
El bulling en los adultos
by Den Rivera
A los adultos nos encanta ver los errores en los otros, y sobre todo cuando se trata de niños. Hablamos muchísimo de la necesidad de frenar el hostigamiento y el acoso en las escuelas, ya sea por discriminación, manejo de poder o simple abuso que existen ante aquellos que puedan ser distintos o no se adapten a las necesidades de algunos. Pero es claro que nuestros niños son el reflejo de lo que los adultos enseñan, y me parece muy importante notar cuándo estamos siendo participes de acoso y bullying, o tal vez somos aquellos que por sentirnos bromistas, estamos acosando a los demás. Te invito a esta reflexión para ti o para que la compartas con aquellos que consideres les hace falta.
Transcripción
Hemos escuchado mucho sobre las consecuencias del bullying en los niños y adolescentes.
Las diversas causas,
Factores que han generado o han desatado sobre el boom sobre el acoso en las escuelas.
Pueden existir muchos puntos de vista en relación a este tema,
Pero hoy me gustaría que consideráramos el mismo dentro de los adultos.
Es decir,
Que estamos muy acostumbrados a observar el comportamiento de los niños,
Aunque la realidad es que éstos únicamente imitan lo que ven.
Y es que con la picardía dentro de nuestra cultura,
Podemos llegar a desviarnos hacia un acoso dentro de los mismos seres queridos o aquellos con los que convivimos laboralmente.
Cuando no existe una comunicación sana dentro del núcleo familiar,
Puede darse el bullying como una constante,
Entrecomillado,
Broma,
Dando a notar los defectos o virtudes de cada participante de la misma.
Esto puede generar una inestabilidad en los individuos,
Tocando su autoestima y llevándolo a su vida cotidiana.
Asimismo,
Se puede tornar un claro ejemplo dentro de los grupos de amigos,
Ya sea con apodos,
Bromas,
Que pueden convertirse tras un tiempo recurrente en hostigamiento,
En un cambio de la personalidad del individuo que,
Tras tener la necesidad de pertenecer a su grupo,
Permite que este acoso se vuelva algo cotidiano sin darse cuenta del efecto que puede traer en su personalidad.
De esta misma forma,
Puede suceder el acoso dentro de un ambiente laboral.
Puede ser algo disfrazado de presión,
Estrés,
De los mismos subalternos,
Esto de manera lineal o de los superiores,
Atendiendo a una agresión psicológica que puede desacadenar en miedo,
Depresión,
Desánimo,
Desprecio,
Que se verá reflejado en el trabajo del empleado y hasta llegar a alterar su salud.
Todos estos puntos son sólo algunos ejemplos de cómo podemos ser buleados,
O podemos llegar a ser también los buleadores,
Donde el sarcasmo y el hostigamiento puede llegar a disfrazarse de picardía o sentido del humor.
Para poder detectar si estás siendo buleado,
O puede que estés afectando a terceros que están cercanos a ti,
Es importante que detectes estos pasos o estos puntos.
La persona puede tener cambios en su comportamiento,
Cambios de humor,
Tristeza o irritabilidad,
Puede tener trastorno en el sueño,
Cambios en los hábitos alimenticios,
Comer compulsivamente o falta de apetito.
Estos pueden ser algunos de los factores importantes que den a notar que estés siendo afectado por el bullying externo,
O aquella persona con la que convives,
Que también es importante darnos cuenta si es que nosotros se lo estamos generando a alguien más.
Como lo comentamos antes,
En las familias se puede generar también un bullying.
Hay ocasiones que la manera en la que nos podemos o aprendemos a relacionarnos tal vez entre hermanos,
Tal vez de los padres a hijos,
De los tíos a los sobrinos,
Entre primos,
Es a través de las bromas pesadas.
Pero ¿cuál es el límite de una broma pesada?
¿En qué momento realmente estamos transgrediendo la seguridad y la confianza de ese miembro de la familia,
En donde supuestamente se encuentra en un entorno seguro,
Donde está protegido,
Está cuidado y nadie más tendrá como la capacidad de agredirlo?
¿En qué momento vamos a pasar ese límite de esa broma pesada para dejar una marca que pueda comenzar a afectar en la autoestima de las personas?
Algo bien importante es pensar que las bromas es lo que nos une.
A veces la cultura tiene esta picardía en donde podemos bromear,
En donde podemos cotorrear acerca de las acciones que pueden tener los demás.
El problema es cuando se vuelve repetitivo,
Cuando constantemente estamos haciendo hincapié sobre tal vez un defecto físico,
Tal vez una forma de actuar,
Una forma de hablar,
Tal vez la manera de vestir.
Una cosa es que una broma pueda estar de pronto como picardía y hacer reír a todos y que la misma persona lo pueda asumir como broma y otra que se vuelva parte del léxico familiar.
En ocasiones nos ponemos apodos y esos apodos transgreden la seguridad y la confianza de los individuos.
Es decir que algo bien importante es que si nosotros no entendemos que una broma pesada puede llegar a causar repercusiones mayores dentro de cualquier participante de la familia,
Éste podrá notar que es normal que en el exterior lo traten de esa manera y puedan de alguna forma afectar a su seguridad,
A su comportamiento y al mismo tiempo detener el desarrollo y el crecimiento de cualquiera de los integrantes.
Es importante pertenecer a un grupo,
Pero es mucho más importante tener una comunicación asertiva.
Ese grupo debe darte una constante paz,
Debe sentirte tranquilo.
Y si estos dos puntos importantes como la tranquilidad y la paz no están presentes,
Deberías comenzar a observar si realmente esos lazos se están estableciendo por amor o por necesidad por pertenecer.
Gracias.
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