
Liberando la Mente
Nuestra mente suele estar repleta de ideas, pensamientos, prejuicios, emociones y un sin fin de cosas que no nos dejan ver con claridad, que se interponen entre nosotros y la realidad. Con esta meditación os propongo un ejercicio sencillo de conseguir vaciar la mente.
Transcripción
Nos vamos preparando lentamente para la meditación,
Cogiendo algún cojín o alguna manta si lo necesitamos,
Bajando las persianas o apagando la luz de la habitación donde nos encontramos,
Asegurando de que nadie nos vaya a molestar en los próximos minutos.
Lentamente nos vamos sentando,
Cruzando las piernas,
Buscando encontrar una posición cómoda,
Muy conscientes de que no nos vamos a mover durante los próximos minutos.
Ajustamos la postura,
Llevando el peso del cuerpo adelante y atrás,
De un lado al otro,
Hasta sentir que nuestra columna está completamente estirada,
Que el peso recae sobre los glúteos,
Las manos colocadas suavemente encima de las rodillas o en el regazo,
El mentón paralelo al suelo.
Relajamos el rostro,
Dejando que los labios se separen un poquito,
Que caiga la lengua,
Que se relajen las mejillas,
La frente,
Las cejas.
Empezamos a respirar despacio,
Procurando también que el aire fluya libremente.
Relajamos por completo el abdomen y empezamos a respirar despacio aquí,
Justo en el abdomen,
Observando cómo se va moviendo con el ritmo de la respiración,
Pero buscando que nuestra mente no modifique en exceso este movimiento,
Buscando que la respiración sea natural,
Libre.
Nuestra mente es un recipiente,
Podemos visualizarla como un cuenco de cristal.
Por nuestra vida,
Experiencias pasadas,
Aprendizajes,
Estados emocionales,
Complejos,
Miedos,
Frustraciones,
Vamos llenando este cuenco,
Metiéndole muchas cosas.
Podemos visualizar o entender todo lo que hacemos en nuestra vida como si fuese agua cristalina.
Cada situación es pura,
Cada situación es especial,
Pero cuando tratamos de llevar estas situaciones a nosotros,
A nuestra mente,
Y vertemos este agua en el cuenco,
El agua se tiene que modificar,
Se ensucia por la cantidad de cosas que hay en él.
En la tradición hinduista se dice que no podemos llenar algo que ya está lleno,
Que antes de poder experimentar la vida tal cual es,
Lo primero que tenemos que hacer es vaciar nuestra mente.
Cada nueva situación que vivamos,
Cada experiencia,
Se verá profundamente manipulada por cómo nos encontremos en ese momento,
De nuevo por nuestros miedos,
Frustraciones o aprendizajes.
Actuarán como un filtro,
Como un velo,
Que lo único que conseguirá es que nosotros no disfrutemos de la vida,
Sino que la interpretemos.
Y obviamente si yo estoy mal,
Todo lo que haga estará mal.
Si tengo miedo,
No podré avanzar.
Si estoy triste,
Todo me generará malestar.
La meditación es esta práctica que nos ayuda lentamente a vaciar,
A sacar de nosotros,
De nuestra mente,
Todo aquello que ya no nos sirve,
Que en su día aprendimos,
Pero que ya no nos hace más falta.
El simple hecho de estar completamente inmóviles,
De respirar despacio,
Tiene un profundo efecto sobre nuestra mente.
Muchas veces nuestra mente no nos manda mensajes directos,
Nos empuja a salir de la meditación,
Nos dice no me gusta,
No es para mí.
Muévete,
Piensa,
Tienes cosas que hacer.
Es la manera que tiene nuestra mente de no querer vaciarse.
Se agarra profundamente a nosotros,
Porque es más fácil quejarse y sufrir.
Pero tomando la determinación de estar completamente quietos,
Lentamente va generando el estado contrario.
La respiración se tranquiliza,
Mi corazón late más despacio,
Y esto va consiguiendo que de manera muy progresiva todo aquello que no me sirve y que no quiero se vaya disolviendo,
Vaciando lentamente nuestro recipiente.
Inhalando sentimos esta pureza,
Este agua limpia entrando en nosotros,
Al exhalar dejamos ir todo aquello que ya no es necesario,
Dejando salir los miedos,
Frustraciones,
Celos,
Complejos,
Creencias limitantes,
Dándonos un respiro,
Un momento de intimidad,
Calma y de tranquilidad,
Un momento que es profundamente necesario,
Porque no queremos que nuestra vida esté siempre condicionada.
Seguimos inhalando esta pureza que cala en nosotros,
Al exhalar seguimos relajando los hombros,
Seguimos vaciándonos,
Limpiándonos,
Completamente inmóviles,
Tranquilos y en paz,
Dejando que vaya entrando en nosotros,
Que vaya penetrando en nuestro ser esta sensación de calma,
De claridad,
De estar limpios,
Al exhalar seguimos dejando ir rencores,
Miedos,
Rabia,
Nos seguimos purificando poco a poco con la respiración,
Sonriendo suavemente,
Inhalo y exhalo despacio,
Para seguir notando cómo esta sensación de pureza,
De claridad mental,
De paz y de felicidad se sigue haciendo cada vez más intensa,
Más profunda,
Sigue permeando en nuestro cuerpo,
Lo sentimos desde los dedos de los pies hasta la coronilla.
Inhalo bienestar,
Calma,
Pureza,
Exhalo todo aquello que ya no quiero más,
Libero mi mente,
Me permito descansar,
Exhalando muy despacio,
Inhalando profundo,
Dejando que esta sensación se vaya incorporando a nosotros,
Siendo muy conscientes de cómo nos transforma,
Nos cambia,
Nos libera,
Es tan intensa esta sensación que sabemos de sobra que cuando salgamos de la meditación no seremos los mismos,
Ya no habrá más dolor ni sufrimiento,
Cada momento de lo que queda de nuestro día será una oportunidad para disfrutar,
Para ser feliz y hacer feliz a los demás,
Somos muy conscientes de que al abrir los ojos nos sentiremos profundamente tranquilos,
Felices y en paz,
Y con esta profunda sensación empezamos a ser conscientes de todo lo que nos rodea,
De las sensaciones de nuestro cuerpo en contacto con el suelo,
La temperatura del ambiente,
Los sonidos,
Y manteniendo esta sensación de calma,
De paz y de bienestar,
Con una profunda sensación de agradecimiento cuando estemos preparados,
Lentamente podemos ir abriendo los ojos.
Conoce a tu maestro
4.7 (691)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
