
El Poder de la No Violencia | Mahatma Gandhi
by budeSSen
La fuerza de la no violencia es más que una estrategia política: es una vía espiritual para transformar la vida interior y el mundo. En este mensaje inspirado en Mahatma Gandhi, descubrirás cómo la Verdad, el Valor y el Amor Conscientes convierten cada acto cotidiano en un ejercicio de Paz Activa.
Transcripción
Amigos y amigas,
Soy Mohandas Karamanchan Gandhi,
Aunque el mundo me llamó Mahatma,
El alma grande.
Yo nunca me creí digno de ese título porque,
Ante todo,
Soy un buscador de la verdad.
Hoy os hablo no desde la política ni desde la historia,
Sino desde el espíritu,
Porque la verdadera revolución no comienza en las calles,
Sino en el corazón del ser humano.
Ya sé que vivís tiempos convulsos.
El ruido,
La prisa,
La división parecen gobernar el mundo.
Pero creedme,
El alma humana no ha cambiado tanto.
Las mismas pasiones,
Los mismos miedos,
Los mismos deseos laten hoy como en mi tiempo.
Por eso os hablo de aquello que nunca envejece,
Que es la fuerza de la no violencia.
Toda mi vida fue una búsqueda de la verdad.
En mi lengua materna,
El Gujarati,
La palabra satya,
Significa tanto verdad como realidad.
La verdad no es sólo decir lo cierto,
Es vivir en armonía con lo que es.
Comprendí que la verdad no se impone,
Que se descubre en silencio,
En humildad,
En servicio.
En Sudáfrica,
Donde sufrí la humillación del racismo,
Comprendí que la mentira del odio no se destruye con más odio.
Sólo la verdad,
Sostenida con paciencia,
Puede derrotar la mentira sin destruir al mentiroso.
Y por eso hice de la verdad mi religión,
Y de la no violencia su expresión más pura.
Son muchos los que confunden la no violencia con debilidad o inacción,
Pero yo os digo que la no violencia es la fuerza más poderosa del alma humana.
El cobarde es incapaz de ser no violento.
Sólo quien conoce el valor puede abstenerse de la violencia.
Golpear al otro es fácil.
Dominar el propio impulso,
Eso,
Eso es heroísmo.
La no violencia no significa no actuar,
No.
Significa actuar con amor.
Significa resistir al mal sin convertirse en su reflejo.
En la lucha por la independencia de mi país nos enfrentamos a ejércitos armados,
Leyes injustas y cárceles y más cárceles.
Pero nunca empuñamos armas.
Nuestra arma era el alma despierta.
Y creedme que ningún poder es mayor que un alma que ya no teme sufrir por la verdad.
Para mí la verdad,
Satia,
Y no la violencia,
Ahimsa,
Son dos caras de una misma moneda.
No puede existir una sin la otra,
Es imposible.
La verdad sin amor se convierte en fanatismo.
La no violencia sin verdad se vuelve conformismo.
El que ama la verdad no puede hacer daño.
El que es verdaderamente no violento no puede mentir.
Y así la práctica espiritual no está separada de la acción social.
Quien busca la verdad tiene que encarnar la paz.
Y quien quiere la paz debe vivir en la verdad.
El cuerpo puede ser encarcelado,
Torturado y destruido.
Pero el alma no puede ser vencida.
Esa convicción fue mi escudo.
Cuando la violencia del imperio británico arreciaba,
Yo les ofrecí resistencia moral en cambio de resistencia física.
Les mostré que podían azotar mi carne,
Pero no quebrar mi espíritu.
Y el mundo entero fue testigo de que la fuerza del alma es más poderosa que la fuerza de las armas.
Fijaos en vuestro tiempo.
Estáis rodeados de guerras invisibles.
No son sólo las de los ejércitos,
Sino las que se libran en vuestras palabras,
En las redes sociales,
En la política,
En los hogares.
El odio se disfraza de justicia.
La agresión se disfraza de valentía.
La intolerancia se disfraza de verdad.
Yo os aliento a que encaréis un desafío mayor,
Que es no responder con la misma moneda.
Cuando alguien os insulte,
Responded con calma.
Cuando os rechacen,
Responded con comprensión.
Cuando sintáis ira,
Respirad y recordad que yo no soy mi emoción,
Soy el que la observa.
La no violencia comienza en el pensamiento,
Y una mente pacífica crea un mundo pacífico.
Yo nunca creí en los discursos que no nacen de la vida.
Por eso traté de ser ejemplo.
Viví con sencillez.
Vestí con lo necesario.
Comí con moderación.
Porque no se puede predicar la paz viviendo en la codicia,
Ni se puede hablar de amor mientras se compite por ser más que los demás.
El ejemplo personal es la forma más profunda de enseñanza.
No hace ruido,
Pero transforma.
El mundo no cambia con lo que decimos,
Sino con lo que somos.
Cuando las leyes son injustas,
Obedecerlas es traicionar la conciencia.
Pero la desobediencia tiene que nacer del amor,
No del odio.
Yo no desobedecí para destruir al opresor,
Sino para recordarle su humanidad.
La verdadera revolución no busca enemigos,
Busca despertar conciencias.
Por eso decía yo,
Si quieres que el mundo cambie,
Cambia tú primero.
Porque no hay lucha exterior que no tenga su raíz en una lucha interior.
La paz no es ausencia de conflicto.
Es el arte de resolverlo sin violencia.
No se alcanza la paz firmando tratados o silenciando las diferencias.
Se alcanza cuando el corazón se purifica del deseo de dominar.
La paz no es un estado pasivo.
Es una fuerza viva que requiere valentía,
Que quiere perdón,
Empatía,
Paciencia.
Quien siembra paz no lo hace por debilidad,
Sino por lucidez,
Porque ha visto que toda violencia,
Tarde o temprano,
Se vuelve contra quien la ejerce.
En cambio,
La no violencia es el fruto del amor.
Pero no hablo del amor sentimental ni del amor que busca recompensa.
Hablo del amor que comprende,
Que abarca a todos los seres.
Ese amor no elige raza,
Religión ni nación.
Ve en cada rostro la chispa de lo divino.
Cuando comprendáis que el otro no es distinto de vosotros,
Que su dolor es vuestro dolor,
Entonces habréis entendido la esencia de la no violencia.
Orar no es sólo pronunciar palabras.
Es vivir con pureza de intención.
Es transformar cada acción en un acto sagrado.
Cuando fregáis los platos,
Cuando trabajáis,
Cuando camináis,
Podéis estar orando si vuestro corazón está en paz.
La oración verdadera no pide,
Agradece,
No suplica,
Confía,
Ni tampoco busca milagros.
Se convierte en ellos.
El futuro está en vuestras manos,
Porque hoy tenéis tecnología,
Velocidad,
Abundancia,
Pero,
Ojo,
También tenéis más ansiedad,
Soledad y violencia interior.
Si queréis cambiar el curso del mundo,
No busquéis nuevas ideologías.
Buscad corazones nuevos.
La no violencia no es un sueño antiguo.
Es una necesidad urgente.
En un mundo donde las armas se perfeccionan y las almas se endurecen,
Sólo el amor consciente puede salvaros de vosotros mismos.
Amigos míos,
La no violencia no es una utopía.
Es el camino más real,
Porque responde a la verdad más profunda del ser humano,
Que todos somos uno.
Podéis matar al enemigo,
Pero no mataréis el odio.
Podéis destruir al adversario,
Pero no destruiréis la raíz del conflicto.
Sólo el amor y la comprensión pueden hacerlo.
Os dejo estas palabras sin pretender que sean doctrina,
Sino semilla.
Regádela con silencio,
Con humildad,
Con actos pequeños de bondad.
Y recordad que no hay camino hacia la paz.
La paz es el camino.
Conoce a tu maestro
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