
Conectar con tu Niño/a Interior
De vez en cuando hay que tener en cuenta que nuesto/a niño/a interior quiere hacerse notar y quiere que le tengamos presente. Tenemos que volver a tener el sentimiento de la inocencia de la niñez. Esa inocencia que permite a lo/as niño/as disfrutar de cada momento de su vida y de experimentar todo como algo nuevo y divertido. Dejémosnos llevar por la felicidad, por las risas y juegos de nuestro/a niño/a interior.
Transcripción
Elige un lugar donde estás tranquila,
Tranquilo y acomoda tu cuerpo.
Respira profundamente relajando tu mente y todas las partes de tu cuerpo.
Relaja tus piernas,
Relaja tu tronco,
Tus hombros.
Siente tu cuerpo completamente relajado y suelto.
Pon tu conciencia en los latidos de tu corazón.
Hazte consciente de que con cada respiración llenas tus pulmones de aire y luz,
Regenerando así todo tu interior.
Con cada respiración haz que esa luz que respiras se vaya posando en el centro de tu corazón y conscientemente llévala a recorrer tu espina dorsal,
Pasando por todos tus chakras.
Con cada respiración haces que llegue esa regeneración por todo tu interior.
Respira profundamente y al inspirar introduce en tus pulmones oxígeno puro y respiras paz,
Tranquilidad.
Respiras luz,
Retienes por un instante y al respirar despacio sueltas todo lo que te hace sentir en desarmonía y esfuerzas fuera de ti la ira,
El enfado,
La tristeza,
Todo aquello que hace que tu vibración baje.
Vuelve a respirar oxígeno puro,
Respiras paz,
Tranquilidad,
Respiras luz,
Retienes por un instante.
Al expirar sueltas todo lo que te hace sentir en desarmonía y expulsa fuera de ti la ira,
El enfado,
La tristeza.
Respira de nuevo profundamente introduciendo en tu interior oxígeno puro,
Respiras paz,
Tranquilidad,
Respiras luz,
Retienes por un instante.
Al expirar sueltas todo lo que te hace sentir en desarmonía y expulsa fuera de ti la ira,
El enfado,
La tristeza.
Sigue ahora respirando a tu ritmo haciéndote consciente de que respiras paz y vibras en amor y siente como este amor se acomoda en tu chacra corazón desprendiéndose de él una luz que va creciendo con cada respiración y te va envolviendo.
Sientes tu cuerpo dentro de una esfera de luz,
Una esfera llena de energía que te envuelve al completo iluminando todo tu interior,
Inundando cada uno de tus chacras con la luz proveniente de tu corazón.
Siente tus latidos y únete a ellos con cada respiración.
Si acuden imágenes a tu mente obsérvalas por unos segundos y déjalas marchar.
Deja que los pensamientos,
Problemas y preocupaciones vayan desapareciendo al ritmo de tus latidos.
Estás dentro de tu burbuja de luz,
Puede haber ruidos fuera pero tú estás completamente unida,
Unido a tu respiración y a tus latidos.
Nada puede interferir en ello.
Imagina que en el centro de tu pecho se crea un tubo de luz que atravesando todos tus chacras les ilumina y armoniza.
Ese tubo de luz sale por las plantas de tus pies y se une al corazón de la madre tierra.
Siente tu unión con ella y recibe su energía y amor.
Vuelve a poner la conciencia en el centro de tu pecho y haz que el tubo de luz se eleve hacia el infinito universo.
Hazle viajar a la velocidad de la luz y en un estallido se une a las miles de estrellas que se forman en el universo esparciendo tu esencia y dejando que forme parte de ellas.
Eres tú también una estrella con una luz brillante y potente.
En esta sincronía perfecta te sientes anclado a la tierra y unido al gran universo y comienzas a visualizarte o imaginarte dentro de tu esfera de energía.
Con tu cuerpo y con tu cara en este momento real como tú eres físicamente ahora mismo.
Enfrente de ti aparece un precioso espejo.
Un espejo con un marco dorado cubierto de polvo de estrellas.
Un espejo que refleja con clara nitidez todo lo que delante de él se pone.
Mírate y ve tu reflejo en él.
En este espejo tan especial también se ve lo que hay al otro lado de él.
Atraviésalo y te llevará a un espacio del tiempo en el que el pasado vuelve a ti en imágenes.
Esos espacios y lugares donde de niña,
Donde de niño fuiste feliz y donde muchas veces soñabas con ser mayor.
Aparece ante ti una figura infantil.
Mira a esa niña,
A ese niño que te saluda con su pequeña mano queriendo llamar tu atención.
Una preciosa niña,
Un precioso niño que sonríe,
Que quiere jugar y correr y que sobre todo se siente muy feliz.
Una niña,
Un niño con una sonrisa brillante llena de luz,
Con unos ojos desprendiendo inocencia,
Amor y con la necesidad de descubrir todo lo que con ellos ve.
Con tus manos coge sus pequeñas manos.
Siente como a través de ellas te transmite su dulzura,
Su inocencia,
Su felicidad por tenerte cerca.
Así agarradas en las manos comprobarás que los latidos de su pequeño corazón manan al mismo ritmo que el tuyo.
Siente a esa niña,
A ese niño desde la consciencia,
Desde el aquí y el ahora.
Siente que es doble de tu imagen y de tu alma.
Habla con ella,
Con él y sientes sus palabras en tu interior.
Pasea,
Juega y ríe con ella y con él.
Siente su abrazo,
Su felicidad y su amor hacia ti.
Pregunta cómo se encuentra,
Si le sucede algo,
Si hay algo que le aflija,
Que le enfade,
Si hay algo que le entristezca.
Escucha todo lo que te quiere contar.
Tienes que ir saliendo de ese maravilloso espejo,
Pero al despedirte de esa niña,
De ese niño,
Introduces su imagen dentro de tu corazón,
Con un amor infinito hacia ella,
Hacia él,
Que eres tú.
Mírate,
Ya no hay espacio entre los dos.
Eres tú completamente esa niña,
Ese niño que habías quedado en el olvido,
Que creías que el hacerte mayor ya no existía.
Pero estaba ahí,
Esperando a que tú volvieses a abrazarla,
A abrazarle.
Amándote,
Amándoos,
Siente tu amor y su amor y regresa al instante presente y siente como tu interior está pleno de una gran felicidad.
Respira profundamente y poquito a poco ve sintiendo tus pies,
Mueve tus manos,
Estira tu cuerpo,
Pon tu conciencia en tu respiración.
Respira calmadamente a tu ritmo y así vas haciéndote consciente del momento y del lugar donde estás,
Sintiendo que estás rebosante de una gran felicidad e inocencia infantil.
Conoce a tu maestro
4.8 (38)
