15:51

Meditación del camino

by Cristina Mejia

rating.1a6a70b7
Puntuación
5
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
19

La vida es un camino que vamos recorriendo sin ver o saber cuando llegará su final. De ahí el valor de ser conscientes del paisaje por el que vamos pasando, de apreciar y contemplar cada detalle que se va cruzando. En esta práctica te invito a que visualicemos ese camino, con una mirada "turista" que con todo se deja sorprender.

Transcripción

Hola,

Mi nombre es Cristina y quiero agradecerte el que hayas elegido este audio para acompañar tu práctica del día de hoy.

Te abrazo de corazón y mente y te invito a que aproveches este momento para aquietar tu mente,

Silenciar todos los ruidos externos y te conectes con tu voz más profunda,

Pero sobre todo que te relajes.

Mi invitación es que sueltes todo lo que tengas en este momento en tu mano,

En tu mente y en tu corazón para que en la liviandad de la hora podamos disfrutar de los siguientes minutos.

Voy a proponer que iniciemos con una respiración,

Pero recuerda que mi voz es solamente una guía y que nada mejor que tu intuición para saber qué es lo que realmente necesitas.

Así que propongo hacer una respiración en tres tiempos donde inhalamos en cuatro tiempos,

Sostenemos en dos tiempos y soltamos o exhalamos en seis.

Lo vamos a repetir por tres veces y luego volveremos a la respiración automática,

Pero de manera consciente.

Iniciamos con una inhalación en 1,

2,

3,

4,

Sostenemos 1,

2 y soltamos 1,

2,

3,

4,

5,

6.

Segunda vez,

Inhalamos en 1,

2,

3,

4,

Sostenemos en 1,

2 y soltamos en 1,

2,

3,

4,

5 y 6.

Y por último,

Inhalamos en 1,

2,

3,

4,

Sostenemos en 1,

2 y exhalamos en 1,

2,

3,

4,

5 y 6.

Con esta última exhalación podemos cerrar los ojos y hacernos conscientes de nuestro cuerpo y el contacto sobre la superficie que nos sostiene.

Si es fácil para ti,

Vas a comenzar a recorrer tu cuerpo y sentir como cada uno de los músculos se va relajando y se va soltando al punto de parecer que flotas en el espacio en el que estás.

Recuerda que absolutamente todo lo que llegue en este momento a la práctica,

Lo aceptamos y lo invitamos a seguir su curso.

Es decir que si por más de que has preparado el espacio para que sea un espacio de no interrupción y por algún motivo llega un ruido,

Un viento,

Una sensación térmica diferente,

No creas que sea estropeado,

Sino que por el contrario,

Incorpóralo dentro de la práctica.

Asimismo,

Los pensamientos que de pronto te saquen o te lleven a otro lugar,

Déjalos pasar y si es cómodo para ti,

Vuelve a la respiración consciente para volverte a conectar con el aquí y el ahora.

Te voy a invitar a que te imagines en este momento enfrente de ti un hermoso paisaje lleno de verdes,

De naturaleza y un camino de piedra.

Es un camino largo pero no ves a dónde va,

No ves su final.

Y empezamos a caminar por ese camino en donde cada una de las piedras que vamos pisando es diferente.

Hay unas más redondas,

Otras más cuadradas o amorfas.

Hay unas piedras rugosas y en cambio unas lisas como si fuera,

Se tratara de un mármol.

Hay unas piedras rayadas y otras de un solo tono.

Hay unas que combinan puntos,

Hay otras que cambian su tonalidad.

Hay unas piedras que porque han sido tocadas por el sol durante el día aún conservan su calor y en cambio las que están un poco más abajo son frías.

Todas diferentes y todas únicas.

Todas,

Absolutamente todas necesarias para que este camino que estamos recorriendo exista.

La ausencia de una de ellas provocaría un vacío.

Y vamos caminando.

Al principio todo lo vemos muy lejano y no somos capaces de definir las formas.

Pero a medida que vamos caminando todo empieza a ser un poco más claro.

Y somos capaces de diferenciar esas formas y esas manchas que antes parecían difusas en objetos concretos.

Lo abstracto empieza a tomar volumen y forma.

Además,

Ahora también somos capaces de escuchar y percibimos diferentes ruidos.

Algunos más placenteros,

Otros estridentes.

Alcanzamos a diferenciar voces,

Sonidos.

También percibimos aromas.

Y si seguimos caminando nos damos cuenta que todo eso que vemos y que escuchamos lo podemos tocar.

Y es así como nos vamos relacionando e identificando lo que sí nos gusta y nos da placer de aquello que preferimos evitar.

Como es natural hay cosas que nos llaman más la atención que otras.

Posiblemente tendamos a acercarnos más a las que nos llaman la atención y de alguna manera dejar pasar a aquellas que no nos gustan.

Aún así,

No siempre todo lo que tocamos y a lo que nos acercamos termina por agradarnos.

Y seguimos caminando,

Percibiendo cómo no estamos solos.

En este camino hay más gente que nos acompaña,

Cada una con su ritmo.

Hay algunas personas que caminan a nuestro lado.

De pronto cogen otro rumbo y desaparecen.

Hay unas que continúan,

Otras se quedan atrás.

Otras cogen carrerón y nos adelantan.

Y nosotros simplemente seguimos.

Y vamos caminando,

Y cada vez que vamos caminando nuestro cuerpo empieza a descubrir diferentes cosas,

A ver de otra manera,

A sentir,

A escuchar.

Una multiplicidad de formas que solamente somos conscientes de que están ahí,

Que somos capaces cuando las experimentamos.

Porque antes de que lleguen ni siquiera las imaginábamos.

Y seguimos caminando.

De pronto nos damos cuenta que llevamos una mochila en nuestra espalda y sentimos una enorme curiosidad por detenernos y mirar qué hay dentro.

Así que nos hacemos a un lado del camino y abrimos esa mochila.

¡Guau!

¡Qué sorpresa!

No está llena pero tiene el suficiente contenido como para capturar nuestra atención y querer ir lentamente mirando qué hay dentro.

Vemos que hay algunas piedras muy pesadas que además de quitarnos espacio nos están haciendo un peso adicional.

Hay otras que con solo verlas sentimos ternura y nos dan ganas de cogerlas y su textura nos da una sensación plácida en la mano.

Esas decidimos conservarlas y las dejamos dentro.

Y así lentamente vamos revisando cómo esa maleta que de pronto sin darnos cuenta estábamos cargando tiene un contenido muy valioso.

Levantamos la mirada y vemos que el camino sigue.

Y entonces nos surge la inquietud si hay espacio para todo lo que venga.

Porque claro,

Ahora nos hacemos conscientes de que todo lo que elijamos y decidamos guardar en esa mochila que ahora conocemos será peso que tendremos nosotros mismos que seguir cargando.

Así que es la oportunidad perfecta para revisar y sacar todo aquello que ya no nos interesa.

Que en su momento por alguna razón quisimos guardar o accidentalmente quedó allí y que hoy es prescindible.

Asimismo reacomodamos esas piedras que nos llevan solo con mirarlas a un momento especial de ese camino que hemos recorrido.

Nos recuerdan de un paisaje,

Una sensación o un momento.

Y así con la maleta reajustada decidimos continuar.

Nos volvemos a incorporar al camino y seguimos hacia adelante.

Seguimos mirando al horizonte con tranquilidad,

Con armonía y con mucha atención.

Porque ahora no solamente sabemos sino que nos hacemos responsables de elegir,

Guardar y cargar solamente aquellas cosas,

Aquellas piedras del camino que merezcan ocupar un espacio.

Aquellas piedras,

Aquellos recuerdos que sintamos que aportan y no se conviertan en una carga innecesaria.

Seguimos caminando sintiendo el viento que nos toca el sol que nos orienta y nos permite contemplar todo esto que nos rodea.

Vemos como el sol también viaja y parece acompañarnos aunque tenga su propio recorrido.

Este camino nos recuerda que todo pasa y que nosotros también.

Que lo único que permanece para siempre en este recorrido es nuestra propia compañía y presencia.

Al recordar esto es posible que surjan muchas cosas y muchos sentimientos pero yo te invito a que conectes con la compasión y el amor propio de saber que has sido tú quien inició,

Recorrió y aún recorre el camino.

Y te abraces,

Te abraces de verdad.

Ahora con una respiración profunda volvemos a hacernos conscientes del contacto de nuestro cuerpo con la superficie que nos sostiene y nos permitimos volver a traer a nuestra mente la imagen del lugar en el que estamos actualmente.

No es necesario abrir los ojos todavía.

Date unos segundos más de calidez interior.

Haz pequeños movimientos si lo sientes necesario y cuando te sientas preparado o preparado abre tus ojos para continuar la jornada y construir tu mejor hora.

Nuevamente muchas gracias por permitirme acompañar la práctica del día de hoy y espero volver a hacerlo.

Mi nombre es Cristina y te abrazo de corazón y mente.

¡Feliz hora!

5.0 (4)

Reseñas Recientes

Maria

November 22, 2025

Gracias por compartir 🙏

© 2026 Cristina Mejia. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else