
Sana Tu Niñ@ Interior: Un Viaje Profundo De Regresión Y Amor
Sumérgete en un viaje profundo de reconexión contigo mismo/a a través de esta meditación guiada de regresión y sanación del niño/a interior. Durante 33 minutos, te acompañaré suavemente a entrar en un estado de relajación profunda, donde podrás acceder a recuerdos, emociones y partes de ti que necesitan ser vistas, escuchadas y abrazadas. Este proceso te permitirá: • Reconectar con tu esencia más pura • Liberar emociones bloqueadas del pasado • Sanar heridas emocionales desde la raíz • Cultivar amor, comprensión y autocompasión A través de una visualización guiada, tendrás la oportunidad de encontrarte con tu niño/a interior, escuchar lo que necesita y ofrecerle el cuidado, la presencia y el amor que quizá no recibió en su momento. Esta no es solo una meditación de relajación, es un espacio seguro de transformación interna. Recomendaciones: Escúchala en un lugar tranquilo donde puedas cerrar los ojos sin interrupciones. Puedes repetirla varias veces; cada experiencia será única. Por favor, no escuches este audio mientras conduces o manejas maquinaria pesada. Asimismo, recuerda que esta práctica no sustituye el acompañamiento psicológico o médico profesional.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta meditación del niño y la niña interior.
Un reencuentro con la parte más vulnerable de ti.
Encuentra una postura cómoda,
Puede ser sentada,
Tumbado,
Como lo necesites.
Si quieres,
Cúbrete con una manta,
Este es tu espacio,
Estás a salvo aquí.
Cierra los ojos,
Tómate un momento para soltar el día,
Todo lo que hiciste antes,
Todo lo que harás después,
No hay ningún sitio al que llegar,
Solo este momento,
Este cuerpo,
Este silencio.
Respira despacio,
Sin esfuerzo,
Deja que el cuerpo encuentre su propio ritmo,
Lleva la atención a los pies,
Siente el peso de los pies,
El contacto con el suelo o con la superficie donde estás.
Sube despacio por las piernas,
Las pantorrillas,
Rodillas,
Los muslos,
El vientre.
Nota cómo sube y baja con cada respiración,
Sin controlarlo,
Solo observando.
Nota tu pecho,
Hay algo ahí,
Tensión,
Peso,
Apertura,
No hay respuesta correcta,
Tan solo siente lo que hay,
Los hombros,
El cuello,
La cara,
Deja que la mandíbula se afloje,
Que tus ojos se suavicen,
La frente cae hacia los lados,
Todo el cuerpo,
Desde los pies hasta la cabeza presente.
Este cuerpo ha cargado mucho,
Ha cargado alegrías y también heridas,
Hoy venimos a cuidar algo que lleva mucho tiempo esperando ser visto.
Imagina que dentro de ti hay una escalera,
No una escalera oscura,
Sino una suave,
Cálida.
Cada peldaño te lleva un poco más adentro,
Observa tus pies que comienzan a descender y cada peldaño te lleva un poco más atrás en el tiempo,
Observa cómo desciendes,
Un pequeño,
Así sucesivamente,
Mientras desciendes deja que lleguen imágenes de tu infancia,
No las busques,
Deja que aparezcan solas,
Puede ser un lugar,
Una habitación,
Un jardín,
Una cocina,
Puede ser una luz,
Un sonido,
Deja que ese lugar se forme con detalle,
El suelo bajo tus pies de entonces,
Las paredes,
La luz que entraba,
Los colores,
¿reconoces ese lugar?
¿Qué sientes al verlo?
No tienes que ir a un recuerdo doloroso,
Deja que sea el propio recuerdo el que aparezca,
La mente sabe a dónde necesita ir hoy,
Estás ahí,
En ese lugar,
Pero no como el niño o la niña que fuiste,
Estás ahí como el adulto que eres hoy,
Con toda tu experiencia,
Toda tu comprensión,
Todo tu amor,
En algún lugar de ese espacio hay un niño o una niña,
Puede estar cerca o puede estar escondido en un rincón,
Puede estar jugando o estar quieta,
Puede tener la edad que tú tenías en ese recuerdo o puede incluso aparecer más pequeña aún,
Obsérvala lentamente,
Sin que él o ella te vea todavía si no está lista,
Observa cómo está,
Cuál es su postura,
Qué hace con las manos,
Cuál es la expresión de su cara,
Qué sientes tú al verlo,
Al verla,
Acércate despacio,
Sin prisa,
Cómo te acercarías a un animal pequeño que podría asustarse,
Deja que él o ella note tu presencia cuando esté lista,
Cuando sientas que te ve no digas nada todavía,
Sólo deja que te mire,
Que te reconozca,
Que sienta que no hay peligro,
Puede que haya resistencia,
Que se aparte o no quiera mirarte si es así no lo fuerces,
Quédate cerca a su ritmo,
Que sepa que no tienes prisa,
Que puedes esperar todo el tiempo que necesite y si el niño o la niña se acerca o simplemente te mira,
Deja que ese contacto ocurra,
No hay nada que hacer,
Sólo estar ahí presente cuando sientas que es el momento puedes acercarte aún más,
Te agachas a su altura,
Lo miras a los ojos y si él o ella lo permite puedes extender los brazos y ofrecerle un abrazo,
No fuerces el abrazo,
Ofrécelo y si el niño o la niña viene hacia ti sosténlo,
Sosténlo como nunca te sostuvieron a ti o como te gustaría que te hubieran sostenido siente su peso,
Su calor,
Ese niño o esa niña eres tú esa parte que aprendió a esconderse,
A callarse,
A no pedir,
A hacerse pequeña para que los demás estuvieran bien ahora desde el adulto que eres dile lo que ese niño o esa niña necesitaba escuchar y quizás nunca escuchó quizás sean palabras como estas o las tuyas propias Estás a salvo,
No fue culpa tuya,
Eras suficiente entonces,
Eres suficiente ahora No tienes que ganarte mi amor,
Ya lo tienes,
Siempre lo has tenido Deja que esas palabras lleguen,
Puede que haya emoción,
Si llegan las lágrimas deja que vengan Las lágrimas no son debilidad,
Son el cuerpo liberando algo que llevaba demasiado tiempo retenido Quédate con tu niño o tu niña todo el tiempo que necesites,
Sin agenda,
Sin reloj,
Solo este encuentro,
Este abrazo Este amor que nunca debió faltar y que hoy,
Aquí,
Tú mismo,
Tú misma te estás dando Antes de separarte puedes decirle una última cosa,
Que nunca se va a quedar solo o sola,
Que desde hoy vas a escucharlo más Que cuando sienta miedo o tristeza o rabia vas a estar ahí,
Que ya no tiene que cargarlo todo solo o sola Y si quieres puedes pedirle algo también,
Puede que ese niño o niña guarde algo que el adulto perdió La capacidad de asombrarse,
De jugar,
De confiar,
De querer sin condiciones Dile que lo necesitas,
Que lo quieres de vuelta,
Es hora de regresar pero no de despedirse Imagina que tu niño o tu niña poco a poco camina hacia ti y se funde contigo,
No desaparece,
Se integra Pasa a vivir en el centro de tu pecho,
Justo donde está el corazón,
Lleva una mano al pecho si quieres,
Siente el calor de tu propia mano Siente el latido,
A mover con suavidad tu cuello,
Quédate un momento aquí,
Lo que acaba de ocurrir aquí es real No fue imaginación,
Fue un acto de amor propio,
Quizás uno de los más importantes que puedas hacer Cuídate hoy,
Bebe agua,
Camina despacio,
Sea amable contigo Tu niño o tu niña interior ya sabe que no está solo
Conoce a tu maestro
