del reino de Sakya situada en la región meridional del Himalaya, en la India. Conocido también con el nombre de Sakyamuni ("el sabio de Sakya"), Siddharta era hijo de Suddhodana, rey de Sakya, y de la reina Maya, que procedía de una poderosa familia del reino. Según la tradición, Siddharta nació en los jardines de Lumbini, cuando su madre se dirigía a visitar a su propia familia.

Transcripción

Los cuatro encuentros El joven Siddhartha creció rodeado de lujos y abundancia de bienes materiales,

Separado prácticamente por completo del mundo exterior.

Esta situación se debió al temor paterno sobre una eventual renuncia de su hijo a los privilegios mundanos.

Profetizada por los brahmanes,

El rey Suddhodana,

Deseoso de criar un sucesor suyo,

Casó a su hijo con una bella princesa de nombre Yasodhara.

Les regaló además tres palacios en los cuales la joven pareja pasaba las diferentes temporadas.

El propósito principal del rey padre fue el de rodear a Siddhartha de toda clase de confort para de esta manera evitar que el joven príncipe tuviera alguna experiencia del sufrimiento y de penas que existían en el mundo exterior.

Fue así como Gautama pasó los primeros veintinueve años de su vida en toda clase de lujos y placeres,

Pero gradualmente la verdad sobre el nacimiento,

El envejecimiento y la muerte le iba a ser revelada,

Junto con el triste principio según el cual los placeres de este mundo tan solo serían preludios de las futuras penas.

Todo ocurrió mediante los cuatro inolvidables encuentros que marcarían para siempre su destino.

En la primera ocasión,

Mientras paseaba en su carro por los jardines reales,

Gautama divisó una escena que antes jamás se había imaginado.

He aquí un hombre muy avanzado en edad,

Debilitado en este su último estado de vejez,

Con un lastimero llanto y con una voz moribunda apenas perceptible.

Se dirigía a él con estas palabras.

Ayúdame maestro,

Levántame por favor,

Porque en caso contrario moriré aquí abandonado y solo,

Antes de que pueda llegar a mi casa.

Gautama asombrado de lo que estaba viendo,

Empezó a indagar a su primo,

El cual hacía la vez del conductor del carruaje.

Dime Channa,

¿es esta persona un ser humano de veras?

¿Por qué su cuerpo está tan curvado?

¿Por qué tiembla tanto?

¿Por qué su cabello es canoso y gris y no negro como el mío?

¿Qué pasa con sus ojos?

¿Por qué tiene nublada la vista?

¿Dónde están sus dientes?

¿Es así como nacen algunos?

Respóndeme buen Channa,

¿qué significa todo esto?

Entonces Channa contó al príncipe que el sujeto que se encontraba en tan miserable estado era un hombre viejo y que él mismo no nació así,

Sino que envejeció.

Cuando era joven se parecía a todos nosotros,

Es más,

Cualquiera que viva en este mundo lo suficiente llegará a ser como él.

Este fue el primer verdadero shock que afectó la mente del príncipe Siddhartha profundamente,

Pero no fue el último.

En la segunda oportunidad,

Cuando visitó la ciudad en compañía de su primo,

Gautama encontró a un hombre postrado en la calle con todo su cuerpo retorcido,

Sosteniendo su estómago con ambas manos,

Llorando y gritando de dolor.

El enfermo,

Lejos de responder al interrogatorio del príncipe,

Seguía lamentando y gimiendo.

¿Qué le pasa a este hombre?

Preguntó Siddhartha a Channa,

¿por qué no me responde?

Oh,

Mi príncipe,

Contestó el primo,

El hombre al que tienes enfrente está enfermo,

Su sangre está envenenada y padece de fiebre,

La cual está quemando todo su cuerpo.

Es por eso que está llorando sin poder contestar tus preguntas.

En una tercera ocasión,

Siddhartha vio a un grupo de familiares los cuales con clamorosas lamentaciones llevaban en sus hombros el cadáver de un querido pariente suyo para luego cremarlo.

El cuerpo sin vida pareció al príncipe como algo más extraño aún.

¿Por qué este hombre yace así como una piedra,

Sin moverse ni pronunciar palabra alguna?

Se preguntaba.

Pues su asombro aumentó cuando repentinamente la muchedumbre paró frente a una pila fúnebre,

A la cual,

Una vez prendido el fuego,

Se echó el cadáver del difunto.

¿Qué es esto,

Chana?

Exclamó Siddhartha.

¿Por qué este hombre que no se movía fue lanzado a las llamas?

¿Será que no tiene conocimiento alguno de lo que está pasando?

Él está muerto,

Respondió Chana.

¿Muerto?

Chana,

¿qué quieres decir muerto?

Sí,

Mi querido príncipe,

Contestó Chana,

Todos los seres vivos algún día tendrán que morir y nadie puede detener este proceso.

De esta manera,

El príncipe,

Según la leyenda,

Descubrió que en este mundo,

Aparte de la vejez,

Había también enfermedades y muerte.

Mediante estos tres dolorosos encuentros,

Gotama comprendió también la verdad sobre la universalidad del dolor humano y empezó a tener un fuerte deseo de encontrar alguna explicación sobre este mal.

¿Cuál es el origen de este sufrimiento del cual nadie puede escaparse?

¿Existe alguna panacea para apaciguarlo?

Y si es así,

¿en qué consiste?

Después de unos días angustiosos,

Producto de las inesperadas experiencias,

El príncipe Gotama visitó la ciudad por cuarta vez.

En esta oportunidad,

Al dirigirse al parque,

Vio a un sujeto alegre que parecía estar sereno y contento,

Pero vestido pobremente de sólo una toga de color naranja.

¿Quién es este hombre vestido de la toga naranjada?

Preguntó a Chana.

¿Por qué tiene su cabeza rapada y cuál es la razón de esta apariencia de felicidad que tiene reflejada en su rostro?

¿De qué manera se gana el sustento?

Seguía preguntando.

—Él es un monje —respondió Chana—,

Vive en el templo o a veces en el bosque,

Y recorre las casas en busca de alimentos mendigando.

Mientras camina de un lugar a otro,

Se ocupa de enseñar a la gente la manera de cómo sentirse bien y estar contentos consigo mismo.

El príncipe,

Al escuchar estas explicaciones,

De repente se sintió reconfortado y risueño,

Pensando en sus adentros.

¿Sería bueno entonces que yo también alguna vez me convirtiera en un personaje parecido a este monje?

4.7 (31)

Reseñas Recientes

Koldobike

April 8, 2022

Gracias

Livier

January 22, 2021

Gracias, gracias, gracias y bendiciones infinitas 🙏

© 2026 Ciencia del Saber. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else