
Abraza Tu Dolor: Meditación Guiada Para Momentos Difíciles
Esta meditación guiada de autocompasión te acompaña en momentos de dolor emocional. ansiedad o crítica interna. A través de una práctica suave y reconfortante, aprenderás a tratarte con amabilidad, aceptación y presencia. Ideal para reducir el estrés, regular emociones intensas y reconectar con tu corazón. Prácticar la autocompasión puede ayudarte a transformar el sufrimiento en cuidado personal. Si estás atravesando un momento dificil, este espacio es para ti. Al comienzo hay unos minutos de música únicamente para que te acomodes y te conectes contigo, con el momento presente, con tu respiración. Y luego escucharás mi voz que te guiará. Música free copyright: Kevin McLeod
Transcripción
Te doy la bienvenida a tu práctica de meditación del día de hoy.
Para comenzar te invito a que realices dos respiraciones bien profundas,
Lentas.
Para comenzar a llevar tu atención a este momento presente.
Y que al finalizarlas puedas mantener esa atención en el aire que entra y que sale de tu cuerpo,
Ya recuperando su ritmo natural y permitiéndote de este modo hacer una pausa,
Dejando de lado por un momento preocupaciones,
Responsabilidades,
Tareas,
Situaciones difíciles tal vez que puedas estar atravesando también en estos momentos,
Pero este momento es solo tuyo y está dedicado únicamente a tu bienestar,
A tu cuidado personal.
Te invito entonces a sentir esa respiración,
A enfocarte en ella con suavidad,
Observando su movimiento natural,
Tal vez en tu pecho,
Tal vez en tu abdomen,
Con atención en donde se hace más accesible en este momento,
Cuál es ese lugar de tu cuerpo en donde mayormente se expresa tu respiración ahora.
Y entonces observar el movimiento que sucede ahí con cada inhalación,
Con cada exhalación,
Cada respiración.
Es una oportunidad para darte calma,
Para darte cuidado.
Y exhalando,
Permitiendo a la vez que tu cuerpo se vaya relajando,
Que libere tensiones si es que hay alguna presente,
Que pueda soltarse cada vez un poco más hacia la tierra,
Hacia la superficie que te está sosteniendo en este momento.
La práctica de hoy vamos a dedicarla al autocuidado,
A la autocompasión.
Le damos un abrazo para todos esos momentos en que tal vez te dejas de lado,
Tal vez te sumergís en la dificultad,
En la preocupación,
Y que lo que necesitas es justamente amor y un abrazo.
Y para esto mientras seguís respirando con suavidad,
Con tranquilidad,
Invito a que puedas tal vez repetir hacia vos misma,
Hacia vos mismo este recordatorio,
Que es que soy un ser humano,
Estoy haciendo lo mejor que puedo,
Siempre hago lo mejor que puedo.
Y tengo derecho a sentir a veces emociones más difíciles,
Como la tristeza,
El enojo,
El miedo,
La frustración,
La ansiedad.
Todas esas emociones son válidas y forman parte de la vida,
De la experiencia humana.
Te invito a seguir respirando y a colocar con conciencia una mano o tus dos manos sobre tu corazón.
Movimientos suaves,
Conscientes.
Y quedarte por un momento sintiendo ese contacto de tus manos,
Sintiendo ese latido a través de tus manos.
Y sintiendo allí también la respiración,
Cómo está,
Cómo se siente.
Imagina que de tus manos fluye una luz cálida,
Una luz suave,
Amorosa,
Directamente hacia tu corazón,
Envolviéndote completamente.
Y mientras sentís esa luz,
Esa calidez,
Invita a que te digas para vos,
Para tu interior,
También con suavidad y con convicción las siguientes frases.
Que pueda ser amable conmigo misma,
Conmigo mismo,
En cada momento.
Que pueda tratarme con gentileza,
Con paciencia,
Con comprensión.
Que pueda aceptarme y amarme,
Justo así,
Con todo lo que siento ahora.
Y quédate por unos momentos sintiendo las sensaciones que aparecen después de decirte estas palabras.
Te invito ahora que puedas traer a tu mente algún momento reciente en que te hayas juzgado con dureza,
Que hayas sentido culpa o frustración por algo que sucedió,
Por alguna forma en la que actuaste,
Por alguna situación.
Y cuando la tengas te invito a observar con delicadeza toda esa situación,
Todas esas emociones que estuvieron presentes,
Pero que las observes sin criticarlas,
Solo observando,
Porque está bien sentir todo eso.
Y te invito a imaginarte en esa situación,
Atravesando ese momento difícil y a enviarte a vos misma,
A vos mismo,
Las siguientes palabras.
Que puedas ganar paciencia con vos misma,
Con vos mismo.
Que puedas recordar que estás haciendo lo mejor que podés.
Que puedas ofrecerte la misma compasión que le ofreces a un ser muy querido que está atravesando situaciones difíciles.
Y recordar que no estás sola,
No estás solo.
En tu sufrimiento,
En tus dificultades.
Muchas otras personas también atraviesan momentos difíciles en sus vidas.
Formamos parte de la humanidad.
Y tomando conciencia de esto,
Te invito a conectar con esta idea y a repetir también para adentro,
Para tu interior,
Las siguientes palabras.
No estoy sola,
No estoy solo en esto.
Otras personas también sienten lo mismo.
Somos humanos y compartimos este camino.
Te invito a sentir por un momento que sensaciones aparecen en tu interior.
También a dirigirte por un momento a tu mente para reflexionar por un momento,
Para pensar en este estado,
En este momento.
Cómo se te ocurre que podrías agregar,
Incorporar más gestos cotidianos de autocompasión,
De autocuidado.
En tu día a día.
Pensando solo en pequeñas acciones,
Pequeñas cosas que puedan aportarte calma,
Aportarte bienestar.
Especialmente en esos momentos en que las emociones sean muy intensas.
Te invito ahora a que regreses con suavidad tus manos a los costados del cuerpo.
Lleves tu atención a la respiración.
Inhalando calma.
Exhalando paz.
Inspirando y observando.
Cómo está esa respiración en este momento.
Y qué sensaciones aparecen en tu cuerpo en este momento.
Entras,
Inhalas y exhalas.
Y viendo cómo con cada inhalación todo tu cuerpo se llena de aire,
Se recarga.
Con aire limpio.
Y cómo con cada exhalación todo el aire simplemente sale.
Relajando tu cuerpo.
Soltando cualquier preocupación que pueda quedar ahí alojada.
Y exhalando.
Permítete observar por un momento cómo está tu emocionalidad.
Y vuelve a tu respiración en tu cuerpo.
Inhalando amor.
Exhalando compasión.
Para ir finalizando invito a que realices dos respiraciones profundas.
Y que puedas darte un abrazo.
Un abrazo sentido.
Un abrazo de amor,
De paciencia y de cuidado.
Para tenerlo presente en cada momento.
Y que con este abrazo también puedas darte las gracias por haber dedicado este momento a tu cuidado personal.
A darte amor a vos misma.
Para poder de esta manera también expandir este amor hacia los demás.
Lentamente cuando vos lo sientas vas a ir desarmando ese abrazo.
Manteniendo esa conciencia en todo tu cuerpo.
Empezando a hacer unos movimientos lentos de esas manos y dedos,
De esos pies.
Y de las distintas partes de tu cuerpo que están necesitando un poco de movimiento.
Cuando así lo sientas con suavidad vas abriendo los ojos.
Conoce a tu maestro
More from Maggie Singermann
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
