
La playa del descanso – Entrégate al descanso profundo
Esta meditación guiada te invita a dejar de sostener, de controlar, de hacer. A través de la respiración, la visualización corporal y afirmaciones susurradas por el mar, irás soltando el peso acumulado para entregarte a una sensación de descanso profundo. Una invitación a sentirte segura, abrazada, rendida. Forma parte de la serie "Lugares de calma interior": una colección de meditaciones guiadas que te invitan a reconectar contigo a través de espacios simbólicos y emocionales.
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido a este espacio de descanso.
Hoy estás aquí para soltar,
Para permitirte parar,
Sin explicaciones,
A veces no hace falta comprender nada,
Solo respirar y descansar.
Te invito a tumbarte si puedes,
A dejar que el cuerpo se acomode en el suelo o sobre la cama,
Con la espalda erguida,
Las palmas hacia arriba si lo sientes.
Siente el peso de tu cuerpo,
No tienes que sostenerte tú ahora,
Puedes dejar que sea la tierra quien te sostenga.
Vamos a respirar juntas,
Inhala por la nariz,
Lenta,
Profundamente,
Exhala por la boca,
Suave,
Como soltando el día,
Mueva,
Inhala por la nariz,
Siente como el aire te abre despacio por dentro,
Exhala por la boca y deja que el cuerpo empiece a aflojar.
Una vez más,
Inhala y exhala,
Como si soltaras todo el esfuerzo,
Como si no hiciera falta nada más.
Vamos ahora a llevar la atención poco a poco por todo el cuerpo,
No hace falta moverse,
Solo dirige tu conciencia hacia la parte que voy nombrando y permítale estar,
Sentir,
Descansar.
Empezamos por el lado derecho del cuerpo,
La mano derecha,
Los dedos,
La palma,
El antebrazo,
El codo,
El brazo,
El hombro derecho,
El lado izquierdo,
La mano izquierda,
Los dedos,
La palma,
La muñeca,
El antebrazo,
El codo,
El brazo,
El hombro izquierdo.
Lleva ahora tu atención hacia la cabeza,
El cuero cabelludo,
La frente,
Las sienes,
Los párpados,
Las mejillas,
La mandíbula,
Permite que todo se relaje.
Siente el cuello,
La garganta,
El pecho,
El corazón latiendo tranquilo,
El abdomen,
La respiración suave.
Lleva ahora la atención a la espalda,
Los homóplatos,
La parte baja,
La base de la columna.
Siente como el cuerpo se entrega,
Como se deja sostener y ahora las piernas,
Muslos,
Rodillas,
Pantorrillas,
Tobillos,
Plantas,
Los dedos.
Siente ahora todo tu cuerpo aquí,
Entero,
Presente.
Como si poco a poco cada parte se rindiera al descanso,
Permanece tumbada en ese estado de entrega y deja que el aire que te rodea empiece a transformarse,
Sientes un aroma conocido,
El olor del mar,
Salado,
Cálido,
Limpio,
Como si el cuerpo recordara ese olor antes que la mente.
Poco a poco te das cuenta de que estás allí,
En una playa tranquila,
Una playa solo para ti,
Donde no hay ruido,
No hay prisa,
Solo el vaivén suave del mar,
El calor tibio del sol y el susurro del viento acariciándote la piel.
Debajo de ti la arena,
Blanda,
Acogedora,
Como si hubiera esperado tu cuerpo,
Te sostiene con delicadeza,
Te abraza sin pedir nada,
Escucha el sonido del mar,
Las olas van y vienen,
Una y otra vez,
Respirando contigo,
Inhalas,
La ola se acerca,
Exhalas,
La ola se aleja,
Inhalas,
Exhalas,
Dejas que tu cuerpo siga ese ritmo,
Nada que controlar,
Nada que hacer.
Puedes imaginar que con cada exhalación algo se suelta,
Una tensión,
Un pensamiento,
Una expectativa y con cada inhalación entra un poco más de suavidad,
Un poco más de presencia.
La arena te acoge,
El aire te envuelve,
El mar te acompaña,
Todo es descanso,
Todo está bien.
Tal vez empiezas a sentir que ya no hay separación entre tu cuerpo y la arena,
Que formas parte de este lugar,
Como si pudieras entregarte por completo,
Desaparecer por un momento,
No para dejar de estar,
Sino para descansar en el todo.
Y justo ahí,
En esa entrega,
Algo suave roza tu mano,
La corriente ha traído hasta ti un pequeño objeto,
Una concha,
Es un símbolo que no necesitas entender,
Simplemente recibirlo,
Es un recordatorio de este descanso,
De que puedes volver aquí siempre que lo necesites.
Quédate aquí unos instantes más,
Sosteniendo en tu mano ese pequeño objeto que el mar ha traído para ti,
Una concha,
Suave,
Cálida.
Parece sencilla,
Pero hay algo en ella que resuena contigo,
Como si contuviera una voz antigua,
Una voz que te conoce.
Acércala suavemente a tu oído,
Escucha,
No habla con palabras fuertes,
Solo susurra verdades suaves,
Cosas que tu corazón ya sabía,
Pero había olvidado por un momento.
La concha te susurra.
Puedes soltar.
Puedes descansar.
Ya hiciste suficiente por hoy.
Puedes dejar de esforzarte por un momento.
Tal como estás,
Está bien.
Puedes ser tú sin más.
Puedes dejar ir lo que ya no te pertenece.
Puedes soltar la exigencia,
El cansancio acumulado,
El peso de sostenerlo todo.
Ya no necesitas cargar con el miedo,
Con la culpa.
Con las voces que te pedían más.
El descanso también te cuida.
También es amor.
También es valentía.
Estás a salvo.
Estás aquí y está bien.
Quédate respirando con estas palabras,
Como si flotaran dentro de ti,
Como si fueran pequeñas olas acariciando lo más tierno de tu interior.
Puedes guardar la concha en tu corazón o imaginar que se disuelve suavemente en tu pecho quedándose contigo,
Como un recordatorio silencioso de que puedes volver aquí una y otra vez,
Siempre que lo necesites,
Siempre.
Quédate aquí,
En esta sensación de descanso,
Sintiendo lo que se ha soltado y lo que ha quedado contigo.
Respira con suavidad,
Sin cambiar de posición,
Sin cambiar nada,
Solo respirando,
Dejando que el cuerpo guarde esta experiencia.
Poco a poco empieza a tomar conciencia del lugar donde estás.
Siente el peso de tu cuerpo sobre la superficie,
El contacto con la ropa,
El aire en tu piel,
Los sonidos a tu alrededor.
Inhala profundo y exhala lento,
Como si sellaras esta calma dentro de ti.
Puedes mover lentamente los dedos de las manos,
Los dedos de los pies,
Tal vez estirarte si lo necesitas y cuando sientas que es el momento,
Puedes abrir los ojos,
No hay prisa,
A tu ritmo.
Lleva contigo el símbolo que has recibido,
No necesitas entenderlo,
Solo sentirlo contigo,
Como una Sevilla suave de descanso y ternura.
Puedes volver a esta playa,
A este lugar,
Siempre que lo necesites.
El descanso vive en ti y te espera sin condiciones.
Gracias por habitar este momento.
Namasté
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
