
Conecta con la sabiduría de tu ciclo menstrual
En esta meditación te acompañaré a conectar con la sabiduría de tu cuerpo, honrar el momento del ciclo en el que te encuentras y reconocer la profunda inteligencia que habita en ti. A través de la respiración, la reflexión y la conciencia puesta en ti, exploraremos una mirada amorosa y respetuosa de la menstruación. Dejando atrás creencias que nos han enseñado a verla como una carga, para reconocerla como una expresión de nuestra naturaleza cíclica. Una práctica para recordar que somos parte de la naturaleza y que, así como la luna y las estaciones, también vivimos nuestros propios ciclos. ¡Bienvenida! Musica por: Grand Project - Roman Dudchyk
Transcripción
Om Namah Shivaya.
Bienvenida a esta meditación en donde vamos a honrar nuestro ciclo.
A volver a nuestro cuerpo con amor y sabiduría.
Recargar energías.
A sentirnos más libres,
Más tranquilas,
Acompañadas.
A sentir ese poder femenino que nos abraza.
Que nos pertenece.
Que nos potencia.
A vivir y a disfrutar nuestra ciclicidad.
Tanto en sus luces como en sus sombras.
Tómate un momento para llegar.
No a la práctica,
Sino a ti.
Cuerpo que hoy habitas.
El punto exacto de tu ciclo.
Tu útero.
A tu sentir.
A tu compasión por ti misma.
Inhala profundo,
Llénate de aire limpio.
Exhala.
Permítete empezar a soltar el cuerpo.
Inhala nuevamente,
Profundo.
Exhala,
Relaja cada parte de tu cuerpo Inhala una vez más.
Y exhala.
Tranquila Estás aquí,
Presente en este momento.
No hay nada que corregir,
No hay nada que cambiar.
No hay nada que pensar.
Solo disfruta de tu respiración.
De este momento junto a ti.
De tu presencia.
De tu amor.
Siente el peso de tu cuerpo contra la superficie que te sostiene.
La tierra debajo,
La gravedad acompañando,
La sensación de no tener que sostenerte sola.
El Universo mismo te sostiene y te acompaña.
Inhala suave exhala lento lleva tu atención a la respiración.
Sin intentar modificarla,
Sin juzgarla.
Solo observa.
Cómo está hoy tu respiración.
Tal vez hoy la sientas distinta.
Un poco más corta más densa.
Más cansada.
Un poco pesada está bien permite que sea así.
Cada inhalación te acompaña a hacer conciencia de cómo está tu cuerpo hoy.
Y cada exhalación te permite aflojar un poco más tu cuerpo.
Empieza a recorrer el cuerpo con tu atención y conciencia.
Con cuidado,
Despacio.
Con respeto por este territorio sagrado que habitas.
Suelta el entrecejo la mandíbula.
Siente como los hombros se derriten hacia la superficie donde estás.
Deja que el pecho se ablande.
Corazón lata tranquilamente.
Permite que tu abdomen se expanda sin juicio,
Sin tener que sostener nada.
Y poco a poco Lleva tu conciencia al vientre.
A tu útero.
Tal vez hayan sensaciones claras aquí.
Tal vez presión.
Calor o frío,
Dolor,
Pulsaciones.
Tal vez haya cansancio.
O vacío.
O simplemente una sensibilidad difícil de nombrar.
Y está bien.
No necesitas explicarlo.
Esta es una parte de tu cuerpo que hoy se está expresando.
No para incomodarte.
No para hacerte sentir mal.
Esa no es su intención,
Se está expresando para hacerte entender cosas que tal vez no habías pensado antes.
Durante la menstruación,
Nuestro cuerpo entra en un movimiento profundo.
Un movimiento de cierre,
De limpieza,
De retorno a ti misma,
A tu centro.
Tus creencias.
A tus principios.
A tu corazón.
Todo aquí es perfecto.
Nada está fuera de lugar.
Esta sangre es sagrada.
Es bendita.
Esta sangre representa un camino.
Que has venido recorriendo.
De alegrías y tristezas,
De obstáculos,
De logros.
Esta sangre es sagrada.
Te permite reconocerte.
Como mujer.
Permite reconocer tu feminidad.
Tu vulnerabilidad.
Y tu fertilidad.
Para crear la vida que quieres.
Esta sangre es sagrada,
No es un error.
Permite que la respiración llegue hasta tu vientre.
Y sientes como si el aire pudiera envolver todo tu útero.
Y nada.
.
.
Y exhala A veces el cuerpo no necesita soluciones,
Necesita compañía.
Que sepas que allí estás tú.
Si hay dolor No lo empujes.
No lo resistas.
En cambio,
Obsérvalo con amabilidad.
Tal vez puedas decirle internamente.
De video.
Y estoy aquí contigo.
Esto también es cuidado.
Esto también es amor.
¿Este momento del ciclo suele pedir menos hacia afuera?
Más hacia adentro.
Suele pedir un ritmo más lento,
Menos exigente.
Pero más honesto con lo que el cuerpo siente y necesita.
Es una forma muy hermosa y profunda de escuchar.
Empezando por ti.
Por tu propio cuerpo.
Permítete ahora descansar en esta comprensión.
No tienes que ser igual todos los días.
No tienes que rendir igual.
No tienes que sentirte igual.
Tu cuerpo se mueve en ciclos y honrar este movimiento es una forma de honrar tu sabiduría.
Si lo sientes,
Lleva una mano al vientre.
O simplemente deja allí tu atención.
Y lleva mentalmente todo el amor.
Toda la luz.
Toda la paciencia.
Que tú te lo mereces.
Y necesita en este momento.
Poco a poco comienza a ampliar la conciencia.
Empieza a percibir tu cuerpo en su totalidad.
Comienza a percibir el espacio que te rodea.
Y la sensación de estar allí.
Antes de cerrar,
Recuerda.
.
.
No estás fallando por necesitar descanso.
No estás exagerando por sentir.
Y no estás rota.
Estás aquí,
Presente.
En tu cuerpo.
En tus sensaciones.
Estás dándote este espacio sanador.
Regulando tus sistemas.
Regulando tu mente y regulando tu cuerpo.
Cuando te sientas lista.
Comienza a mover el cuerpo lentamente tal vez estírate tal vez suspira.
Mueve tu cabeza de lado a lado,
Mueve tus manos los dedos los pies.
Muevete poco a poco y abre los ojos con suavidad.
Llevándote contigo esta sensación de paz.
Esta práctica sigue contigo.
En tu cuerpo.
En tu esencia.
En tu forma única de habitar la luna.
Gracias por permitirme acompañarte en este proceso de entendimiento de tu cuerpo.
Tus sentimientos y tus emociones.
Que la vida te sonría siempre.
Que te permitas habitarte.
Escucharte.
Y honrar tu propio ritmo.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Harion Banzai.
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