
Meditación Para Liberarse De Preocupaciones Y Miedos
by Merche
Sesión de visualización diseñada para liberarse de preocupaciones y miedos con el objetivo de reducir la ansiedad y el estrés. Hay una introducción previa de ejercicios de respiración y relajación.
Transcripción
En esta sesión vamos a realizar una visualización diseñada para liberarte de preocupaciones y miedos,
Con el objetivo de reducir la ansiedad y el estrés.
Pero antes realizaremos unos ejercicios de respiración y relajación.
Te invito a que te tumbes en una esterilla,
En la cama o en el sillón,
Con las piernas extendidas y los brazos situados al lado del cuerpo.
Para mayor comodidad puedes ponerte un cojín bajo la cabeza o debajo de las rodillas,
Para reducir la curvatura lumbar en el caso que lo necesites.
Busca una postura cómoda.
Piensa que estaremos en esta postura entre 15 y 20 minutos.
Encuentra esa postura.
Sin prisa,
Cierra los ojos.
Empieza a centrar tu atención en la respiración.
A continuación,
Y a tu ritmo,
Te propongo que hagamos tres o cuatro respiraciones profundas.
Inspira,
Coge aire por la nariz llenándote de aire como un globo y a continuación expira,
Soltando todo el aire por la boca,
Más y más,
Vaciándote.
Al expirar,
Nota cómo se relaja tu cuerpo,
Liberándote de las tensiones.
Inspira y expiras.
Con cada respiración te vas sintiendo más relajado,
Más y más en paz.
Después de estas respiraciones profundas,
Te propongo que vuelvas a centrar tu atención en la respiración,
Pero esta vez respira de manera natural,
Sin intentar cambiar nada,
Solo sigue el suave flujo del aire a medida que inspiras y expiras.
A continuación,
Realizaremos un viaje por el cuerpo.
Empezaremos por los pies.
Presta atención a los dedos de tus pies,
Al resto del pie,
Los talones y los tobillos.
Relájalos.
Siéntelos sueltos,
Cada vez más sueltos y relajados.
Subimos hacia las piernas,
Fíjate en las espinillas,
Las pantorrillas,
Llega a las rodillas y los muslos.
Nota cómo todos los músculos de las piernas se van relajando.
Cada vez están más sueltos,
Más y más relajados.
Ahora,
Préstale atención a tu cadera,
Sube por la cintura y el atomen,
El pecho y la clavícula.
Lleva la atención a la espalda en toda su extensión.
Relaja todo tu tronco,
Nota cómo está más suelto y relajado y abandonado,
Suelto,
Relajado y abandonado.
A continuación,
Centra tu atención en los hombros y en los brazos,
Los codos,
Los antebrazos y las muñecas.
Siente tus manos,
Las palmas y los dedos.
Relaja tus hombros y tus brazos,
Más y más,
Cada vez más.
Los notas sueltos y más sueltos,
Relajados.
Sube por el cuello y presta atención a tu cara y nota cómo de manera natural se va la tensión.
Céntrate en la mandíbula relajada,
Ligeramente abierta,
Liberando la tensión y toma conciencia de tu lengua,
Cómo se expande en tu boca,
Relajada.
Siente los pequeños músculos alrededor de los ojos y cómo se va la tensión.
Fija tu atención en el entrecejo y cómo se va relajando.
Toda tu cabeza está relajada,
Más y más relajada,
Abandonada.
Ahora pon tu atención en el cuerpo,
Como un todo,
Y descansa.
Descansa un momento.
Ahora te sientes seguro,
A salvo,
Y al fijarte en todo tu cuerpo,
Te fijas en tus sentimientos y sensaciones,
En cómo se forman y quizás se van.
Imagina cómo la tensión,
El miedo o el estrés se disuelven.
Eso es.
Muy bien.
A continuación te invito a que te imagines un paisaje.
En él puedes ver un valle rodeado de montañas y en el centro se encuentra un lago de aguas cristalinas del que parten varios riachuelos.
Puedes oír el canto de los pájaros y el sonido de las cigarras.
Puedes sentir el cálido sol de verano y la agradable brisa en tu piel.
Respiras la frescura del aire y sientes la hierba bajo tus pies desnudos.
Ahora te sugiero que te imagines que estás sentado,
Sentada en la orilla del lago,
Disfrutando de este paraje tan maravilloso.
Y si el agua te asusta,
Ahora ya no,
Porque este es un lugar especial.
Un lugar donde te sientes seguro y en paz.
Te invito a que te fijes en este precioso lago y que te detengas y conectes con un sentimiento de gratitud.
Continúa mirando el agua cristalina y observas como la brisa va formando ondulaciones.
Te fijas en la corriente que se genera y cómo se mueve el agua.
Al ver la corriente te das cuenta de los pensamientos que entran en tu mente.
Entonces sitúa mentalmente tus pensamientos en el agua.
A medida que entran en tu conciencia,
Ponlos sobre la superficie,
De uno en uno.
Ahora observas cómo pasan y los pierdes de vista al llevárselos la corriente hacia los riachuelos.
No importa si eran pensamientos alegres o tristes o de donde procedían.
Simplemente acéptalos y déjalos que se vayan.
No hay necesidad de crear ningún pensamiento.
Sólo relájate.
Deja el mundo fuera,
Que por eso no se para.
Y si un pensamiento entra en tu mente,
Ponlo en el agua y observa cómo se va y lo pierdes de vista.
Es bueno recordar que los pensamientos son así.
Existen durante un tiempo y se van.
Y cuando necesites liberar la mente de miedos,
Preocupaciones,
Angustias,
Cierra los ojos.
Imagínate el lago.
Pon los pensamientos sobre la superficie y deja que se vayan.
Poco a poco vas conectando con tu cuerpo.
Conecta con el resto de tus sentidos.
Puedes percibir sonidos,
Olores,
Sabor en tu boca.
Hacemos tres o cuatro respiraciones profundas.
Empieza a moverte lentamente.
Mueve los dedos de los pies,
Los dedos de las manos,
Mueve las piernas y los brazos lentamente.
Estírate si te apetece.
Y cuando quieras,
Abre despacio los ojos y toma contacto con las formas y los colores.
Por último,
Te vas incorporando poco a poco con un sentimiento de bienestar y tranquilidad.
Namasté.
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4.6 (939)
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