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Reconexion Con Mi Ser

by María Miguéns

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Yo Soy Amor… Yo Soy Luz… Yo Soy Paz… Yo Soy Armonía... Yo Soy Compasión... Yo Soy Perdón... Yo. Soy Bondad... Yo Soy Misericordia... Yo Soy Cura... Yo Soy Alegría... Yo Soy Felicidad... impregnando todo tu ser con todo el espectro de formas de pensamiento y con los sentimientos de cada una de las palabras sagradas evocan en ti. Yo Soy Perfección

Transcripción

Vamos a tomar tres respiraciones profundas y a colocarnos en una posición cómoda.

Visualizamos delante de nosotros un hermoso paraje.

Lleno de color.

De fragancias de texturas.

Caminamos lentamente por la hierba.

Al ritmo de nuestro corazón.

En cada paso que damos.

Sentimos como se desprende de nosotros.

Cualquier malestar.

Situación incómoda,

Preocupación.

Incomodidad.

Malestar.

Los pasos firmes sobre la hierba.

Nos hacen sentirnos ligeros.

En conexión con la Tierra.

Con la vida.

Con la armonía.

De este lugar.

Nuestra mente baila con las frecuencias de colores de sonidos de la naturaleza.

Todo se inunda.

De amor.

De bienestar.

De tranquilidad y de calma.

Nuestras manos acarician las flores.

Gallero.

Juegan al viento y sentimos el calor del sol.

Hemos sido transportados.

A un lugar.

Donde el tiempo y el espacio.

Son el equilibrio perfecto.

Y donde es la vida.

Florece.

La calma,

La tranquilidad nos inunda.

Nos sentimos bien.

A gusto.

Felices.

Un árbol se yergue.

Delante de nosotros.

Espléndido.

Magnánimo.

Su tronco,

Hojas y raíces.

Son bellísimos.

Observamos la energía que envuelve y que circula y recorre al árbol.

Toda esta energía lo conecta con su entorno.

Nos sentamos con la espalda apoyada en él.

Vamos a conectarnos con el árbol.

Ser nosotros un árbol.

Ser el árbol.

Sentimos como las raíces entran en contacto.

Con un riachuelo subterráneo.

Llevándose de nosotros.

Los rencores.

La rabia.

La tristeza.

Como vacía este árbol en que nos hemos convertido.

Y cómo a la vez.

Nutre con energía.

Que sube por el tronco.

Hasta envolver cada una de las hojas de la copa.

Haciendo que el tronco crezca más y más hasta llegar a las estrellas.

El agua sigue limpiando y reforzando.

Sigue vaciando y nutriendo.

El árbol ha llegado a las estrellas.

Está en contacto con ellas.

Con todo el universo.

Y nosotros también.

Otros seres de la naturaleza que rodean al árbol.

También se sienten en comunión con él.

Todo el entorno.

Forma una unidad.

Una humedad natural integral y perfecta.

Cada uno cumpliendo una función.

O cerramos el entorno.

Hay formas de vida diferentes.

No solamente el aire,

El sol,

La tierra y el agua.

Hay animales.

Hay flores,

Hay hierba.

Hay otros árboles.

Otros seres.

Todos somos una unidad.

Es la perfección.

Y nos damos cuenta.

Y cada uno de nosotros.

Individualmente.

Formamos parte de una totalidad.

Porque cada uno de nosotros.

Somos especiales.

Únicos.

Repite conmigo yo soy amor.

Yo soy luz.

Yo soy paz.

Yo soy armonía.

Yo soy compasión.

Yo soy perdón.

Yo soy bondad.

Yo soy Misericordia.

Yo soy la cura.

Yo soy sanación.

Yo soy alegría.

Yo soy felicidad.

Imprégnate todo tu ser.

Con todo este espectro de formas de pensamiento y afirmaciones.

Que hemos dicho.

Cada una de estas palabras son sagradas.

Y definen quién eres.

Yo soy perfección.

No hay nada que alguien me pueda hacer o decir que cambie el hecho,

Que yo soy la esencia de quien yo soy,

Que es la perfección.

Una perfección absoluta.

Yo nací perfecto y voy a morir más perfecto aún.

Sencillamente porque soy la esencia del yo soy.

Estoy hecho del mismo tejido.

Que el creador cósmico.

El tejido que hace posible la vida en el universo.

Yo soy vida.

Este universo que vive a través de mí.

Y de todo lo que es.

Jamás hubo ningún pecado original.

Ha sido una creación para aquellos que olvidaron quienes son.

Porque somos perfectos.

La fuerza universal que brilla a través del fragmento microscópico del todo lo que yo soy.

Ha sido siempre tan infinitamente perfecta.

Te me lleva al amor.

Al puro amor que habita en cada célula.

En cada microcosmo.

De este universo.

Cuando yo honro este hecho innegable.

De esta sensación infinita de perfección siempre consciente.

Ya no hay nada que hacer.

Ni nada que rescatar.

Sencillamente aceptar.

Aceptar quién soy.

Y actuar en conformidad.

Cuando estoy en este estado de perfecto alineamiento,

Reconociendo quien soy.

Todo lo que viene a través de mí.

Esos sentimientos,

Pensamientos.

Palabras,

Tanto habladas o escritas.

Acciones.

No pueden ser sino una perfecta expresión de la realidad universal.

De lo que soy yo.

El amor.

Pero cuando olvido,

¿quién soy?

A través de la negación.

Cuando hago caso a las ilusiones.

De esa mente enferma del ego.

Cuando olvido la perfección de amor que habita dentro de mí.

Es cuando aparece.

El error.

La tristeza.

La disconformidad.

El vacío.

¿Quién soy yo?

Una chispa divina del infinito.

Que dio a luz este universo.

Recordar quién soy y que formamos parte de un grandioso propósito de vida.

De uno con el todo.

Hace que el amor brote de nosotros.

Y que nuestra alma.

Deje abrir la puerta.

A la expansión de la luz.

En todas las formas posibles.

De vida en este planeta.

Aceptar es permitir al amor ser el faro de guía de nuestra vida.

Y hacer brillar.

Su luminosidad en cada momento.

El alma.

Tiene un único propósito.

En la existencia.

De ser todo.

Lo que yo soy.

Una partícula de amor.

Reconocer y aprender de nuestros actos realizados.

Nos acerca más a saber quiénes somos en este instante.

A honrar la esencia.

A despertar la divinidad de un todo inteligente y amoroso.

En este espacio temporal que recorremos voluntariamente en esta vida.

Cuando me conecto a esta percepción de amor.

Siento la responsabilidad de todas las decisiones tomadas,

De los pasos hechos y de los territorios explorados.

Tomo conciencia de mi libre capacidad de elección.

Y siento la fuerza de la voluntad en mí.

Con plena responsabilidad de las consecuencias evolutivas.

Que esta fuerza divina y ahumada me han producido.

Cuando acepto esta perfección de amor en mí.

Siento que no estoy solo sino en comunión con el todo.

Con todos sus elementos vivos,

Corpóreos e incorpóreos,

Naturales,

Humanos y sobrehumanos.

Siendo la red universal el campo de hilo que nos une a todo.

La fuerza del amor que nos interconecta.

Información que compartimos.

Las ayudas recibidas de esta gran red,

De esta fraternidad.

De esta familia divina que tenemos.

Todos.

Los seres.

Que habitamos la Tierra.

Cuando me acepto en esta perfección.

Dejo libremente invadir mi ser por la fuerza dadora y expansiva del amor y la plenitud.

Me mezo en ella.

Dejándome impregnar,

Sintiendo su gran energía sanadora y su impulso nutriente de crecimiento.

Reconozco y honro la natural sintonía con la fuerza del amor universal.

Cuando acepto esta perfección.

Reviso.

Desde la coherencia y la sensatez,

Dejando a lado la mente.

El concepto o experiencia de la espiritualidad.

Ese compromiso con la fuente.

Conmigo mismo.

Más allá de las creencias creadas por los hombres.

Ese compromiso a mi conciencia interna.

Reconozco el vínculo serio con el crecimiento de la fuerza de la vida.

Con la energía que nos bendice en todo momento.

Y siento en mí el compromiso interno de ascender,

De evolucionar.

Y de ayudar a otros a evolucionar.

Siento con sinceridad la coherencia del camino espiritual,

El despertar.

Que son varios despertares.

Todos unidos.

Un camino.

Mío y de todos.

Veo la humanidad como un solo ser.

A mí mismo como un miembro o una partícula que está agregada y vinculada a otras.

Para formar un ente mayor.

Sentir profundamente la humanidad.

Y reconocer.

Que ese ser mayor del cual yo formo parte.

Toma el pulso con mis acciones.

Y que cuando yo estoy perdido.

Ese gran ser también está perdido,

Triste.

Porque estamos unidos sintonizados.

Cuando está creativo,

Enfermo o en plena mutuación o cambio.

Yo también.

Es la unión con el todo.

Y despierto la comprensión,

Porque soy parte de este ser.

Soy uno con el Ser de la Tierra.

Soy un mineral,

Soy agua,

Soy calor.

Soy el magnetismo y los campos de energía.

Soy la madre,

La hermana.

Soy el padre y el hermano.

Soy él,

Soy ella.

Soy la conciencia.

Soy su ascensión y mi ascensión.

Soy la unidad.

Con la vida de este planeta vivo.

Soy la esencia genuina.

Con el espíritu.

De este planeta Tierra.

Siento y comprendo la mutación de la polaridad en todos sus cambios.

Y su despliegue de fuerzas.

La elevación de la consciencia.

De mi consciencia.

Y acepto esta percepción.

Desplegando mis hebras de ADN.

Y siento como se abre esa flor.

Liberando las memorias.

Y permitiendo que marche de mi persona todo lo que adquirí que me ralentiza en la ascensión.

Libero en este instante que se está abriendo esta flor de ADN.

Y suelto.

Para liberarme del pasado.

Y sentirme libre.

Para aceptar la fuerza de este presente.

Y cuando lo hago.

Una oleada de amor y sanación nace en el interior de mi corazón.

Una onda de amorosa unidad completa.

Con todos los corazones.

De todos los seres.

Hombres,

Mujeres de todas las razas.

Todos los habitantes con corazón de este planeta.

Con el magma,

Con el sol interior.

Continentes,

Fluidos y océanos.

Todo se convierte en una oleada de amor y de sanación.

Todo se expande en unidad,

En amor,

En fuerza.

Bendice cada rincón penetra.

En cada instante momento.

En cada célula,

En cada cosmos,

En microcosmos en cada parte de este universo.

Porque es la perfección y esta perfección está alimentada con las frecuencias de la luz del espíritu en expansión de amor.

Y siento el pulso del compartir,

El amor y la paz.

Y en el silencio de mi alma.

Me baño en la fuerza de la alegría.

Y percibo la verdadera intención del cambio.

Sólo existe la alegría del amor compartido.

En este presente.

En esta tierra.

En esta humanidad del hoy.

Sonríe.

Sonrío.

Y permito que la alegría haga cosquillas en mi alma.

Que esta alegría juegue.

Fresca y sana.

Llenando cada célula,

Cada circuito.

De mi cuerpo.

Siento la alegría genuina de mi corazón divino,

De mi espíritu luminoso y expandido.

Como la savia que recorre.

El árbol sagrado.

Y es hora de regresar.

Mis venas son alegría.

Y mi conciencia perfección.

Yo soy el amor,

La guía,

La fuerza,

La vida.

Camino por el sendero.

De esta frescura de hierba por donde vine.

Para regresar a la conciencia de mi cuerpo físico,

Al aquí y al ahora.

Sintiendo plenamente esta transformación de amor,

De perfección y de vida.

Y dejo que mi cuerpo recupere el movimiento de sus miembros.

Que la respiración.

Meza mi cuerpo.

Y cuando lo sienta conveniente.

Abro los ojos.

Gracias.

Gracias.

4.6 (157)

Reseñas Recientes

Ana

August 2, 2023

Excelente! Gracias gracias gracias

Lorena

July 8, 2022

Espectacular simplemente bello

Angie

March 15, 2022

Gracias

Paola

March 3, 2022

Gracias por esta experiencia maravillosa! 🍃

Shei

February 27, 2022

Gracias! Una belleza de meditación 🙏🏻 Bendiciones ✨ Namaste

Monica

February 3, 2022

Preciosa!! Namaste

Carlos

January 3, 2022

Relajado

José

December 10, 2021

Gracias gracias gracias

Naiara

December 2, 2021

Gracias

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