
Despertar con alma
Como comienzas tu mañana determina el tono de todo tu día. Regálate estos minutos para despertar tu cuerpo y tu mente con infinita dulzura. A través de una respiración energizante, la metáfora de un amanecer interno y afirmaciones llenas de amabilidad, estableceremos una intención clara y luminosa para que camines tu día con el corazón abierto, centrado y protegido.
Transcripción
Buenos días Que alegría saludarte en este nuevo amanecer.
Te invito a sentarte en tu cama.
O en una silla.
Con la espalda larga pero relajada Deja que tus manos descansen sobre tus piernas.
Con las palmas hacia arriba.
Listas para recibir este nuevo día.
Si te sientes cómoda,
Cierra los ojos.
Toma conciencia de tu cuerpo en este momento Estás transitando el puente entre el mundo de los sueños y el mundo de la vigilia.
No entres corriendo en el día.
Date el regalo de aterrizar primero en tu presencia.
Vamos a hacer tres respiraciones de bienvenida.
Esta vez pasa a inhalar profundo por la nariz.
Y vas a sostener el aire un par de segundos.
Sintiendo como tu pecho se llena de vida.
Y exhala por la boca.
Con un suspiro de gratitud.
Inhala y siente la frescura de la mañana.
Sostén y exhala soltando cualquier pereza o residuo de la noche.
Una vez más inhala luz,
Inhala un nuevo comienzo y sostén.
Y exhala sonriéndole al día que tienes por delante.
Imagina ahora que el sol está comenzando a salir en el horizonte.
Justo frente a ti.
El cielo se tiñe de colores hermosos,
Naranjas,
Naranjas suaves,
Rosados,
Dorados.
El aire de la mañana es limpio y puro.
Visualiza que con cada inhalación que haces,
Absorbes esa luz dorada del amanecer.
Siente como entra luz por tu nariz.
Y viaja a tu mente.
Disolviendo cualquier rastro de niebla o preocupación.
Por lo que tienes que hacer hoy.
Tu mente se vuelve tan clara y espaciosa como el cielo de la mañana esa luz dorada sigue bajando y se instala en tu corazón Siente tu pecho tibio.
Encendido por una energía amable.
Tu corazón late con fuerza.
Recordándote que estás viva.
Que estás aquí.
Y que este día es una página en blanco.
Un regalo para que lo pintes como tú decidas.
Siente como esa energía despierta,
Baja por tu columna,
Inunda tus piernas y llega hasta tus pies.
Tu cuerpo se llena de una vitalidad suave.
No es una energía de prisa o de estrés.
Es una energía de presencia y de confianza.
Y te sientes completamente lista para sostener tu día.
Lleva tus manos al centro de tu pecho y conecta con tu latido.
Antes de este espacio de calma vamos a elegir cómo quieres caminar el día de hoy.
La prisa la elige el mundo.
Pero la paz,
La calma interna,
La eliges tú.
Te invito a repetir conmigo mentalmente estas afirmaciones y deja que resuenen en todo tu ser.
Hoy elijo caminar sin prisa.
Confío en mi ritmo.
Hoy elijo mirar el mundo con amabilidad,
Empezando por mí misma.
Pase lo que pase hoy Mi paz interior es innegociable.
Visualízate hoy realizando tus tareas con esta actitud.
Observate respondiendo a los mensajes,
Hablando con los demás o caminando por la calle.
Desde este centro firme y luminoso.
Eres como un faro.
No importa el ruido de fuera.
Tú brillas desde dentro.
Y empieza a conectar de nuevo con el espacio físico que te rodea.
Escucha los sonidos de la mañana a tu alrededor Siente el suelo bajo tus pies o la superficie que te sostiene.
Y hace una última inhalación profunda,
La más grande de tu mañana.
Llenándote de fuerza,
De alegría y de enfoque.
Y suelta el aire con ganas como si estuvieras abriendo tus alas.
Y mueve suavemente los dedos de tus manos Puedes hacer un círculo suave con tus hombros hacia atrás para abrir el pecho.
Dibuja una sonrisa en tu rostro agradeciendo este momento de amor propio.
Y a tu propio ritmo interno.
Y cuando sientas que es el momento abre los ojos el día te espera.
Que tengas un día maravilloso,
Consciente y lleno de alma.
Conoce a tu maestro
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