
La Rana Susana Descubre sus Patas
Esta es una historia de la Rana Susana inspirada en la práctica del mindfulness, que invita a los niños a aprender a observar su cuerpo cuando se sienten cansados. Te invito a que me apoyes y a que me compartas qué experiencia tienen tus hijos con esta historia dejando tus comentarios.
Transcripción
Hola,
Soy Karo y te voy a contar la historia del día en que la rana Susana descubre sus patas.
A la rana Susana le gustaba andar por el bosque,
Saltando y saltando entre rocas y pastos.
Le gustaba saltar tan alto que lograba ver por encima de los árboles.
Saltaba arriba y abajo,
Arriba y abajo.
Saltaba y saltaba sin parar,
Tanto que el sol se preguntaba cuándo la rana iba a descansar.
Poco a poco sus saltos se hicieron cada vez más cortos.
Ya no alcanzo a ver por encima de los árboles,
Dijo la rana malhumorada,
Teniendo que conformarse con pequeños saltos a la altura de los arbustos,
Arriba y abajo,
Arriba y abajo.
De repente se dio cuenta que había algo bajo su panza que no había notado antes,
Y le dolía cada vez que tocaba el suelo.
Al observar atentamente se dio cuenta que tenía dos patas rojas,
Del color de un tomate.
No sabía que mis patas eran rojas,
Se dijo extrañada.
En ese momento su amiga Julia la lechuza se puso a reír a carcajadas,
Tus patas no son rojas Susana,
Las tienes de ese color porque están cansadas y aruñadas de tanto saltar sin parar.
La rana Susana se quedó pensativa hasta concluir que había olvidado sus patas mientras saltaba.
Lentamente se fue al estanque y se puso a nadar,
Notando que nadar también le gustaba.
Poco a poco sus patas se pusieron verdes otra vez y la rana Susana decidió volver a saltar,
Pero recordando que de vez en cuando debía regresar al estanque a descansar.
Conoce a tu maestro
4.6 (188)
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