
Meditacion con Ondas Theta: Antes de Avanzar, Escucha
by Zayra Mo
Esta meditación guiada te invita a entrar en un estado profundo de descanso consciente y escucha interior, favoreciendo la calma mental y la reorganización emocional. Induce ondas cerebrales theta, por lo que se recomienda practicarla en reposo y en un espacio seguro. Es un contenido educativo y contemplativo que acompaña procesos de claridad y liderazgo interior y no sustituye atención médica ni psicológica.
Transcripción
Antes de avanzar,
Escucha un aviso importante antes de empezar esta meditación.
Esta meditación guiada induce un estado profundo de relajación asociado a ondas cerebrales Theta.
Un ritmo natural del cerebro que aparece durante el descanso consciente,
La imaginación profunda y la introspección.
Por esta razón,
Escúchala únicamente en un espacio seguro y en reposo.
No la utilices mientras conduces,
Operas maquinaria,
Ni realizas actividades que requieran atención activa.
Este contenido es educativo y formativo.
No sustituye atención médica,
Psicológica,
Ni tratamientos indicados por profesionales de la salud.
Si tienes alguna condición médica,
Consulta con tu médico antes de practicarla.
Escucha con presencia,
Responsabilidad y cuidado.
Comencemos.
Toma un momento para acomodar tu cuerpo.
No necesitas una postura perfecta,
Solo una postura honesta.
Permite que el peso de tu cuerpo descanse.
Siente donde hay tensión y donde ya hay descanso.
Inhala lentamente por la nariz,
Exhala un poco más largo de lo habitual.
No fuerces nada.
Solo deja que el cuerpo empiece a entender que no hay prisa.
Si tu mente llega agitada,
No intentes callarla.
Obsérvala como quien observa el clima.
Hoy no viniste a controlarte,
Viniste a escucharte.
Cada exhalación es una forma suave de soltar.
No todo,
Solo lo suficiente para estar aquí.
Este momento no marca el inicio de un calendario,
Marca algo más profundo.
El inicio de una decisión interna.
Antes de avanzar,
Antes de proponerte metas,
Antes de exigirte claridad,
Escucha.
Escucha tu respiración,
Escucha tu cuerpo.
Escucha el silencio que aparece entre un pensamiento y otro.
Ese silencio no está vacío,
Está lleno de información.
Hoy no vamos a correr hacia el futuro.
Hoy vamos a detenernos lo suficiente como para elegir bien el próximo paso.
Permanece aquí unos segundos más.
Respira,
Siente.
Quiero invitarte a imaginar algo muy simple.
Imagina una semilla en la palma de tu mano.
No es grande,
No es llamativa,
No hace ruido.
Pero contiene algo importante,
Potencial.
La semilla no promete resultados inmediatos.
No presume lo que será.
No se compara con otras semillas.
Simplemente es.
La semilla no tiene prisa por crecer.
Sabe,
Aunque no lo piense,
Que necesita tiempo,
Cuidado y condiciones reales.
Y aquí viene algo importante.
No todas las semillas deben plantarse.
Algunas ideas,
Algunos deseos,
Algunos proyectos,
Nacieron de la urgencia,
No de la claridad.
Este momento no se trata de sembrarlo todo.
Se trata de elegir.
En la vida cotidiana sembramos constantemente con lo que repetimos,
Con lo que toleramos,
Con lo que posponemos,
Con lo que elegimos enfrentar o evitar.
A veces sembramos sin darnos cuenta y luego nos preguntamos por qué nuestra vida se siente desordenada.
Hoy no vamos a juzgar esas decisiones pasadas.
Solo vamos a mirarlas.
Observa tu propia vida como un terreno que ha crecido sin que lo eligieras conscientemente,
Que sigue ocupando espacio aunque ya no lo nutres.
No intentes responder ahora.
Solo deja que la pregunta exista.
La semilla que hoy vamos a trabajar no es fantasía.
No es una versión idealizada de ti.
Es algo sostenible,
Algo que puedes cuidar incluso en días difíciles.
Respira y siente esa semilla en tu mano.
Hay momentos en la vida en que la emoción pide ser escuchada y otros en los que la estructura pide ser creada.
Este mes,
Este instante,
Este mes simbólico une ambas cosas.
Por un lado,
Una energía que nos invita a sentir la memoria,
Los vínculos,
Lo que fue hogar,
Lo que dolió,
Lo que aún pesa,
No para quedarnos ahí,
Sino para cerrar con honestidad.
Cerrar no es olvidar,
Cerrar es integrar sin arrastrar.
Por otro lado,
Aparece la necesidad de orden,
No un orden rígido,
Un orden que sostenga,
Un orden que responda a preguntas como ¿Qué necesito para sostener lo que deseo?
¿Qué límites me ayudan a cuidarme?
¿Qué estructura honra mi energía real?
Y luego algo más,
Una pregunta más amplia.
¿Cómo mi organización personal dialoga con el mundo que me rodea?
Porque crecer no es solo un acto individual,
Siempre tiene impacto.
Este mes no te pide aislarte,
Te pide integrarte sin perderte.
Siente cómo estas capas conviven en ti,
Emoción,
Decisión,
Responsabilidad.
Respira dentro de ese equilibrio.
Ahora te voy a ofrecer algunas preguntas.
No para responderlas ahora,
No para analizarlas,
Solo para dejarlas trabajar.
Permite que cada pregunta caiga como una semilla más.
Primera pregunta.
¿Qué parte de mi pasado ya cumplió su función,
Aunque todavía me cueste soltarlo?
Observa si aparece una sensación,
Una imagen,
Un recuerdo.
Segunda pregunta.
¿Qué deseo sembrar que sea sostenible,
No solo inspirador?
Tercera pregunta.
Si solo pudiera comprometerme con una cosa durante los próximos meses,
¿cuál tendría mayor impacto real en mi vida?
Cuarta pregunta.
¿Qué hábito pequeño repetido con constancia podría cambiar mi relación conmigo?
Quinta pregunta.
¿A quién beneficia mi crecimiento además de a mí?
No fuerces respuestas.
Por ahora no las busques si no aparecen.
Las preguntas verdaderas no exigen soluciones inmediatas,
Exigen presencia.
Respira.
Deja que hagan su trabajo silencioso.
Hay una parte de ti que siente profundamente.
Una parte que ha aprendido a protegerse.
A veces con distancia,
A veces con dureza,
A veces con control.
Esa parte no es tu enemiga.
Es una estrategia.
Pero toda estrategia tiene un límite.
Sentir mucho no te obliga a reaccionar impulsivamente.
Protegerte no te autoriza a cerrarte por completo.
La madurez emocional no elimina la sensibilidad.
La organiza.
Este mes te invito a observar donde tu protección se volvió rigidez y donde tu sensibilidad necesita estructura.
No para juzgarte,
Sino para elegir mejor.
Puedes sentir intensamente y aún así responder con ética.
Puedes cuidarte sin abandonar el compromiso contigo.
Respira dentro de esa integración.
Ahora vamos a pasar a la práctica.
Este ejercicio no es simbólico,
Es aplicable.
Te invito a elegir una sola semilla.
No una lista,
No un plan de vida.
Una.
Puede ser un hábito,
Una decisión,
Una práctica,
Una forma de relacionarte contigo.
Hazla concreta.
Y pregúntate,
¿puedo sostener esto incluso en días imperfectos?
Ahora define esa semilla con claridad.
Usa un lenguaje simple,
Realista,
Humano.
Por ejemplo,
Voy a caminar 20 minutos 3 veces por semana.
O voy a escribir durante 10 minutos al día.
O voy a acostarme 30 minutos antes.
Nada heroico,
Nada imposible.
Luego observa,
¿qué necesitas soltar para sostener esto?
Tal vez una expectativa,
Tal vez una distracción,
Tal vez una autoexigencia innecesaria.
Soltar no es perder,
Es hacer espacio.
Comprometete con esta semilla por 90 días,
No por siempre.
No para demostrar nada.
Solo para experimentar qué pasa cuando eliges constancia sobre intensidad.
Respira.
Siente el compromiso en el cuerpo.
Antes de cerrar,
Vuelve a la imagen de la semilla.
No necesita que la vigiles.
Necesita que la cuides.
Este mes no te pide velocidad,
Te pide coherencia.
No todo crecerá de inmediato y está bien.
Llévate contigo esta idea.
No avances sin escucharte.
No siembres sin elegir.
No te exijas más de lo que puedes sostener.
Respira una última vez.
Profundo.
Siente tu cuerpo aquí.
Cuando estés listo,
Abre lentamente los ojos.
El ciclo ya comenzó.
No afuera,
Adentro de ti.
Conoce a tu maestro
More from Zayra Mo
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
