
Meditacion para Dormir Profundo y Calmar la Mente
Esta meditación guiada es ideal para calmar la mente de los pensamientos recurrentes del día al día. Muchos de nosotros vivimos con prisas, estrés e incluso ansiedad. Estas emociones dificultan que podamos tener un sueño profundo y reparador. Por eso, es importante cada día dedicarse un tiempo para parar, respirar y relajar la mente y el cuerpo. Uniendo mente y cuerpo es posible entrar en un estado profundo de paz interior que nos permita soltar la tensión, las preocupaciones y así, poder dormir profundamente. En esta Meditación Guiada, te acompañaré para Silenciar la mente y aquietar los pensamientos que te agobian. Calmar emociones intensas como la ansiedad y la preocupación. Conectar con tu cuerpo y sentir una profunda relajación. Y cultivar la atención plena y vivir el momento presente. Te invito a practicar diariamente con esta meditación para tener un descanso feliz y reparador. Un fuerte abrazo
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a esta meditación guiada para reducir los pensamientos y generar un estado de paz y tranquilidad interior.
Comenzamos la sesión de meditación guiada.
Esta meditación guiada es muy sencilla de realizar y nos va a permitir soltar poco a poco todos esos pensamientos que nos impiden descansar,
Que nos impiden relajarnos y que nos impiden disfrutar del momento presente.
Muchos de nosotros tenemos la sensación de que vivimos en una sociedad con muchas prisas,
Con mucha exigencia y que muchas veces sentimos una falta de tiempo.
A lo largo del día hacemos y hacemos y hacemos cosas y tareas,
Estamos todo el día haciendo cosas,
Y en ese hacer estamos además pensando y pensando y siempre pensando.
Cuántas veces recorremos un trayecto a pie y en vez de disfrutar de ese momento observando el cielo,
Escuchando a los pajaritos o sintiendo nuestros pasos,
Observando las personas con las que nos cruzamos y los lugares,
En vez de aprovechar ese momento para recargar nuestra energía en el momento presente,
Estamos inmersos en nuestros pensamientos,
Pensamientos de todo lo que tengo que hacer,
De todas las tareas y proyectos que me están esperando en el futuro.
Esta proyección hacia el futuro nos impide vivir en el presente y además nos genera inquietud,
Miedo,
Estrés e incluso ansiedad.
Muchas veces también estamos atrapados en el pasado,
En eso que hicimos y quizá podíamos haber hecho de otra forma,
O de aquello que nos dijeron o de aquello que nos hicieron,
De todas esas cosas que ya pertenecen al pasado.
Nuestra mente pareciera que fuera una montaña rusa,
Con pensamientos hacia el futuro,
Con pensamientos del pasado,
Pensamientos,
Pensamientos y pensamientos.
Pareciera que solo somos pensamientos,
Pues ¿dónde está nuestro cuerpo?
¿Es que a lo largo del día somos capaces de conectar con nuestro cuerpo?
Muchas veces llegamos a casa y deseamos descansar,
Nos sentimos totalmente agotados y sin energía,
Al tumbarnos en la cama deseamos sencillamente relajarnos y dormir,
Pero nuestros pensamientos surgen,
Nuestros pensamientos brotan,
Como un CD repetido que no para y no para de sonar.
¿Qué podemos hacer?
La práctica de la meditación es muy poderosa,
Necesitamos que el cuerpo y la mente se unifiquen,
Que la mente habite nuestro cuerpo,
Que no habite imaginaciones del futuro o imaginaciones del pasado que ya no existen.
Necesitamos que nuestra mente se focalice en el presente,
Y esto podemos conseguirlo a través de poner nuestra atención en nuestro cuerpo.
Así,
Observo mis dos piernas con mi mente interior,
Y respiro allí.
Y observo ahora mi cadera.
Siento mis piernas y mi cadera relajadas.
Es como si mi respiración las abrazara,
Las calmara y las relajara.
Y observo ahora la parte inferior de mi tronco.
Soy consciente del ritmo natural que tiene mi estómago.
Observo cómo sube y cómo baja al respirar.
Su ritmo es calmado,
Es relajado.
Es un ritmo apacible que me genera bienestar.
Y pongo mis manos sobre mi estómago.
Y siento mis manos sobre mi estómago,
Como suben y bajan al ritmo de mi respiración.
Y también siento el calor de mis manos en contacto con mi estómago.
El estómago es un órgano sumamente importante,
Y que en muchas ocasiones sufre nuestro estrés,
Nuestro miedo,
Nuestro enfado.
Todas esas emociones que vivimos durante el día se reflejan en el estado de nuestra salud digestiva.
Ahora es momento de cuidar de nuestras emociones,
De cuidar de nuestro estómago.
Por eso ponemos todo el foco de atención en nuestro estómago.
Nuestra mente interior enfocada en el estómago.
Y respiramos ahí.
Soltamos cualquier pensamiento que ahora entre en nuestra mente.
Nos focalizamos completamente y conscientemente en nuestro estómago.
Y al inspirar somos conscientes de la tensión acumulada en nuestro estómago.
Y al expirar soltamos las tensiones y relajamos.
Con cada respiración sentimos como nuestro estómago se relaja.
Y sentimos una inmensa gratitud por este órgano.
Enviamos todo nuestro amor a este órgano.
Y observamos la temperatura del estómago y de toda la zona del tronco inferior.
Inspirando y expirando ponemos nuestra atención en la parte superior del tronco.
Sentimos los movimientos que generan nuestra respiración en la parte pectoral.
Observamos como la zona pectoral sube y baja rítmicamente.
Somos conscientes de que nuestra respiración se ha vuelto más calmada.
Más relajada.
Y esto nos hace sentir muy bien.
Observo mi atención enteramente en mi pulmón derecho.
Mi mente interior concentrada en mi pulmón derecho.
Observándole y respirando allí.
Y visualizo ahora mi pulmón izquierdo.
Toda mi atención está en mi pulmón izquierdo.
Lo visualizo con mi mente interior y respiro allí.
Observo ahora mis dos pulmones.
Observo cómo se hinchan dulcemente al inspirar.
Y cómo se deshinchan suavemente al expirar.
El ritmo natural de mi respiración me calma,
Me relaja y me trae mucha paz interior.
Esa paz que tanto aprecio,
Que tanto necesito.
Y que ahora estoy generando a través de la respiración.
Y siento una enorme gratitud por mis pulmones,
Que me permiten respirar.
Me permiten unir mente y cuerpo en uno y vivir en este momento presente.
Con mi mente concentrada,
Focalizo ahora toda mi atención en mi corazón.
Mi bonito corazón,
Que late para mí las 24 horas del día.
Mi mente en gratitud,
Enfocada en mi corazón y respirando allí.
Y es posible que pueda sentir los latidos de mi corazón.
Observo profundamente.
Y quizá también soy capaz de sentir el bombeo del corazón en todo mi cuerpo.
Es un bombeo apacible,
Relajado y muy conectado al ritmo de mi respiración.
Inspirando y expirando,
Siento cómo mi respiración me tranquiliza.
Observo todo mi tronco,
Relajado.
Y pongo el foco de atención en mi mano derecha.
Y observo mis dedos,
Para comprobar qué dedo está más caliente.
Y qué dedo está más frío.
Y visualizo ahora todo mi brazo,
Desde mis dedos hasta mi hombro.
Mi mente interior enfocada en todo mi brazo y respirando allí.
Siento mi brazo derecho,
Relajado.
Y observo ahora mi mano izquierda.
Y los dedos de mi mano,
Para tomar conciencia de qué dedo está más caliente.
Y qué dedo está más frío.
Inspirando y expirando,
Visualizo ahora todo mi brazo izquierdo,
Desde mis dedos hasta mi hombro.
Toda mi mente interior enfocada en mi brazo izquierdo y respirando allí.
Observo mis brazos y siento que están profundamente relajados.
Incluso,
Soy capaz de observar el bombeo de la sangre en mis brazos.
Ese bombeo es vida.
Y me siento en gratitud.
Envío toda mi gratitud a mis brazos,
A mis manos,
Que me permiten hacer tantas y tantas cosas a lo largo del día.
Y con mi mente interior me abrazo.
Me abrazo cálidamente.
Me siento en gratitud.
Siento una inmensa relajación.
Me siento en paz.
Mi cuerpo cada vez está más relajado.
Mi respiración es calmada.
Mi mente está en paz.
Me siento libre de mis pensamientos.
Mi mente está habitando mi cuerpo.
Y me siento muy bien.
Y observo ahora mi cuello.
Con mi mente interior observo la tensión en mi cuerpo.
Relajo las tensiones con mi respiración.
Inspirando y expirando,
Observo ahora mi expresión facial.
Observo mi frente y la relajo.
Y observo ahora mis ojos.
Visualizo mi ojo derecho internamente.
Lo veo por dentro.
Y visualizo ahora mi ojo izquierdo.
Lo veo por dentro.
Con mi mente interior observo mis ojos.
Y los relajo,
Respirando allí.
Inspirando y expirando,
Relajo mis mejillas.
Relajo también mis mandíbulas.
En esta zona acumulo mucha tensión.
Por eso ahora relajo las mandíbulas y las mejillas.
Suelto mi lengua.
La relajo.
Relajo toda mi boca.
Y observo también mis orejas.
Inspirando y expirando,
Observo ahora mi cerebro.
Ese órgano tan maravilloso y que tanto trabaja a lo largo del día.
Con mi mente interior lo observo.
Y envío toda mi gratitud al cerebro.
Visualizo toda mi cabeza.
Y respiro allí.
Mi cabeza está relajada.
Mi cuello está relajado.
Mis brazos están relajados.
Mi tronco está relajado.
Mi cadera está relajada.
Y mis piernas están relajadas.
Inspiro y expiro y observo nuevamente todo mi cuerpo.
Con mi mente interior observo todo mi cuerpo.
Mi mente enfocada en mi cuerpo.
Y mi respiración abrazando todo mi cuerpo.
Siento mi cuerpo profundamente relajado.
Y siento mi mente profundamente en calma.
Mi mente está en calma.
Y siento armonía y paz en mi interior.
Mi respiración genera paz en mí.
Siento que esta es una práctica sencilla,
Poderosa,
Para unir cuerpo y mente.
Para regresar al momento presente.
Invitando a la mente a regresar al cuerpo.
Cuerpo y mente unidos.
Y yo con una sensación profunda de bienestar.
De calma.
De relajación.
Que me permite sentir claridad.
Que me permite sentir mucho bienestar.
Soy consciente de lo importante que es relajarme a lo largo del día.
Y sobre todo cuando llega la noche.
Así soy capaz de poco a poco entrar en un estado de sueño profundo y muy reparador.
Me siento en gratitud por mi capacidad de calmar y sanar.
Y me dispongo a seguir relajándome.
A seguir respirando.
Y a poder calmar,
Descansar y dormir profundamente.
Conoce a tu maestro
More from Mindfulness AMITABA
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
