
Pausa Auto-Compasiva
by Javier
Cuando estamos tomadxs por una emoción muy intensa, con la reactividad y pensamientos obsesivos que genera, tomar una pausa, junto con unas respiraciones profundas, nos ayuda a reconectar con nosotrxs mismxs y con el momento presente. La pausa auto-compasiva nos ayuda a observar que estamos sintiendo y pensando para responder de una manera amable con nosotrxs mismxs haciéndolo, no desde el juicio y la auto-crítica, sino desde el amor propio.
Transcripción
La invitación de hoy es seguir cultivando la compasión,
Específicamente la compasión hacia nosotros mismos o hacia nosotras mismas.
La práctica de hoy nos invita a hacer una pausa,
Una pausa cuando más la necesitamos,
Cuando estamos atrapados en alguna situación que nos genera sufrimiento y en la cual nos criticamos,
Nos aislamos.
Hoy lo vamos a hacer como hemos venido haciendo con las otras prácticas,
Pero ten en cuenta que esta más que una práctica es una invitación a pausar y que en cualquier momento que la necesites puedes tomar una pausa o esa pausa y hacer uso de ella y de los elementos que contiene.
Tomando ahora una postura que te sea cómoda,
Puede ser sentado o sentada en una silla,
Tu cojín de meditación o en un almohadón,
O puede ser de pie si es que estás en una situación en la que no te puedes sentar y poquito a poco haciendo una pausa,
Literalmente pausando,
Cerrando los ojos si esto es posible para ti en este momento y te es cómodo y si no simplemente bajando la mirada y descansándola en un punto fijo,
Poquito a poco entrando en contacto con tu cuerpo,
Notando los puntos de apoyo,
Los pies bien enraizados en el piso,
Los isquiones y los glúteos en contacto con la silla y el peso de tu cuerpo descansando ahí si es que estás sentado o sentada,
Entrando en contacto con la estabilidad de tu postura dejándote sostener por esa postura digna que refleja las cualidades del despertar y de la presencia,
Por esa postura que al mismo tiempo es amable y cómoda y relajada,
Haciendo cualquier ajuste que creas necesario en este momento y poquito a poco llevando la atención a un ancla,
Cualquiera que sea el ancla que esté disponible para ti en este momento y descansando la atención ahí sabiendo que cada vez que la atención se distrae con amabilidad y con mucha paciencia la traemos de vuelta al ancla y descansando y estabilizando ahí la atención.
La invitación ahora es a ir conectando poquito a poco con alguna situación actual que te genera algo de sufrimiento,
Que sea una situación difícil y la sugerencia aquí es a contactar con una situación que te sea medianamente difícil,
No una situación abrumadora que te sobrepase sino una situación que sea medianamente difícil con la que sepas que puedes trabajar en este momento,
Puede ser alguna situación que te esté generando estrés,
Preocupación,
Ansiedad,
Temor,
Puede ser alguna situación que te genere culpa o tristeza,
Quizás algún aspecto de tu cuerpo o de tu personalidad que no te gusta o quizás algún error o alguna falla que hayas cometido y por la que tendas a autocrificarte,
Tratando de entrar en contacto con la situación,
Cómo es,
Qué está pasando,
Con quién estás,
Qué se dice o quizás estás sola o solo,
Qué te dices a ti mismo o a ti misma,
De lo que pasó,
De lo que debió haber pasado o de lo que podría pasar,
Simplemente notando lo que aparezca sin juzgarlo y con una mirada contenedora,
Cariñosa y amable,
Tratando de entrar en contacto en la medida de lo posible con las emociones que se generan en esta situación,
Puede ser que aparezca miedo,
Angustia,
Preocupación,
Tristeza,
Vergüenza,
Yendo a ver si puedes localizar esas emociones en alguna zona de tu cuerpo y notando cómo son esas sensaciones,
Quizás una punzada en el estómago,
O una presión en el pecho,
O tensión en los hombros,
O un nudo en la garganta,
Y quizás puedes entrar en contacto también con los pensamientos que surgen,
Sabiendo que los pensamientos son solamente pensamientos,
Ni más ni menos,
Y si es posible,
Tomando conciencia de cómo cuando nos autocrificamos o nos juzgamos con dureza,
Solemos agregar sufrimiento,
Un sufrimiento adicional a una situación que de por sí ya es difícil.
La invitación ahora es a traer algo de mindfulness a esta situación,
Reconociendo que es un momento de dificultad,
Es un momento de sufrimiento,
Trayendo una atención y una conciencia amables al hecho de que esta situación te genera sufrimiento,
Quizás angustia,
Quizás culpa,
Quizás preocupación.
La invitación acá es encontrar algunas frases o palabras que te dan sentido y que te hablen realmente a ti.
Por ejemplo,
Esto es duro para mí,
La estoy pasando mal,
O simplemente me siento triste,
Me siento ansiosa,
Preocupada,
Y poco a poco reconociendo que el sufrimiento,
Que la imperfección,
Que los errores,
Son parte de la vida,
Recordándonos que todos los seres humanos nos equivocamos en algún momento,
Fallamos,
Todos los seres humanos de alguna forma u otra sufrimos,
La pasamos mal en algunas ocasiones,
Quizás reconociendo que muchas personas pasan por situaciones similares a la que tú estás pasando,
Que muchas personas la pasan mal a veces,
También se preocupan,
También se sienten tristes,
También se angustian,
También se sienten avergonzados o avergonzadas,
Reconociendo que tenemos esta humanidad compartida desde este lugar de ser un humano imperfecto,
Y viendo a ver si es posible conectar con esa sensación de sentirnos parte de esa humanidad que compartimos,
Y viendo a ver ahora si es posible ofrecerte un poco de amabilidad,
Quizás quieras poner tu mano sobre tu corazón si esto te hace sentido y es cómodo para ti o en alguna otra zona de tu cuerpo,
Donde puedes ofrecerte ese calorcito a través de la mano,
Esa sensación de apapacho,
De amabilidad,
De cuidado,
Dejando que esos sentimientos amables y de cariño y de cuidado fluyan a través de tu mano,
Y con la misma amabilidad y con el mismo cariño con el que le hablarías a una muy buena amiga,
A un hijo,
A una persona muy querida,
Con esa sabiduría compasiva e innata que todos los seres humanos tenemos.
La invitación es ofrecerte algunas frases que te hagan sentido hablándote con amabilidad,
Yo te voy a ofrecer algunos ejemplos pero estos son solamente ejemplos,
La invitación es a que tú encuentres las frases que hacen sentido o las palabras que hacen sentido para ti,
Que esté bien,
Que pueda estar en paz,
Que pueda aceptarme como soy y quererme como soy,
Que pueda ser amable conmigo misma o conmigo mismo,
Que pueda aceptar la situación o esta situación así como es y que pueda encontrar dentro mío los recursos y las herramientas para poder hacerle frente a esta situación,
Ofreciéndote en la intimidad de tu mente cualquier frase,
Cualquier palabra que sientas que necesitas en este momento,
Poquito a poco soltando la situación,
Soltando las emociones,
Soltando las frases y si es posible tomando conciencia de cómo está ahora tu cuerpo,
Tu mente y tu corazón,
Notando cualquier cosa que se haya podido generar después de esta pausa,
Sabiendo que si no se genera nada en particular también está bien,
Un poquito a poco llevando nuevamente el foco de atención al ancla que hayas elegido al principio de la práctica,
Descansando la atención ahí,
Entrando nuevamente en contacto con la estabilidad de la postura y poco a poco entrando en contacto con el espacio que ocupa tu cuerpo en la habitación en la que estás,
Dejando entrar los sonidos,
Los movimientos que hay afuera de la habitación y con mucho cuidado y con mucha amabilidad recordando estas cualidades que hemos venido cultivando de amabilidad con nosotras mismas,
Con nosotros mismos y transicionando suavemente de la quietud al movimiento y cuando estés lista o listo,
Abriendo los ojos si es que los tenías cerrados,
Que tengas un buen día.
Conoce a tu maestro
4.6 (17)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
