
Solsticio de Invierno: Habitar la oscuridad, recordar la luz
by Marina Buedo
Esta meditación guiada para el Solsticio de Invierno te invita a pausar y acompañar el ritmo natural de la noche más larga del año. Un espacio de descanso profundo para soltar lo que ya cumplió su ciclo y habitar la quietud interior. Desde ese silencio, sembramos una intención consciente para el nuevo ciclo que comienza.
Transcripción
Bienvenidos un día más a Insight Timer,
Soy Marina Buedo.
Hoy te traigo una meditación para el solsticio de invierno.
En esta meditación guiada te voy a acompañar a conectar con la energía de la noche más larga del año.
Este es un momento para ir hacia dentro,
Descansar el cuerpo y la mente y recordar que incluso en la oscuridad la luz sigue viva en nuestro interior.
Busca un lugar cómodo y vamos a empezar.
Mantente en una posición sentada de meditación,
Manteniendo la columna erguida,
Las manos descansando sobre las rodillas o el regazo.
Y cuando estés preparado,
Cierra tus ojos con suavidad.
Este es un momento para pausar.
El solsticio de invierno marca la noche más larga del año,
El día con más oscuridad y menos luz.
Un umbral sagrado que da inicio a un ciclo en el que la energía se recoge y los sentidos nos invitan a ir hacia adentro.
Este es un tiempo de adormecimiento natural,
De silencio,
De escucha.
Quizá en estos días sentimos el deseo de estar más en casa,
De bajar el ritmo,
De elegir actividades de interior,
De rodearnos de calma,
Calidez y presencia.
La naturaleza descansa y nosotros también estamos llamados a descansar con ella.
No es un tiempo para forzar ni empujar nada,
Sino para habitar la quietud,
Honrar la pausa y permitir que en la oscuridad algo nuevo comience a gestarse.
Lleva tu atención hacia la respiración e inhala profundo por tu nariz.
Exhala lento por la boca,
Soltando.
Permite que el ritmo se vuelva natural.
Inhala de nuevo.
Exhala suelta,
Suelta,
Suelta.
Siente el peso de tu cuerpo.
Siente cómo la gravedad te sostiene.
Lleva tu atención hacia los pies y relájalos.
Lleva tu atención hacia las piernas,
La pelvis.
Imagina que desde la base de tu columna nacen raíces que se hunden en la tierra.
Raíces profundas,
Antiguas,
Sabias.
Cada inhalación tomas estabilidad y con cada exhalación te entregas a la tierra.
Siente el abdomen suavizarse.
El pecho relajarse.
Los hombros caer.
Tus brazos y manos relajadas.
Permítete relajar el cuello.
Aflojar tu mandíbula.
Los músculos de tu cara.
El entrecejo y la coronilla de tu cabeza.
Mantente aquí unos segundos sintiendo el cuerpo sostenido,
Estable y relajado.
Ahora imagina que caminas por un paisaje nocturno.
El cielo está oscuro pero tranquilo.
No hay miedo.
Solo una presencia tranquila de paz y armonía que casi puedes respirar en el ambiente.
Frente a ti aparece una hoguera suave,
Pequeña,
Cálida.
Te acercas y te sientas frente a ella.
Este fuego representa tu energía vital,
La fuerza silenciosa que te mantiene en movimiento.
Que late incluso cuando todo parece en pausa.
Observa la llama.
No es intensa ni desbordada,
Sino estable,
Constante y viva.
Siente su calor llegar a tu cuerpo.
Un calor que reconforta,
Que afloja tensiones,
Que te devuelve la sensación de seguridad y presencia.
Permanece unos instantes observándola,
Dejando que su ritmo te recuerde.
Que incluso en la quietud,
La vida sigue pulsando.
Permite que esta noche te muestre lo que necesita descanso,
Lo que ya cumplió su ciclo,
Lo que estás lista o listo.
Para soltar.
Sin juicio,
Sin hacer demasiado esfuerzo,
Solo observando amorosamente.
Desde lo más profundo de la noche,
Algo comienza a cambiar.
Muy sutilmente,
La luz empieza a regresar.
No de golpe,
No con prisa,
Sino como una luz suave que nace en tu pecho.
Respira y observa como con cada respiración se expande un poco más.
Esta luz simboliza la esperanza,
La confianza,
La semilla de un nuevo ciclo.
Permítete ahora sentir cuál es esa intención que nace dentro de ti.
No lo fuerces.
Deja que esta intención emerja sola,
Quizá en forma de palabra,
De imagen o sensación.
Mantente aquí unos minutos,
Sosteniendo esta intención dentro de esta luz,
Como una semilla que entregas a la vida.
Yo te avisaré cuando sea el momento de volver.
Lenta y suavemente,
Lleva de nuevo tu atención hacia la respiración.
Inhala profundo,
Exhalando,
Dejando ir.
Permanece aquí unos instantes,
Agradeciendo a la noche por enseñarte y agradeciendo el ciclo eterno de la naturaleza que nos muestra que la luz siempre,
Siempre vuelve después de la oscuridad.
Cuando estés lista o listo para volver,
Permítete abrir los ojos suavemente y volver.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Gracias por meditar conmigo hoy.
Soy Marina Buedo y nos vemos en la próxima meditación en Insight Timer.
Recuerda visitar mi perfil para más información.
Feliz día,
Feliz vida y feliz solsticio de invierno.
Namasté
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4.9 (16)
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