
Conecta con la Calma Interior (Relajación Profunda)
Esta meditación te será de mucha utilidad cuando sientas ansiedad, tengas muchos pensamientos sobre el pasado o el mañana y quieras relajarte. Volver la atención al cuerpo, trae la consciencia al ahora. Sentirnos ayuda a volver a la coherencia entre cuerpo, mente y espíritu. Dedica estos minutos a esta meditación guidada.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a esta meditación.
A través de ella conectarás con tu cuerpo.
Te será de mucha utilidad cuando sientas ansiedad o sobre estimulación de tu mente o estés muy enfocada en el mundo externo.
Te has preguntado cuánto tiempo te dedicas a sentir tu cuerpo al día.
Al despertar qué es lo que primero sientes cuando te lavas los dientes.
Sientes cada uno de ellos o si te das una ducha.
Sientes el agua recorrer tu rostro,
Espalda,
Muslos,
Brazos o dedos de los pies.
Puedes mantener la atención en tu cuerpo o sientes que sólo percibes tus pensamientos.
No te preocupes si no lo has hecho.
Que estés oyendo este audio indica que estás volviendo a conectar.
Sentirnos nos abre a percibir la realidad de una manera más integral.
Sentir nos ayuda a volver a la coherencia entre cuerpo,
Mente y espíritu.
Esto se verá reflejado a nivel mental como mayor claridad,
Más calma,
Más respuesta y menos reacción automática,
Más sentido de unidad y un aumento del bienestar en general.
Recuerda que para dejar viejos patrones mentales es necesario abrirse a lo nuevo,
Abrirse al cambio.
Tú puedes hacerlo,
Tienes todo el poder dentro de ti y sabes no estás sola.
Cada vez más personas están sintiendo el llamado a hacer cambios profundos en sus vidas y todos nos estamos acompañando en el proceso.
Por favor pausa este audio si necesitas ir a un lugar más tranquilo.
Puedes estar de pie,
Acostada,
Sentada.
Elige la posición que más te acomode en este momento.
Cuando estés lista por favor cierra los ojos.
Mantén tu espalda erguida pero sin presionarla o tensarla.
Haremos inhalaciones y exhalaciones por la nariz.
Recuerda que sean respiraciones completas y lentas en lo posible.
Que las respiraciones nazcan desde tu vientre.
Ahora por favor imagina que la conciencia es como un punto de luz que flota e ilumina suavemente donde pones tu atención.
También puedes imaginar una pluma o algo liviano.
Recuerda que somos capaces de llevar nuestra atención a cualquier parte de nuestro cuerpo en cualquier momento.
Vamos a comenzar llevando la atención a tu mano izquierda.
Mientras respiras intenta sentir tu mano.
Pon tu foco en cada uno de los dedos.
Recórrelos con la luz de tu conciencia.
Pósate sobre la palma.
Siente como la ilumina.
Avanza a tu antebrazo recorriendo hasta llegar al hombro.
Siente cómo se relaja y siente tu respiración.
Haremos lo mismo con la mano derecha.
Pon tu atención en ella.
Quizás puedas percibir una sensación de suave cosquilleo en tu mano.
Con la atención pasa sintiendo cada uno de tus dedos.
Recorre la palma y sigue con tu antebrazo hasta llegar al hombro derecho.
Respira lentamente.
Ahora siente la parte alta de la espalda.
Nota cómo se empieza a relajar con tu atención.
Envuelve tu cuello,
Tu oreja izquierda.
Siéntela completamente.
Haz lo mismo con tu oreja derecha.
Sube y siente la coronilla.
Relaja tu frente.
El entreseño.
Siente cómo la atención se posa en cada ceja y la relaja.
Siente tu ojo izquierdo,
El párpado.
Ahora tu ojo derecho,
Tus pómulos.
Posa esa luz sobre la punta de la nariz y siente cómo entra el aire,
Cómo sale el aire.
Lleva la atención a tus labios,
Donde se juntan los dientes.
Percibe el espacio que ocupan en tu boca.
Recorre los de principio a fin.
La lengua.
Relaja la mandíbula y baja hacia tu mentón y vuelve a sentir el cuello.
Ahora dirige tu atención a las clavículas.
Siente tu pecho y las costillas expandirse al respirar.
En el centro pon atención a tu corazón.
Queda tu momento aquí y observa tus sensaciones.
Sigue respirando y ahora rodea la cintura,
Tus costados y la parte media de la espalda.
Ve hacia el ombligo y bajo vientre.
Descansa tu atención aquí y respira desde aquí.
Siente la parte baja de la espalda y tus caderas.
Respira profundamente y lleva la atención a la base de tus genitales,
A esta zona de creación.
Observa si hay sensaciones.
Luego pon tu atención a la entrepierna y ve bajando por el muslo izquierdo hasta la rodilla.
Posa la atención en la rodilla y recuerda respirar.
Ve sintiendo la parte delantera y trasera de la pierna.
En este momento lleva tu foco al tobillo y empeine.
Percibe el talón,
La planta y la punta de cada dedo del pie.
Sigue respirando.
Ahora haremos lo mismo con el lado derecho.
Baja suavemente por el muslo derecho hacia la rodilla.
Quédate brevemente aquí y respira.
Sigue bajando hasta el tobillo sintiéndole empeine.
Recorriendo cada uno de los dedos sintiendo la planta del pie y luego el talón.
Desde aquí gentilmente lleva tu foco a la zona pélvica.
Imagina que la esfera o la pluma ahora es de color rojo y está girando sobre sí.
Percibe como su luz ilumina.
Mientras estás aquí observa si percibes alguna emoción o sensación.
Solo observa no la juzgues.
Deja que sea.
Ponte atención en la zona del vientre un poco más abajo del ombligo y recuerda seguir respirando por la nariz.
Aquí imagina una esfera que gira de color naranja.
Está iluminando tu vientre.
Sigue subiendo un poco más arriba a la altura de la boca del estómago.
Allí visualiza una esfera que gira y es de color amarillo como la miel.
También está girando.
Mantén un momento aquí tu atención.
En la siguiente inhalación dirige tu foco al centro de tu corazón.
Imagina que dentro hay una esfera de color verde.
Del verde que más te guste y también está girando.
Su luz ilumina cubriendo todo el corazón.
Quizás puedas sentir sus latidos,
Una sensación de expansión o relajo.
Sigue moviendo tu atención hacia la garganta.
Aquí visualiza una esfera que tiene un color azul y esta esfera disuelve cualquier nudo que sientas en este momento.
Observa cómo se expande esta zona.
Hay una apertura.
Respira una vez más y desde la garganta lleva tu atención a un punto entre las cejas.
En este espacio visualiza una esfera luminosa de color azul a morado como un pequeño arándano que gira e ilumina.
En la siguiente inhalación dirige tu atención a la coronilla prácticamente donde termina la cabeza.
Aquí una esfera girando de color violeta está sobre tu coronilla.
Nota si tienes alguna sensación.
Respira profundamente una vez más y vuelve a tus manos.
Terminaremos haciendo una respiración profunda y muy lentamente comenzarás a abrir tus ojos.
Puedes ir moviendo también lentamente los dedos de las manos,
Las muñecas,
Los brazos,
Los dedos de los pies,
Las piernas,
El tronco,
Los hombros y tu cabeza.
Ahora tus ojos están completamente abiertos.
Antes de finalizar este audio recuerda que esta es la primera vez que realizas esta meditación.
Espero que hayas podido volver a tu cuerpo y si no fue así no te preocupes sólo es cuestión de práctica.
Esta meditación la puedes escuchar todos los días y te ayudará a traer la atención hacia tu cuerpo en vez de distribuirla constantemente en los estímulos externos como personas,
Lugares,
Cosas,
Trabajo,
Universidad,
Pensamiento,
Emociones.
Muchas gracias por estar aquí y nos encontramos en otra meditación.
Con mucho amor,
Damari.
Conoce a tu maestro
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