
Meditación para el Plexo Solar
En esta meditación guiada para el Plexo Solar, haremos un recorrido con nuestra energia proveniente de la fuente, la energia dorada que abre la flor de loto en el centro de nuestro Ser y nos brinda empoderamiento y reconexión con el Universo. Namaste
Transcripción
Meditación de la flor de loto para trabajar nuestro plexo solar.
Nos sentamos cómodos sobre los isquiones y comenzamos a respirar suave,
Oxigenando cada célula del cuerpo,
Relajando todas las tensiones desde la cabeza hacia los pies.
Desplazamos nuestro cuerpo físico y mediante la respiración profunda vamos soltando todas las tensiones,
Hasta sentir el cuerpo liviano y la respiración fluida.
Si detectamos alguna traba en la respiración,
La soltamos de a poco,
Intentando bajar el aire un poco más.
Comenzamos a situarnos en el universo,
Observando su inmensidad,
Las estrellas que nos rodean,
Los planetas.
Tomamos una respiración profunda y exhalamos,
Y nos vamos conectando con nuestro plexo solar.
Observamos toda la tensión allí,
Y visualizamos una flor de loto,
La observamos en detalle,
Cada uno de sus pétalos,
Su centro dorado,
Su base de hojas verdes.
Hacemos foco en el centro de la flor,
Y desde allí visualizamos un rayo de color dorado expandiéndose desde nuestro centro hacia el universo que nos rodea,
Y desde el universo regresando al centro de nuestra flor de loto.
Nos quedamos allí enfocados unos instantes.
Observamos como ese rayo majestuoso dorado comienza a generar mayor apertura y movimiento en nuestra flor,
Que se despliega y comienza a girar.
Somos testigos de esta maravillosa activación en el centro de nuestro pecho,
A la altura del plexo solar,
Que es nuestra conexión directa con la fuente,
Con nuestro Creador.
Somos conciencia de esta energía de amor infinita e incondicional que circula por todo nuestro ser,
Fundiéndonos con el universo que nos rodea.
Nos hacemos uno con el universo,
Y comenzamos a regresar a nuestro aquí y ahora.
Observamos al planeta Tierra y comenzamos a descender muy despacio,
Ingresando por la atmósfera poco a poco,
Visualizando nuestro país,
Nuestra provincia,
Nuestra casa y por último nuestro cuerpo físico.
Ingresamos lentamente por la cabeza,
Habitando todo nuestro cuerpo,
Descendiendo lentamente hacia los pies,
Pasando por el pecho,
El diafragma,
El abdomen,
Brazos y piernas,
Finalmente ocupando cada célula.
Y una vez completado este proceso,
Tomando una respiración profunda,
Nos volvemos a conectar,
Haciendo todos los movimientos que nuestro cuerpo requiera para volver al presente.
Y cuando estemos en condiciones,
Abrimos los ojos.
Conoce a tu maestro
4.5 (47)
