
Relajación profunda para estrés
by Zeltia Ruiz
Esta meditación te guía en un viaje a través del cuerpo, ayudándote a liberar la tensión acumulada y a regresar a un estado de serenidad. Mediante un suave escaneo corporal, irás recorriendo cada zona, desde los pies hasta la cabeza, para relajarla conscientemente y permitir que la mente descanse en el presente. Es una práctica ideal para reducir el estrés, calmar el sistema nervioso y reconectar con una sensación profunda de bienestar y descanso interior.
Transcripción
Siéntate o recuéstate en un lugar común.
Cierra los ojos y toma una inhalación profunda y exhala lentamente.
Haz tres ciclos de respiración sintiendo como cada ciclo te suelta la tensión.
Te destensas.
Sientes ese peso liberándose de tu cuerpo.
Con los ojos cerrados lleva tu atención a tus pies.
Siente su temperatura.
Siente si están apoyados en el suelo.
Siente si todos tus deditos tocan algún objeto.
Siento tu palmo del pie.
Con ellos dejas ir cualquier tensión.
Vas a ir subiendo a las piernas,
Rodillas y músculos.
Vas a enviarles un mensaje de suavidad y relajación.
Tus piernas se vuelven más livianas.
Se relajan.
Sigue poco a poco subiendo a tu ombligo.
Nota tu respiración natural y observa muy bien cómo tu cuerpo se infla con cada inhalación.
Se irá de aire fresco,
Inflando el abdomen,
Llenando la caja torácica,
Elevando el pecho.
Incluso los hombros pueden elevarse.
Observa cómo con cada exhalación tu cuerpo se relaja,
Se suelta,
Suelta todo el estrés,
Suelta toda la tensión acumulada.
Suelta toda esa carga.
Enfoca tu atención ahora en tu cuello y relájalo.
Tu cuello pasa por los hombros,
Brazos y manos y permite que los hombros caigan suavemente y que los brazos se relajen.
Disolviendo cualquier situación de tensión,
De agarrotamiento,
De carga.
Relaja tus manos también y observa la palma y los dedos.
Observa lo que sientes.
¿Están tocando algo?
¿Están tocando entre sí los dedos?
¿Qué sientes en tus manos?
Finalmente vas a llevar toda tu atención a tu rostro y a tu cabeza.
Suaviza la mandíbula,
Relaja la frente,
Relaja tus ojos.
Respira profundo y siente cómo tu cabeza pesa y se funde.
Suaviza tu cara,
La mandíbula y la frente.
Respira profundamente.
Siente cómo todo tu cuerpo entero ahora está en calma.
Permanece unos momentos aquí,
Disfrutando de la sensación de relajación.
Y solo cuando estés listo o lista,
Vuelve a respirar hondo una vez más y disfruta.
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