
Escuchando a tu Cuerpo
Nuestro cuerpo guarda las emociones que no hemos sabido procesar. Nuestros bloqueos, miedos, creencias limitantes.... se reflejan en debilidad, malestares o enfermedades. El cuerpo nos habla a través de su apariencia y su forma de funcionar. En esta meditación nos centramos en escucharle y hacernos conscientes de sus "susurros" para que no tenga la necesidad de "gritarnos" Espero que te sea útil. Muchas gracias por compartir tu Camino en la Luz.
Transcripción
Un cariñoso saludo a todos y muchas gracias por estar ahí.
Vamos a hacer una meditación para escuchar a nuestro cuerpo y poder entender qué actitudes,
Qué emociones,
Qué miedos o qué comportamientos nuestros le están afectando.
Vamos a escuchar sus susurros para que no tenga necesidad de gritarnos.
Para empezar siéntate o túmbate cómodamente.
Cierra los ojos y respira profundo varias veces.
Al inspirar imagina que inspiras luz.
Siente todo tu cuerpo llenarse de luz y al echar el aire deja que con él se vayan todas las tensiones,
Todos los problemas y las preocupaciones.
Inspira y llénate de luz,
De paz,
De amor y al exhalar alejas de ti toda tensión.
Siente tu cuerpo relajarse más y más cada vez,
Tu mente más y más tranquila,
Tus emociones en paz.
Los ruidos exteriores ya no te molestan,
Al revés hacen que te sientas más y más relajada,
Más y más en paz.
Centra tu atención en tu cuerpo,
Siente la energía fluyendo en él.
Hazte consciente de tu cuerpo físico y recórrele con tus ojos cerrados,
Centrando en él tu atención,
En tus pies,
Tus piernas,
El tronco,
Los brazos,
Las manos,
El cuello.
Siente tu cabeza,
Recorre tu cuerpo con tu atención,
De arriba abajo,
De abajo arriba.
Conecta con tu cuerpo físico,
Un cuerpo físico que constantemente realiza funciones para ti,
Sin que ni siquiera necesites prestarle atención.
Un montón de procesos realizándose al mismo tiempo,
Tu cuerpo cuidando de ti.
Siente la energía fluyendo en tu cuerpo físico,
Un cuerpo que te permite vivir,
Evolucionar,
Estar aquí,
Un cuerpo que cada segundo trabaja para ti.
Obsérvale,
Siéntele y pregúntale de qué manera te trato,
De qué manera mis emociones influyen en ti.
Deja que te muestre qué bloqueos están sobrecargándole,
Deja que te diga qué miedos alberga,
De qué manera la culpa le perjudica.
Observa tu cuerpo y escúchale,
Deja que te hable,
Qué creencias mías,
Qué emociones,
Qué actitudes te están perjudicando o te están enfermando,
Qué dolores guardas en tus células,
Qué pasado todavía guardas en ti,
Qué miedos albergas,
Qué es lo que te impide mantenerte sano,
Fuerte,
Perfecto,
Lleno de energía y vital.
Recorre tu cuerpo con tu atención,
Escúchale,
Él te habla,
Él almacena todo lo que tú no asimilas,
Él intenta protegerte de tus miedos.
Tu cuerpo a cada momento trabaja por ti y para ti.
Recórrele con tu atención y al recorrerle le vas bañando en tu amor y gratitud.
Céntrate en tu cuerpo,
Tan cerca tuyo y a veces tan lejos y olvidado.
Con tus ojos internos recórrele ahora,
Valórale,
Agradecele,
Ámale,
Qué mensajes tiene para ti,
Qué bloqueos le influyen,
Qué actitudes le dañan,
Qué miedos le sobrecargan.
Siente tu cuerpo,
Qué mensajes tiene para ti,
Valora tu cuerpo,
Ámale,
Agradecele,
Respétale y si lo necesitas pídele perdón.
Ahora yo me hago cargo de las emociones,
Ahora yo soy más fuerte,
Yo afronto mis miedos,
Ahora yo me hago cargo,
Yo tomo el mando,
Ahora te libero de este peso.
Gracias por ayudarme siempre,
Gracias por intentar protegerme,
Gracias por hacerte cargo de mis miedos,
De mi dolor,
Te libero de este peso,
Ahora yo tomo el mando,
Ahora yo aprendo a hacerme cargo de mis emociones,
Aprendo otras maneras de transmutar el miedo y el dolor,
Ahora yo te libero.
Con tu atención recorre tu cuerpo,
Bañale con tu gratitud,
Con tu amor y reconocimiento,
Amo a mi cuerpo,
Le valoro,
Le agradezco,
Manteniendo en ti este amor,
Esta gratitud a tu cuerpo vamos a ir saliendo de este estado de meditación.
Empiezas a respirar de manera más consciente tras tu atención al lugar físico donde te encuentras y empiezas nuevamente a escuchar los ruidos exteriores,
Mueve suavemente tus pies,
Tus manos y cuando te sientas preparado preparada,
Abres los ojos,
Ya puedes continuar con tu día a día,
Siendo consciente de tu cuerpo,
Agradeciéndole y valorándole.
Muchas gracias por compartir tu camino en la luz.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.6 (7)
Reseñas Recientes
More from Caminando desde el Alma
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
