
El Momento Perfecto Es Ahora
En esta meditación guiada haremos un recorrido acompañados por la energía vital, para recordar que no hay mejor momento que ahora. Cuando no tenemos lo que queremos o vivimos lo que deseamos, también es una oportunidad para ver lo que no estamos viendo y experimentar lo que no conocemos. En nuestra actitud está el cambio.
Transcripción
Hola un abrazo de corazón y mente y muchas gracias por haber escogido este audio para acompañar tu práctica del día de hoy.
Mi nombre es Cristina y estoy feliz de compartir este momento contigo que has decidido regalarte un espacio de tranquilidad y de conexión con tu interior.
Así que te pido que en este momento sueltes todo lo que tengas en la mente,
En el corazón y en las manos para ubicarte en una posición que te permita estar tranquilo y tranquila conectada con tu respiración.
Vamos a iniciar haciendo una respiración circular,
Lo que quiere decir en el mismo tiempo que inhalamos vamos a exhalar sin hacer pausas.
Esta es una propuesta y es sólo una propuesta,
Porque serás tú quien mejor conozca tu necesidad en este momento y quien pueda marcar el ritmo de lo que tu respiración puede ofrecerte para estar presente y conectarte con el aquí y el ahora.
Haremos tres respiraciones profundas y con la última nos permitiremos liberar cualquier tensión que en este momento esté presente en nuestro cuerpo.
Así que a la cuenta de tres mi voz te indicará los cuatro tiempos en que inhalaremos y exhalaremos.
1,
2 y 3.
Inhalo 1,
2,
3,
4.
Exhalo 1,
2,
3,
4.
Inhalo 1,
2,
3,
4.
Exhalo 1,
2,
3,
4 y por último inhalo 1,
2,
3,
4.
Exhalo 1,
2,
3,
4.
Recuerda que este momento es perfecto a pesar de que hayas buscado un espacio sin ruidos,
Sin distracciones,
Cualquier elemento que entre a ser parte de la meditación será perfecto para que tu práctica sea lo que tiene que ser.
Así que no te preocupes y simplemente conecta con esa voluntad superior que tienes de estar aquí y ahora.
Si es que para ti es mejor te invito a cerrar los ojos en este momento y poner tus manos en posición de recibir.
Vas a imaginar que ese espacio en el que estás empieza a verse un poco borroso y todos los elementos que te rodean empiezan a desaparecer.
La habitación en la que estás toma un color blanco profundo y puro.
Estás tú ahí completamente en soledad.
Tu cuerpo está pesado,
Tan pesado que sientes que te fundes y te haces una con la superficie que te sostiene.
Puedes ver cómo el aire que entra va oxigenando cada una de las células de tu cuerpo y el aire que sale libera pensamientos,
Ideas,
Temores,
Preocupaciones.
A veces estamos buscando una respuesta porque la incertidumbre es uno de los estados de mayor ansiedad,
Que nos producen mayor ansiedad y creemos que la respuesta llegará como en un mensaje.
Entonces nos ponemos alertas y esto posiblemente nos genere aún más ansiedad.
Queremos tener certezas,
Queremos tener el control.
Queremos poder tomar decisiones basadas en información que de alguna manera nos aseguren que lo que estamos haciendo es lo correcto.
Y olvidamos que la única certeza que tenemos es la respiración presente.
Y lo demás son sólo promesas que nos hemos atribuido porque además nadie ni nada nos las garantiza.
Vienen de nuestra imaginación,
De nuestro deseo,
Pero también de nuestra esperanza.
Porque sin ellas tampoco tendríamos un motor para continuar.
Empiezas a sentir cómo tu cuerpo en este estado de relajación te permite ver que todo está bien.
Que todo está bien porque estás aquí.
Que aún cuando no esté pasando lo que quieras que pase,
Que aún cuando no tienes lo que quisieras tener,
La vida te muestra otros caminos.
La vida te enseña otras oportunidades para estar y ser.
Muchas veces en nuestro afán de cumplir con nuestros planes nos cerramos a la aventura de improvisar con lo que hay y nos concentramos en el dolor de lo que nos hace falta o lo que hemos perdido negándonos la posibilidad de disfrutar lo que aún tenemos y lo que está.
Y lo cierto es que lo que va llegando es el material perfecto para construir lo que necesitamos y queremos.
Si lo sabemos amoldar y lo sabemos aprovechar.
En este momento te propongo que visualices cómo desde lo más alto de la habitación donde estás se abre un pequeño agujero por el que entra una luz blanca que cae justo en medio de tu cabeza y empieza a atravesar tu cuerpo bajando por la frente,
La nariz y mientras va bajando expande una onda de energía que se percibe como un aro de color blanco y esa onda de energía o aro de color blanco muy lumínico es como incandescente que si lo miras te quedas ciego.
Va bajando y al ritmo que va bajando tu cuerpo siente una frescura liberadora que te ayuda a entender que todo está bien.
Así,
Tal cual,
Como está.
Relajas los hombros porque esta esfera va bajando y al ritmo que va bajando distensiona tu cuerpo.
Llega el corazón y de pronto sientes como cuando se destapa una botella de champán.
La presión que está adentro expulsa hacia afuera el tapón y con ese sonido deliberador tu cuerpo mágicamente empieza a sentir que va cerrando todas las preguntas inconclusas que va diluyendo todos los miedos a lo que no sabemos que pasará.
Sigue bajando y llega tu pecho en donde sientes el subir y bajar de los pulmones el vientre,
Las caderas,
Los muslos,
Las rodillas las pantorrillas,
Los tobillos y los pies.
Ahora estás toda cubierta por esta onda energética que te recuerda que todo está bien tal como está.
Que el orden perfecto de las cosas no siempre es el orden que nosotros hemos deseado o determinado.
Y que en cambio es el orden que necesitamos para tener eso que queremos.
Solo hay que saberlo interpretar.
Fíjate como tu cuerpo en este momento se siente agradecido contigo y con tu mente por haber parado por haber entendido que el ritmo perfecto es el ritmo al que bailamos y que no hay mejor ahora que este que estamos viviendo.
Piensa que todo eso que quieres está a punto de llegar.
Piensa que todo eso que necesitas ya no te hace falta y que es parte de tu mejor realidad,
Porque así lo es.
Si esta sensación te genera una sonrisa,
Permítete la que llegue.
Si te emociona al punto de dejar salir una lágrima,
También,
Que sea bienvenida.
Y ahora,
Si te nace y así lo sientes,
Esas manos que tenías en posición de recibir,
Súbelas para rodearte con un abrazo que te permita sentirte y agradecerte.
Que te dé el calor necesario para continuar.
Recuerda que todo está bien porque estás aquí y ahora en la mejor oportunidad para ser y estar.
Mi nombre es Cristina y te abrazo de corazón y mente.
Deseo que continúes tu día o tu jornada con la satisfacción de saber que todo está bien.
Terminemos entonces con una respiración profunda en la que en cuatro tiempos inhalaremos y exhalaremos en el doble de tiempo,
Es decir,
En ocho.
Así que a la cuenta de tres,
Toma una respiración profunda.
Recuerda que mi voz es solamente una guía,
Pero eres tú quien mide la capacidad y la necesidad de tu ahora.
Así que uno,
Dos,
Tres.
Inhala en uno,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Exhala en uno,
Dos,
Tres,
Cuatro,
Cinco,
Seis,
Siete,
Ocho.
Muchas gracias por acompañarme,
Dejarme acompañarte y te deseo un feliz ahora.
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
