
La Montaña
En nuestra vida podemos experimentar momentos de luz y oscuridad, tormentas emocionales que nos causan dolor y también momentos de felicidad. La meditación de la montaña nos enseña a permanecer fuertes con una quietud persistente, incluso cuando estamos viviendo una situación difícil.
Transcripción
Bienvenido,
Bienvenida a la práctica de la meditación de la montaña.
Comienza sentándote cómodamente con la espalda erguida en una posición de dignidad con las manos descansando en las rodillas o en los muslos.
Date un tiempo para relajarte y presta atención al flujo de tu respiración,
Notando los cambios sutiles en la temperatura al inhalar y al exhalar.
Simplemente nota que estás respirando,
Cabalgando instante tras instante en la respiración.
Mantén tu atención en las fosas nasales.
Si te das cuenta que te distraes,
De manera gentil regresa la atención a la sensación de las fosas nasales.
Expande tu atención al sitio de la respiración donde la notes con más claridad.
Puede ser el pecho,
El estómago,
El abdomen.
Sintiendo cada inspiración y cada exhalación,
Solo obsérvalo sin tratar de forzar o modificar la respiración,
Dejando que fluya libremente momento a momento.
Permite que tu cuerpo se mantenga inmóvil y en calma mientras continúas respirando,
Imagina la montaña más hermosa que conozcas que hayas visto o que puedas imaginar.
Deja la imagen de la montaña en tu mente que se vuelva más clara,
Nítida.
Observa su forma general,
Sus picos en el cielo la gran base empinada,
Sus laderas.
Nota lo masiva y lo sólido que es la montaña lo hermoso que se observa a lo lejos.
En vista paronámica,
Tal vez tiene nieve un pico prominente,
Una serie de picos o una meseta a lo alto.
Sea cual sea la apariencia sigue sentado con esta imagen de la montaña,
Observándola reconociendo sus cualidades y cuando estés listo encarna esa montaña como si tu cuerpo y la montaña se convirtieran en uno.
Mientras sigues sentado compartirás la quietud y serenidad de la montaña.
Te conviertes en la montaña,
La cabeza en el pico más alto tus hombros y brazos en los costados de la montaña,
Tu trasero y piernas en la base sólida y conforme vayas incorporando esta actitud experimenta una sensación de acomodo en las profundidades de tu cadera y conviértete un poco más en una montaña que respira conforme vas respirando,
Inquebrantable en su quietud,
Una presencia centrada e inmóvil ahora toma conciencia que el sol viaja en el cielo cambiando el color de la montaña la noche sigue al día y el día sigue a la noche,
A pesar del constante cambio la montaña permanece ella misma observando mientras las estaciones y los climas cambian momento a momento,
Día a día,
En verano no hay nieve en la montaña,
El sol refleja su intensa luz sobre los árboles,
En ontoño la montaña puede llevar colores intensos brillantes de fuego,
Anaranjados,
En invierno puede llenarse de nieve y de hielo en cualquier estación del año pueden generarse lluvias,
Tormentas intensas,
Las personas pueden ir a ver la montaña y comentar que hermoso es o como no es un día conveniente para verla,
Nada de lo anterior le importa a la montaña que sigue permaneciendo tranquila inmóvil,
Las nubes pueden ir y venir pero la belleza de la montaña no cambia ni un poco ni por como las personas lo ven,
Ni por el clima cambiante,
La montaña continúa respirando solo se sienta siendo ella misma,
En ocasiones pueden aparecer tormentas violentas de una magnitud impensable pero a pesar de todo la montaña sigue estable,
En calma,
Cuando nos sentamos en meditación aprendemos a experimentar la montaña,
Podemos tener la misma quietud inquebrantable durante segundos,
Horas,
Años,
En la práctica de meditación experimentamos la naturaleza cambiante de la mente y el cuerpo,
Del mundo exterior,
Todos tenemos momentos de luz y oscuridad,
Momentos de color y de monotonía,
Ciertamente experimentamos tormentas intensas violencia del mundo exterior,
La de nuestra mente y cuerpo,
Recorriendo momentos de dolor y alegría experimentando nuestras tormentas emocionales y crisis que son muy similares al clima de la montaña los climas de nuestra vida no deben ser negados o ignorados es para ser afrontados,
Honrados y sentidos siendo atendidos por nuestra conciencia,
La montaña tiene esto para enseñar y podemos aprender más si prestamos atención continúa respirando manteniendo esta postura estable,
Firme,
Sólida manteniendo el interés por prestar atención a las sensaciones de la respiración,
Al flujo del aire,
Al inhalar y al exhalar si te das cuenta que te distraes está bien solo date cuenta y continúa cabalgando en la respiración con la imagen de la montaña date las gracias al finalizar esta meditación por darte este tiempo para estar contigo mismo reconoce que es un acto de amor al prestar atención a tu cuerpo y a tu mente al terminar el sonido de la campana puedes ir moviendo tus manos,
Tus brazos regresando al momento presente
Conoce a tu maestro
4.5 (15)
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