08:56

Meditacuento: Martina no tiene amigos

by Cindy Vanessa Parra

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Niños
Reproducciones
337

Bienvenidos aun nuevo capítulo de los meditacuentos hoy con una historia sobre la soledad, la empatía y la fuerza de la inclusión. Martina llega a una escuela nueva, donde nadie la invita a jugar ni la elige en clase. Se siente invisible… hasta que un pequeño gesto cambia su historia. A través de la amistad con un compañero y, más tarde, con otra niña llamada Dana, Martina descubre el poder de tender la mano a quien más lo necesita.

Transcripción

Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Medita Cuentos,

Donde un cuento y una meditación arrullan tu imaginación.

Pónganse cómodos y cómodas que vamos a comenzar.

Ubícate en una postura cómoda en la que puedas tener la espalda derechita,

Los hombros alejados de las orejas,

Piernas sueltas igual que los brazos que pueden ir a los costados del cuerpo sobre las piernas y suavemente cierra los ojos.

Vamos a permitir por un momento que todo nuestro cuerpo se quede completamente quieto,

Tan quieto que lo único que se mueve es tu cuerpo al respirar,

Tomando el aire lentamente por la nariz,

Sacando el aire también por tu nariz.

Toma el aire sintiendo cómo entra calma y tranquilidad a todo tu cuerpo,

Saca el aire sintiendo cómo sale cualquier tensión,

Preocupación o miedo.

Inhala puro amor,

Exhala amor por todos los seres vivos.

Inhala relajación,

Exhala cualquier preocupación que tengas.

Inhala paz,

Exhala cualquier miedo o cosa que no quieras tener más dentro de ti.

Inhala sintiendo esa vitalidad y salud que entra en tu cuerpo,

Exhala soltando todo lo que ya no necesitas.

Siente por un momento cómo tu cuerpo se ha relajado completamente,

Desde los dedos de los pies hasta la cabeza.

Todas tus piernas se encuentran completamente relajadas,

Todo tu tronco,

Espalda y abdomen se encuentra completamente relajado,

Los brazos se encuentran completamente relajados,

Todo tu rostro está completamente relajado,

Toda tu cabeza se encuentra completamente relajada,

Todo tu cuerpo está completamente relajado desde los dedos de los pies hasta la cabeza.

Permite que la sensación de calma y tranquilidad invada todo tu cuerpo y quédate con esa sensación,

Mantén los ojos cerrados,

Activa los oídos y deja que vuele tu imaginación.

Este meditacuento se llama Martina no tiene amigos.

Martina había llegado a una escuela nueva,

Todo era distinto,

Los pasillos,

Los juegos,

Los uniformes.

Han pasado ya dos semanas y cada día se está repitiendo lo mismo.

En el recreo se sentaba con su desayuno sola,

Mirando cómo las demás reían y compartían.

Cuando escuchaba la campana que anunciaba el recreo,

Su corazón comenzaba a latir fuerte porque no sabía con quién hablar.

En la zona de juegos se quedaba a un lado observando cómo los demás corrían y en clase cuando tocaba formar equipos nadie decía su nombre.

Martina sentía un nudo en la garganta y se preguntaba en silencio.

¿Será que no quieren jugar conmigo?

¿Será que me ven muy rara?

¿Qué tengo de malo?

Pasaron los días y una mañana mientras caminaba despacito por el patio,

Veo a un niño sentado bajo un árbol.

Él abrazaba un peluche,

Un pequeño oso de felpa.

Martina abrió mucho los ojos pues ella llevaba uno igual,

Estaba escondido en su mochila.

Así que se decidió,

Sacó su peluche,

Lo sostuvo con cuidado y miró al niño.

Él la miró a ella y ambos sonrieron.

No hicieron falta muchas palabras.

En ese momento nació una amistad.

Comenzaron a leer sus juegos favoritos,

De cómo les gustaba imaginar que sus peluches tenían vida y vivían aventuras mágicas y poco a poco otros niños se acercaron con curiosidad,

Querían escuchar y jugar.

Entonces lo que antes era soledad ahora se transformaba en un círculo de risas.

Pasaron los días y Martina ya no desayunaba sola,

Ya no se quedaba fuera de los juegos ni esperaba con tristeza al que alguien la eligiera.

Martina ahora tenía amigos.

Así fueron pasando los días hasta que una niña nueva llegó a la escuela.

Se llamaba Dana.

Entró al salón con unos pasitos tímidos,

Abrazando fuerte una carpeta contra su pecho.

No traía uniforme,

Llevaba un vestido sencillo con flores bordadas que le había hecho su abuelita.

Dana venía de otra ciudad.

Allí había dejado a sus primos,

A su mejor amiga,

A su vecina con la que jugaba la cuerda y a un gatito que ahora lo cuidaban sus abuelos.

Le doría el corazón sentir que ya no escucharía más las campanas de sus barrios,

Ni las voces conocidas que la llamaban por su nombre.

Al mirar alrededor en la nueva escuela,

Todo le parecía demasiado grande,

Demasiado ruidoso y demasiado desconocido.

Se preguntaba si alguien iba a querer jugar con ella o si pasaría días enteros hasta que alguien le pudiera decir hola.

Así que se sentía pequeñita y quería esconderse.

Definitivamente no quería estar allí.

Pues Martina,

Que estaba sentada con sus amigos,

La vio entrar y en ese instante reconoció en la cara de Dana ese sentimiento.

No era como tal Dana,

Lo que estaba viendo era lo que ella misma había sentido,

Lo que ella sintió cuando estaba sola dentro de la escuela.

Un silencio profundo en los ojos,

Como si el corazón estuviera pidiendo ayuda.

Así que Martina,

Sin dudarlo,

Respiró hondo,

Sonrió y fue la primera en acercarse.

Hola,

¿quieres jugar con nosotros?

Yo soy Martina.

Dana levantó la mirada sorprendida.

Un calorcito y un fresquito le recorrió el pecho.

De pronto se sintió como en casa.

Sonrió y asintió con la cabeza.

Martina comprendió algo muy importante.

Ser la nueva no te hacía diferente.

Todos merecían sentirse parte.

Y desde aquel día se había hecho la promesa de que nadie más sentiría eso que ella sintió durante las dos semanas en que nadie le habló.

Pues a veces basta con recordar lo que nosotros sentimos para poder entender cómo es que las demás personas sienten.

Y es que la inclusión empieza cuando transformamos nuestra experiencia en un puente hacia la experiencia del otro.

Y hasta aquí el Medita Cuento de hoy.

Espero que te haya gustado tanto como a mí y que te invite a pensar en cómo se sienten las otras personas y qué podemos hacer nosotros para incluirlos y hacer parte de ese gran grupo que tengamos en la escuela,

En el barrio,

En la cancha o donde sea que nos encontremos.

Porque todos merecemos ser parte del grupo y porque una invitación a jugar puede ser esa gran diferencia entre sentirse triste o sentirse acompañada.

Por ahora deseo que te vayas a dormir y que tengas unos profundos y dulces sueños.

4.8 (19)

Reseñas Recientes

Mr/Mrs.

October 16, 2025

Me sentí muy identificada con eso!!! Me encantó!!!

Luis

October 14, 2025

Que burn audiolibro. Sigue así 👍

Juan

October 12, 2025

Muy instructivo, gracias.

© 2026 Cindy Vanessa Parra. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else