
Reflexión meditativa para los momentos difíciles
Una meditación-reflexión para los momentos en que la ansiedad, la tristeza o el miedo parecen ocuparlo todo. Este es un espacio para recordarte que no eres solo la parte de ti que sufre. Hay dentro de ti una presencia capaz de sostener el dolor con ternura, sin identificarse con él. Esta práctica te invita a volver a ti, a habitar esa parte sabia y amorosa que nunca te abandona.
Transcripción
Cuando atravesamos momentos de dolor,
Ansiedad o depresión,
Solemos buscar alivio fuera de nosotros.
Anhelamos una palabra de consuelo,
Alguien que nos tienda la mano o simplemente una señal de que todo mejorará.
Pero en esa búsqueda muchas veces nos olvidamos de la única presencia que realmente nos acompaña en cada instante,
Nosotros mismos.
Y sin embargo en los momentos más difíciles es cuando más tendemos a abandonarnos,
Nos distraemos,
Nos exigimos ser de otra manera,
Nos juzgamos por sentirnos mal o tratamos de acallar el sufrimiento con cualquier cosa que nos haga evitarlo.
¿Pero qué pasaría si en lugar de huir de nuestro dolor,
Aprendiéramos a quedarnos con él?
No desde la resignación,
Sino desde el amor.
Es cierto que una parte de ti está sufriendo,
Que siente desesperanza,
Miedo o tristeza,
Pero eso no es todo lo que eres.
Dentro de ti también hay una parte sabia,
Compasiva y amorosa,
Que puedes sostener con ternura a la que ahora duele.
Imagínate como si fueras dos personas a la vez,
La que sufre y la que puede abrazar ese sufrimiento.
¿Qué pasaría si en lugar de ignorarte o tratar de arreglarte,
Simplemente te acompañaras?
Si aprendieras a ser tu propio refugio,
El lugar al que siempre puedes volver sin miedo a ser rechazado.
No te abandones,
Quédate contigo incluso cuando duela.
En esos momentos,
Prueba algo tan simple como colocar una mano sobre tu corazón y decirte en silencio,
Estoy aquí para mí,
No me dejaré solo,
Solo.
No tengo que estar bien para merecer mi amor.
Hazlo como lo harías con alguien a quien amas,
Con la dulzura de quien no intenta apresurar la sanación.
Sino solo sostener la presencia del otro con infinita paciencia.
Permanecer con nosotros mismos en los momentos difíciles es un acto radical de amor.
Es decidir que pase lo que pase,
No nos vamos a abandonar.
Es entender que la única persona que realmente necesitamos en este momento,
No es otra que nosotros mismos,
Con nuestra ternura,
Nuestra paciencia y nuestro compromiso de estar aquí.
Porque cuando nos quedamos con nosotros,
Algo cambia.
Tal vez el dolor no desaparezca de inmediato,
Pero deja de ser un enemigo al que tememos.
Se convierte en un visitante al que podemos mirar con compasión,
Sabiendo que también pasará.
Así que la próxima vez que sientas que te pierdes en el dolor,
Recuérdate,
Aquí estoy,
No me voy a abandonar.
Y si necesitas que alguien más te lo recuerde,
Aquí estoy yo para decírtelo.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org
Conoce a tu maestro
4.8 (40)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
