
Consciencia Plena
by Alan Hecker
En esta meditación de consciencia plena vas a encontrar una parte del ejercicio donde vamos a utilizar la mente para ver cómo hace sentir al cuerpo. De esta manera vamos a experimentar el uso de la mente a nuestro favor y no viceversa. Espero que disfrutes de esta meditación tanto como yo disfruté haciendola. Cariños.
Transcripción
Hola,
¿cómo estás?
Soy Alan y hoy te invito a realizar una práctica desde este lugar.
Así que te invito a ponerte cómodo donde estés.
Puedes estar sentado,
Acostado.
Ponete cómodo.
Dejate llevar por los sonidos.
Si querés,
Podés jugar un poco con los distintos sonidos de este ambiente.
Podés imaginar un instante.
Y la invitación es que observes qué sensaciones corporales aparecen en el momento presente cuando imaginas a través de los distintos sonidos que hay acá,
Que le pasa al cuerpo.
Y hay que prestar especial atención a que las opiniones no sean de la mente.
Como dije antes,
La invitación es a que imagines a qué lugar te llevan los sonidos.
Y una vez que imagines ese lugar,
Percibir el cuerpo.
De esta manera estamos nosotros utilizando la mente para un propósito.
Y vamos dejando de lado los sonidos para adentrarnos y comenzar a percibir solamente el cuerpo.
Cuando escuches algún sonido,
Déjalo pasar.
De la misma manera que hacemos con los pensamientos.
Nos damos cuenta que hay,
Pero nosotros vamos a elegir anclar en los distintos lados que vamos a ir mencionando.
Cómo se siente el cuerpo en este momento.
Fíjate si está pesado,
Si está liviano.
¿Hay alguna parte especial del cuerpo que te llame la atención?
Ya sea porque te molesta,
Porque está inquieta,
Porque hay dolor.
Observá.
Cuando digo observá,
Me refiero a que lo percibas.
Y si la mente te llama la atención,
Observá.
Me refiero a que lo percibas.
Y si la mente se entromete con etiquetas,
Te das cuenta que eso es un pensamiento.
Y volvés al aquí y ahora a través del anclaje de tu cuerpo.
Seguís ahí,
Te fuiste en pensamientos.
Volvés conectada con el aquí y ahora.
Y en la posición que estés,
Te voy a invitar a que lleves toda la atención a tu cabeza.
Si estás sentado,
Te invito a que observes si está alineado con la columna.
Si estás recostado,
Te invito a que percibas el peso de la cabeza.
Y sin importar la posición,
Muy lentamente vamos a tratar hasta donde nos permita el cuerpo y siempre respetando los límites de éste,
A llevar la pera hacia el pecho.
Muy despacio,
Hasta donde puedas.
No se trata realmente de tocar la pera con el pecho,
Sino de sentir el movimiento y cómo va cambiando la postura.
Despacito,
Cada uno a su ritmo y hasta donde llegue.
Y cuando hayas llegado a tu límite,
Observá qué es lo que pasa.
Quienes estén recostados van a sentir que están haciendo un esfuerzo.
Quienes estén sentados van a sentir el peso de la cabeza.
Solo perciban.
Y volvemos a la posición original,
Muy despacio.
Siempre conectando con el cuerpo,
Con el movimiento.
Cuando hayan vuelto a la posición original,
Los invito a observar cómo está la cabeza ahora.
Manteniendo los ojos cerrados,
Dándonos cuenta si estamos pensando o en el momento presente.
Y de ser la primera opción,
Volvemos a anclar en nuestro cuerpo,
En la cabeza.
Vamos a hacer de cuenta que miramos hacia la derecha,
Sin importar si estamos recostados o sentados.
Recuerden respetar los límites del cuerpo.
Fíjense qué parte del cuerpo,
Qué parte del cuello se está tensando con este movimiento.
Y qué parte se relaja.
Y miramos hacia el otro lado,
Hacia la izquierda.
Siempre percibiendo el movimiento.
A medida que nos movemos,
Estamos en el momento presente.
Una vez que pasa el movimiento,
Solo quedan recuerdos.
¿Cambió algo en el cuello?
Volvemos la mirada al centro,
Para percibir cómo nos sentimos.
Cómo está la cabeza,
Cómo está el cuello.
Y con mucha amabilidad,
Toda nuestra atención va a ir dirigida a la respiración.
Vamos a conectar con el flujo del aire entrando y saliendo,
Sin cambiar,
Sin modificar la respiración.
Si la mente se va,
Vuelvan.
¿Dónde está la mente?
Vuelvan una vez más,
A conectar con la respiración.
Y los voy a invitar a alargar todo el aire,
A realizar tres respiraciones profundas y lentas.
Y cuando estén listos,
Perciban si el cuerpo pide algún movimiento realizar para salir de la meditación.
Gracias por meditar conmigo hoy.
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4.7 (133)
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