
las nubes de pensamientos
De vez en cuando, van a aparecer nubes que son los pensamientos, las emociones que aparecen en la mente. Esas nubes tienen diferentes tamaños según la importancia que les demos, diferentes colores, según el contenido. A veces hay tantas nubes que impiden ver el cielo. Hay tantos pensamientos y emociones que uno no es capaz de conectar con la verdadera naturaleza de la mente. Y uno cree que solo existen nubes, pensamientos, que no hay nada más. Sin embargo, si nos mantenemos en la posición del observador, quitamos la atención de esos pensamientos, de esas nubes y volvemos a la respiración, el anclaje, esas nubes que son los pensamientos van a ir pasando y con el tiempo, el cielo estará de nuevo despejado. Podemos permanecer el tiempo que queramos observando el cielo, la mente, despejado y sin nubes, sin pensamientos. Cuando queramos podemos volver a la respiración y dejar pasar los pensamientos.
Transcripción
Vamos a sentir como de las plantas de los pies salen unas raíces que nos anclan a la Madre Tierra.
Son unas raíces fuertes y vigorosas que nos conectan con el latido de nuestra madre,
Transportándonos una calma y una tranquilidad que nos lleva a relajar esta zona.
A través también de estas raíces somos capaces de soltar y liberar cualquier incomodidad o malestar que tuviésemos.
Y así,
De esta manera,
La planta de nuestros pies se relaja,
Se calma y se suelta.
Esta energía llena de vigor rodea nuestros pies,
Calmándolos y relajándolos.
Rodea los tobillos,
Permitiendo que esta zona suelte cualquier incomodidad o malestar y pueda encontrar la calma,
La relajación y la tranquilidad.
Esta energía rodea las rodillas,
Las llena de fuerza,
Las calma,
Las relaja,
Suelta el dolor,
Incomodidad y el malestar,
Dejándolas en paz y tranquilidad.
Sentimos el pulso de la Madre Tierra que llega a través de las raíces y rodea las piernas hasta las rodillas.
Continúa su ascenso por el muslo,
Dejando así las piernas totalmente calmadas,
Relajadas y distendidas.
La energía de la Tierra,
Este pulsar que se parece a un latido,
Comienza a ascender lentamente por nuestra columna vertebral,
Separando las vértebras para que llegue el oxígeno mejor y de esta forma la espalda pueda soltar aquello que la tiene prisionera y pueda encontrar la calma,
La tranquilidad,
La relajación.
La espalda descansa relajada y estirada y esta energía que nos llega a través de las raíces de los pies comienza a rodear los órganos del bajo vientre,
Penetrando profundamente en el aparato escritor y reproductor,
Soltando y liberando cualquier incomodidad,
Nutriendo cada órgano de esta zona y llenándolo de luz,
De calma y bienestar.
Es la hora de los órganos centrales del vientre,
Ese aparato digestivo recibe la energía de la Tierra penetrando en cada órgano para soltar la incomodidad y el malestar que pudiera haber,
Retonando una nutriente fuerza regeneradora que llena de vigor,
De calma,
De tranquilidad y relajación.
Es la hora de la zona del pecho,
El corazón,
Los pulmones reciben esta energía que la llena de fuerza,
De nutrición,
De vigor,
Soltando aquello que no le corresponde y llegando a una zona de confort,
De bienestar y tranquilidad.
La energía llega a las cervicales,
A la garganta y desciende por los hombros,
Los brazos y llega a las manos.
En las manos notamos este palpitar de la energía de la tierra,
Fuertemente,
Que abraza y nutre,
Nos da vigor y nos calma los brazos y las cervicales.
Llevándonos a un estado de bienestar y tranquilidad.
Nuestro rostro,
Nuestro cuero cabelludo también se llena de esta energía y así,
De esta manera,
Nuestro cuerpo se encuentra en un estado de calma,
De tranquilidad y relajación.
Permitimos sentir esta fuerza que late dentro de nosotros de una manera tan agradable que nos lleva a un estado de paz y tranquilidad.
Nuestro cuerpo descansa relajado y ahora podemos imaginar que nos encontramos en el alto de una cima de una montaña.
Es nuestra montaña preferida.
Observamos nuestro entorno,
Los colores,
El bosque con sus árboles.
Sentimos las fragancias y olores y percibimos la calma de este lugar,
Su belleza en su plenitud.
Prestamos atención al canto de los pájaros y si vemos algún animal que por allí cercano está.
Todos nuestros sentidos están observando,
Sintiendo,
Percibiendo y disfrutando de todo lo que hay en esta cima de la montaña.
Todo a nuestro alrededor es hermoso,
Maravilloso.
Nos lleva a un estado de plenitud y bienestar.
Podemos observar desde la cima de la montaña como hay riachuelos,
Cascadas y pozas.
Observamos el agua en movimiento y hasta somos capaces de sentir su hermoso y dulce rumor.
Este rumor del agua nos calma y nos tranquiliza aún más desde la belleza donde nos encontramos observando y sintiendo todo este esplendor.
El sol brilla y es cálido.
Nos da una sensación placentera y motivadora.
Estamos en la cima de la montaña observando,
Sintiendo,
Percibiendo y disfrutando.
Observamos ahora las nubes.
Hay nubes de todas las formas.
Nubes que parecen algodones o figuras.
Nubes que reflejan la luz del sol y muestran diferentes colores,
Rosados,
Anaranjados.
También hay nubes que son transparentes,
Nubes oscuras y algunas son casi negras.
Desde donde estamos podemos ver la diversidad de nubes que hay en el cielo.
Estas nubes siempre están en movimiento.
A veces los vientos son más suaves y van más despacio.
Otras veces los vientos son más fuertes y las nubes parece que corren,
Pero nunca están quietas.
Da igual que sean blancas como algodón,
Transparentes de color o oscuras.
Siempre están en movimiento.
Las nubes son como nuestros pensamientos.
A veces hay pensamientos agradables,
De colores.
Otras veces pensamientos neutros.
Otras veces pensamientos oscuros y tristes.
Las nubes son nuestros pensamientos.
Pensamientos que se mueven.
Nunca están quietos.
El viento puede ser nuestra respiración.
Cuando respiramos calmadamente las nubes se están moviendo.
Cuando respiramos profundamente las nubes siempre se mueven.
A través de nuestra respiración podemos mover los pensamientos que aparecen,
Tanto si son de colores,
Blancos,
Oscuros,
Tristes o alegres.
Somos capaces siempre de dejarlos moverse,
Que puedan irse.
Cuando algunos pensamientos son oscuros y pesados solo tenemos que soplar y esto se irá.
Así como las nubes del cielo permanecen siempre en movimiento.
Ahora que sabemos cómo mover nuestros pensamientos vamos a regresar a este momento,
A nuestro cuerpo,
A la conciencia de la aquí y a la ahora.
Para ello empezamos a mover los dedos de los pies y los pies.
Los dedos de las manos.
Sentimos nuestro corazón latir y tomamos una respiración profunda.
Nos sentimos en paz,
En tranquilidad.
Nos sentimos a gusto y bien.
Y cuando lo sintamos abrimos los ojos.
Gracias.
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