
Para Ayudar a tus Hijos a Ir a Dormir
Los días de nuestros hijos son agitados. Transitan por momentos de alegría, frustración, rabia y pereza. Se ven enfrentados a estímulos que a nosotros como padres, a veces se nos pasan de largo. Al final del día, los sentimos cansados pero con dificultad para conciliar el sueño. Esta meditación ayuda a tus hijos a conectarse con su cuerpo para descansar y conciliar el sueño. Espero que la disfruten haciéndola juntos.
Transcripción
Hola,
Te habla Karo.
Hoy quiero que meditemos juntos.
Sé que estás cansada o que estás cansado porque tal vez has tenido un día lleno de aventuras.
Quizás en tu mente esté presente ese juego que hiciste con tu amiga o con tu amigo.
Tal vez el libro que leíste con mamá o ese programa en la tele que te gusta.
Es normal que a veces nuestra mente esté llena de ruido de todas esas cosas que hicimos que nos hicieron felices o que tal vez nos pusieron algo tristes.
Y es normal,
No estás sola,
No estás solo.
A todos nos pasa que a veces tenemos una tormenta de pensamientos que no nos permite descansar.
Por eso quiero invitarte a que aprendas a bajarle el volumen a ese ruido para que puedas descansar en las noches y soñar cosas maravillosas para que mañana te despiertes sonriente y descansada.
Para esto te voy a poner un reto.
Vas a tomar una inhalación por tu nariz muy profunda.
Imagina que mientras inhalas por tu nariz tomas esa respiración.
Imagina como si estuvieras sorbiendo por un pitillo pero por la nariz.
Hazlo despacio.
Inhala hasta que tus pulmones se inflen como un globo.
Y ahora vas a exhalar despacio por tu boca.
Pero para hacerlo tienes que hacer una O pequeñita y deja que el aire salga suavemente hasta que tus pulmones se desocupen.
Vamos a hacerlo otra vez.
Inhala como si tuvieras un pitillo en la nariz y vas a exhalar haciendo tu boca de O.
Y vamos a intentarlo una tercera vez.
Inhala profundamente y exhala haciendo tu boquita de O.
Nota como al inhalar y al exhalar tu cuerpo tal vez se empiece a sentir más relajado.
Tal vez como si estuvieras nadando en una piscina de gelatina.
¿Cómo sería nadar en una piscina de gelatina?
Tal vez tus movimientos serían lentos,
Suaves y te sentirías sostenida y abrazada por un olor magnífico.
¿Cuál sería ese olor de gelatina que a ti te gustaría?
A mí me gustaría el olor de naranja.
¿A ti cuál?
Ahora imagina que estás metido en esa piscina de gelatina de ese olor que te gusta muchísimo.
Cierra tus ojos y siente como esa gelatina te abraza.
Siéntela en tus pies,
En tus piernas,
En tu barriga,
En tu espalda,
En tu pecho,
Tus brazos,
Tu cuello y tu cabeza.
Huele rico la gelatina y se siente bien estar en ella.
No tienes necesidad de moverte porque la gelatina te sostiene.
Puedes relajarte y poco a poco descansar,
Sintiéndote sostenida,
Abrazada.
Nuevamente te voy a invitar a que inhales y exhales,
Llenando tus pulmones y permitiendo que el aire baile por tu cuerpo.
Tal vez te puede producir alguna cosquilla o tal vez no.
Continúe inhalando,
Exhalando mientras te dejas abrazar.
Poco a poco vas a ir soltando esos recuerdos,
Esas imágenes de lo que hiciste hoy y vas a permitir que tu mente entre en el mundo de los sueños donde puedes ser lo que tú quieres ser.
Tal vez puedes volar,
Ir a la luna,
Pintar las estrellas de colores o vivir en un mundo de chocolate.
Este es el momento para descansar.
Estás abrazada,
Estás abrazada,
Estás seguro,
Duerme,
Descansa.
Conoce a tu maestro
4.8 (220)
Reseñas Recientes
More from Carolina Gamboa de Ghiretti
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
