
Abstenerse del Pecado Carnal
Abstenerse del pecado carnal es la recomendación de San Pablo. Tantas tentaciones de la vida diaria de pecado carnal... Hay un Dios que me habita: soy Templo del Espíritu Santo. “La voluntad de Dios es que sean santos, que se abstengan del pecado carnal.” ➤1° Tesalonicenses (4,1-8)
Transcripción
La voluntad de Dios es que sean santos,
Que se abstengan del pecado carnal.
Ay,
Ay,
Ay,
Es tan lindo y es tan fácil,
¿no?
Tantas tentaciones que tenemos en la vida diaria y que nos llegan por nuestras miradas,
Por nuestros malos deseos,
Pero también por nuestros celulares.
El pecado carnal está ahí,
Acechando nuestra vida.
Y encima el mundo nos dice,
Sí,
No seas tonto,
Si todos lo hacen,
¿por qué vos no lo vas a hacer?
Disfrutá,
Relájate,
Viví la vida que es corta.
¿Lo escuchaste?
Y frente a esto,
La recomendación de Pablo.
Sean santos.
Tener conciencia de que hay un Dios que habita mi cuerpo.
Tener conciencia de que soy templo del Espíritu Santo.
Tener conciencia de que he sido transformado por la gracia de Dios.
Tener en cuenta que esa santidad comienza ahora para terminar en la vida eterna.
Tener en cuenta que no debo manchar con nada esa santidad que es Dios en mí.
Todo esto supone un cambio de la mentalidad del mundo.
La dificultad de dejar de hacer lo que el mundo nos presenta,
Lo que se nos presenta como fácil,
Como agradable,
Para buscar la palabra del Señor,
Para dominar mi propia vida,
Para encauzarla a los ojos del Señor.
Toda una lucha,
La de dominar las pasiones para no caer en la tentación.
Todo un camino de santidad.
¿Te animás?
Conoce a tu maestro
4.3 (11)
