
Mindfulness Para Embarazadas. Atención a La Respiración
Durante el embarazo nos pueden visitar pensamientos negativos, recuerdos del pasado o preocupaciones sobre el futuro. Con esta práctica aprendemos a no engancharnos a ellos volviendo una y otra vez al aquí y ahora, al momento presente. Conectando con una fuente de tranquilidad y calma que hay en nuestro interior y transmitiéndolas a nuestro bebé.
Transcripción
Bienvenida a esta primera práctica del programa de mindfulness para embarazadas.
Hoy exploraremos la práctica de atención a la respiración que nos ayudará a cultivar concentración y calma mental.
Durante el embarazo nos pueden visitar pensamientos negativos,
Recuerdos del pasado o preocupaciones sobre el futuro.
Con esta práctica de atención a la respiración aprendemos a no engancharnos tanto a estos pensamientos,
Historias y películas que constantemente va creando nuestra mente.
Volviendo una y otra vez a la aquí y ahora,
Al momento presente.
No es una técnica de relajación.
Tampoco se trata de aprender a respirar de una manera diferente.
Simplemente utilizamos nuestra respiración como un ancla que siempre está en el presente.
Siempre está con nosotras y a su vez es algo bastante automático a lo que nunca prestamos atención.
Nos ayuda a detectar cuando la mente se distrae y se engancha y volver una y otra vez al momento presente.
Busca una postura cómoda.
Puedes sentarte en el cojín,
En el suelo o en una silla manteniendo la espalda recta,
Pero no rígida.
Y si hoy estás cansada puedes apoyar la espalda contra la pared o el espaldo de la silla o incluso tumbarte.
Pero ten cuidado de no quedarte dormida.
Empieza por hacer un par de respiraciones lentas y profundas inhalando por la nariz y exhalando por la nariz o por la boca si te apetece.
Con cada exhalación dejando ir todo lo que has hecho hoy soltando cualquier pensamiento,
Memorias del pasado y preocupaciones por el futuro.
Invitando a tu mente a aterrizar en este espacio,
En este cuerpo y en este momento,
En el momento presente.
Y te invito a crear una intención para tu práctica de hoy dedicándola a tu bebé o a ti mismo o alguna otra persona que tal vez hoy lo necesita más que tú.
Tomando muy en serio este primer paso,
Pues esta intención,
Esta motivación es la que da sentido a toda tu práctica.
Intenta ser muy consciente de ello y permite que te acompañe en todo el proceso de la meditación.
Y poco a poco lleva tu atención a la respiración.
Si te apetece puedes enfocarte en la zona del abdomen,
Incluso colocar una mano o ambas manos encima.
Siente cómo la respiración provoca los movimientos en el abdomen,
Cómo se infla con cada inhalación y cómo se desinfla con cada exhalación.
No tienes que cambiar ni forzar el movimiento natural.
Simplemente acompáñalo con tu atención.
Es normal que te visiten algunos pensamientos positivos o negativos,
Preocupaciones,
Sentimientos,
Imágenes,
Recuerdos.
No intentes rechazar ni evitarlos.
No se trata de dejar la mente en blanco porque en este caso no pararía de crear más y más pensamientos.
Simplemente obsérvalos,
Pero sigue con tu atención en la respiración,
Descansando en este vaivén rítmico y natural de tu respiración.
Si te das cuenta que la mente se ha distraído en algún momento,
Se ha enganchado a algún pensamiento,
No tienes que juzgarte ni criticarte.
Simplemente una y otra vez vuelve con tu atención a la respiración,
Cultivando amabilidad y paciencia y transmitiendo estas cualidades a tu bebé.
Hay días cuando nuestra mente está más tranquila y otros días está llena de pensamientos como el mar que puede estar en calma o agitado con las olas en su superficie.
Pero en la profundidad de sus aguas siempre reina la calma.
Utilizando tu respiración como un ancla,
Vuelves a conectar una y otra vez con esta calma que siempre está presente en tu interior.
Y para ayudarte a concentrarte mejor,
Puedes probar contar tus respiraciones de 1 a 10,
Intentando hacer 10 respiraciones conscientes.
Si te pierdes,
No pasa nada,
Vuelve a contar.
Tu respiración es tu mejor amiga,
Tu mejor aliada.
Recuerda que siempre puedes utilizarla para ayudarte a salir de las tormentas de tu mente,
De todas las películas y la narrativa y aterrizar una y otra vez en el momento presente,
Conectando con tu calma interior y transmitiendo esta calma a tu bebé.
La respiración nos enseña una lección muy importante.
No se puede inhalar sin exhalar,
Al igual que no se puede recibir sin dar.
Es imposible cuidar de otras personas si no te cuidas de ti mismo.
Y no se puede amar a los demás si no te amas a ti mismo.
Poco a poco ves soltando tu atención y simplemente descansa,
Enraizándote en el aquí y ahora,
En este espacio de calma y quietud.
Y lentamente empieza a despertar tu cuerpo,
Moviendo los dedos de las manos,
De los pies,
Los tobillos y las muñecas.
Puedes estirarte o hacer cualquier otro movimiento,
Agradeciendo a ti misma por haberte dedicado este tiempo e intentando mantener la continuidad de la práctica en tu jornada de hoy.
Volviendo a conectar una y otra vez con tu respiración,
Cultivando mayor conciencia,
Mayor presencia y calma mental,
En beneficio de tu bebé,
Tus seres queridos,
Todas las mujeres embarazadas y sus bebés y todos los seres.
Conoce a tu maestro
4.4 (72)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
