
Dominando el Pensamiento Constante
En esta meditación abordamos la sensación de que el pensamiento no para, incluso en momentos de calma. Esta meditación te va a ayudar a entender cómo los pensamientos se encadenan solos, y a no engancharte con ellos. No se trata de dejar la mente en blanco, sino de darle un respiro y recuperar algo de espacio mental. Con el tiempo, esto te permite estar alerta antes de que la mente se acelere y crear una pausa para evitar que los pensamientos dominen tu mente.
Transcripción
Antes de ponerte cómodo,
Para un momento para darte cuenta de qué ha estado pasando por tu mente hoy.
No se trata solo de que hayas estado a mil,
Sino de reconocer que tu mente no ha dejado de trabajar ni un segundo.
Tal vez has estado repasando conversaciones,
Adelantándote a lo que sigue,
O tratando de adivinar problemas antes de que pasen.
Para mucha gente capaz y movida,
Pensar se vuelve como un ruido de fondo que nunca se apaga del todo.
Incluso cuando no tienes nada urgente que resolver,
La mente sigue ahí,
Dándole vueltas a las cosas.
Es un flujo constante de pensamientos que no para,
Ni de día ni de noche.
Ese tren de pensamiento continuo no es una falla en ti,
Al contrario,
Es una señal de tu responsabilidad y de tu inteligencia.
Pero cuando no baja el ritmo,
Se vuelve agotador,
Y puedes empezar a sentir que tu propia mente te está jugando en contra.
No estás aquí para forzar a tu mente a que deje de pensar.
Eso es casi imposible.
Mientras más intentes frenar los pensamientos,
Más vas a pensar.
Van a surgir ideas,
Planes,
Recuerdos o comentarios.
Todo eso es normal,
Y no hay manera de evitarlo.
Pero no necesitas controlar los pensamientos ni deshacerte de ellos.
Lo que importa es darte cuenta qué tan rápido te jala la mente hacia ese torbellino y aprender a frenar esa inercia.
Durante los próximos minutos vamos a practicar dejar que los pensamientos aparezcan sin engancharte en ellos automáticamente.
El objetivo no es dejar de pensar,
Sino dejar de sentirte abrumado por lo que piensas.
Acomódate en una posición que te sea cómoda y permite que tu cuerpo descanse sobre su propio peso.
Lleva tu atención a tu respiración.
No lo hagas como algo en lo que tengas que concentrarte a fuerzas,
Sino toma tu respiración como un punto de referencia que siempre está ahí,
Siempre presente,
Siempre constante.
Van a aparecer pensamientos,
Ideas,
Narrativas en tu mente.
Cuando eso pase,
Anótalos mentalmente como si fueran pequeños eventos,
Algo que sucede en tu mente,
Pero no algo en lo que tengas que participar,
Como a un niño saltando en un parque,
Como a un perro ladrando a la distancia.
Allí está,
Lo afirmo y sigo adelante sin engancharme.
Puedes decirte a ti mismo en silencio,
La mente me está jalando,
Y luego regresar a tu respiración,
Sin juzgarte y sin necesidad de terminar el pensamiento,
Solo suéltalo y vuelve a tu respiración.
Siente el ritmo natural de tu aire al entrar y salir.
La inhalación entrando y la exhalación saliendo.
A tu mente le va a costar mucho trabajo pensar mientras está realmente enfocada en tu respiración.
Inhala.
Exhala.
Si surgen pensamientos solo anótalos mentalmente,
Mira un pensamiento y regresa a concentrarte en tu respiración.
Inhala.
Exhala.
Cada vez que haces esto,
Estás practicando cómo salirte de un río con una fuerte corriente de pensamientos,
Evitando que te arrastre.
Con el tiempo,
La mente empieza a calmarse,
No porque la obligues,
Sino porque dejas de alimentarla con tu atención constante.
Antes de terminar con esta meditación,
Nota si algo cambió en ti y llévatelo contigo.
Al enfocarte en tu respiración,
Creas más espacio entre cada idea.
Los pensamientos pueden seguir ahí,
Pero se sienten menos pesados y menos intensos.
Este cambio de enfoque hacia tu respiración no deja que los pensamientos tomen el control sobre ti.
Quédate con esta idea.
No tienes que dejar de pensar para evitar que una oleada de pensamientos te domine.
Con práctica,
Vas a reconocer más rápido cuando tu mente esté trabajando de más,
Y sabrás cómo desengancharte,
Sin esfuerzo,
Naturalmente.
Ahora,
Abre los ojos suavemente y vuelve a poner atención a lo que te rodea.
Esta interacción más tranquila y equilibrada con tu mente es algo a lo que puedes regresar siempre que lo necesites.
Conoce a tu maestro
4.8 (5)
Reseñas Recientes
More from Javier Escobedo
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
