
Sanando las Heridas de Nuestro/a Niño/a Interior. Visualización
La importancia de sanar nuesras heridas, a traves del perdón. Ho´ponopono nos abre paso a sanar esas memorias subconcientes, guardadas y muchas veces causantes de limitaciones en nuestra vida actual. Trabaja con tu niño/a interior y dale resignificancia a tu infancia. Con amor y gratitud.
Transcripción
Muy buenos días,
Muy buenas tardes,
Bienvenidos,
Bienvenidos a todos.
En esta ocasión vamos a trabajar sobre un tema muy interesante,
Nuestro niño,
Nuestra niña interior,
Ese niño que nos recuerda a nuestra infancia,
A nuestros momentos.
Este niño interior no hace referencia exclusivamente a un momento en particular,
Sino que engloba el tránsito,
Las memorias,
Los sentires,
Esas experiencias y vivencias que acompañaron cierta etapa tan y tan importante de nuestra vida.
Entonces los invito a reinventar nuestra infancia,
A trabajar en el inconsciente,
En las memorias.
Este niño interior no distingue lo real o lo imaginario,
No distingue un tiempo ni un espacio.
Es momento de nutrir a tu niño,
A tu niña,
De sanar ese dolor.
Te has preguntado por qué sientes tristeza,
Soledad y muchas veces estableces relaciones que te alejan del bienestar.
Tu niño interior es tu corazón mismo y sanar las heridas es abrirte el camino al amor hacia uno mismo a una misma,
Son sanar las heridas de nuestra infancia.
Te invito a que busques un lugar tranquilo que puedas reposar o permanecer en una silla a gusto,
Cómoda,
Cómodo y que te dejes guiar por esta visualización que te llevará a un estado de meditación profunda en donde realizaremos un viaje,
Un viaje importantísimo.
Vas a cerrar los ojos y empezar a conectar con tu respiración,
Inhalando y exhalando.
Mientras inhalas y exhalas sientes como todo tu cuerpo se va relajando y sobre tu cabeza vas a visualizar una luz brillante como un sol.
Esa luz intensa,
Pura,
La ves sobre tu cabeza,
La imaginas y empiezas a visualizar cómo esa luz recorre tu cuerpo.
A medida que va ingresando en tu cuerpo y recorriendo cada parte te vas relajando más y más.
Llevas a luz a cada célula,
A cada rincón,
Llena tu cuerpo de luz recorre cada parte de tu cuerpo con esa luz,
Tu cabeza,
Tu rostro,
Tu cuello,
Los brazos,
Recorre los codos,
Antebrazos,
Manos,
Dedos de las manos.
Comienza a descender esta luz por tus clavículas,
Por tu pecho,
Recorre tu abdomen,
Tus caderas,
Órganos sexuales.
Empieza a descender por tus piernas,
Tus rodillas,
Hasta llegar a los pies.
Continúa llenando todo tu cuerpo de luz.
Inhalas y exhalas.
Ahora tú estás lleno de luz,
Eres la luz,
Una llama ardiente,
Luminosa y viva.
Esa luz que rodea todo tu cuerpo también está dentro de tu cuerpo,
Eres la luz.
Inhala y exhala y lleva toda tu atención al centro de tu pecho,
A ese gran centro energético.
Escucha y siente el latido,
Observa el centro de tu corazón,
Conecta con el papiltar de tu corazón.
Si no puedes sentirlo imagina,
Respira,
Inhala y exhala.
Te sientes que estás rebuzando de amor,
Mucho amor.
El corazón se expande,
Se expande y sientes amor por la vida,
Por la naturaleza,
Por todos los seres,
Por todo lo que te rodea,
Por todas las personas,
Por los adultos,
Por los niños,
Los animales.
Abre tu corazón,
Expande ese amor a todo cuanto te rodea.
Siente como el amor es cada vez más y más grande.
Ahora vamos a hacer ese viaje prometido,
Ese viaje en el tiempo,
Ese viaje a tu interior.
Visualiza delante de ti un claro de luz,
Comienzas a acercarte hacia él y lo atraviesas,
Lo cruzas,
Observas,
Retrocedes.
Ves frente a ti la calle de tu infancia,
Ahí donde vivías antes de tus siete años.
Imaginas a casa ese lugar,
Está frente a ti.
Inicias una caminata paso a paso,
Avanzas por la calle hacia tu casa,
Dirígete hacia ahí,
A la casa de tu niñez.
Observa todo a su alrededor,
Las paredes,
Las ventanas,
Los techos,
Observa el color,
Siente.
Encuentras ahí a ese niño,
A esa niña,
Que está saliendo por la puerta principal de la casa.
Cómo es,
Cómo viste y su mirada,
Cómo es su actitud.
Observa su calzado,
Cómo se mueve.
Acércate,
Acércate a tu niña,
A tu niño,
Dile que vienes del futuro,
De otro tiempo.
Dile y cuéntale que sabes todo acerca de él,
Que sabes todo acerca de ella.
Dile que conoces lo que ha pasado,
Su sufrimiento,
Su abandono,
Tal vez la humillación,
Los dolores,
Injusticias.
Dile que todos lo conocen,
Que todas las personas que él conocerá en su vida,
Tú eres a la que nunca perderá.
Dile que lo quieres,
Dile que la quieres,
Dile que la amas,
Que quieres que te perdone,
Díselo,
Mírale a la cara y dile perdóname por todo este tiempo desatendido.
A partir de ahora,
Lo vas a cuidar y atender como se merece.
¿Estás dispuesta a ir a casa contigo?
Si dices que sí,
Si tu niño acepta hacer este paseo contigo,
Lo tomas de la mano y en la puerta están tus padres,
Ambos parados en el umbral.
Saludas con un gesto de amabilidad y respeto,
Observa a tus padres amorosamente y continúas caminando de la mano junto a tu niña,
Junto a tu niño.
¿Ves como tus padres van desapareciendo?
Porque cada vez se hacen más y más pequeños hasta desaparecer por completo.
Sientes la mano de tu niña y de tu niño,
Sientes su calor,
La sensación y ahora juntos se van a dirigir hacia ese lugar de sus sueños,
Ese lugar amado.
Imagina,
Puede ser una playa,
Un bosque,
Algún lugar en especial,
Las montañas,
Una pradera,
Ahí donde sentirse a salvo,
A gusto,
Tranquilos.
Se observan y le dices,
Estoy aquí para cuidarte,
No te preocupes porque me ocuparé de ti.
Te quiero mucho mi niño,
Te quiero mucho mi niña,
Perdóname por todo el tiempo que te he tenido desatendido.
A partir de ahora te voy a cuidar con atención como te mereces.
Eres un niño,
Eres una niña maravillosa,
Te amo,
Te acepto tal cual y como eres.
Estoy contigo,
Yo estoy aquí para ti.
Mi amor hacia ti es incondicional y no te dejaré por nada.
No habrá razones para dejarte,
Eres un ser de luz puro,
No tienes culpa de nada lo que ha ocurrido,
De nada de lo que haya pasado en tu infancia.
No te lamentes,
Tienes derecho a llorar,
A gritar,
Te acompañaré porque estaré aquí para ti,
Para ayudarte a soltar ese dolor,
A sanar esas heridas de tu corazón.
Al pasar el tiempo los personajes han cambiado y tú también,
Ya no eres impotente,
No eres impotente ante ellos,
Cuentas conmigo,
Cuidaré de ti.
No hay nada a que temer,
Deja salir tu amor,
Deja salir tu afecto como te nazca,
Abrazos,
Besos,
Caricias.
Toma nuevamente a tu niña,
A tu niño de la mano y llévalo a un nuevo lugar,
A tu nuevo hogar,
A tu casa actual.
Lleva a tu niño interior,
A tu niña interior a conocer ese lugar en el que tú vives,
Alejado del dolor.
Entran a tu casa,
Muéstrale tu hogar,
Tus espacios,
El jardín,
Respiren juntos ese aire de tranquilidad,
Muéstrale y dile este es tu hogar,
Ahora estás conmigo,
Este es un lugar seguro y amornoso,
Es un lugar en paz,
Lleno de amor.
Inhala y exhala y conecta con esta sensación de ir recorriendo ese espacio sagrado,
Ese hogar actual junto a tu niño,
Junto a tu niña,
Dale esa tranquilidad,
Esa calma.
Ahora llega el momento de despedirse,
Irás despidiéndote de tu niña,
De tu niño y dile que volverás en algún momento,
Vas a ver a tu niño en tu mano hasta que se irá reduciendo poco a poco al tamaño de tu mano y lo llevarás al centro de tu pecho,
De tu corazón.
Lleva a tu niño desde tu mano hacia el centro de tu corazón,
Coloca él ahí,
En ese lugar preciado,
Ahora estarán juntos y todo es perfecto,
Ahora estarán bien,
Disfrutando de la vida,
Sabiéndose acompañados,
Acompañadas,
Tu niño interior está contigo y está a salvo,
En paz,
Repleto de amor.
Puedes imaginar cómo esa figura que se redujo al tamaño del centro de tu corazón está ahí adentro tuyo,
Inhala y exhala,
Poco a poco le irás dedicando estas palabras,
Este mantra de sanación,
Coloca tus manos en el centro de tu pecho en posición de rezo,
Apoya tus pulgares en el externón y repite conmigo este mantra sagrado del Hoponopono,
Lo siento,
Perdón,
Te amo,
Gracias,
Lo siento,
Perdón,
Te amo,
Gracias,
Lo siento,
Perdón,
Te amo,
Gracias,
Inhala y exhala y vuelve a ti,
Vuelve a ti con esta sensación de haber hecho ese viaje que tanto tiempo has postergado,
Ya conoces la sensación de haberte encontrado con tu niño,
Con tu niña interior y sabes que está a salvo,
Que estará ahí para ti y tú estarás ahí para él,
Que se acompañarán con amor y con respeto,
Gracias.
Conoce a tu maestro
4.6 (84)
