
Trabajar Nuestros Miedos y Ansiedad
Esta meditación nos vale para trabajar miedos puntuales, de linaje o que llevamos arrastrando mucho tiempo. También vale para trabajar la ansiedad. Dependiendo de la intensidad de la emoción, trabajaremos y haremos esta meditación durante 7 días seguidos. Si el miedo o la ansiedad son muy fuertes, la haremos 21 días seguidos.
Transcripción
Hola familia,
Soy Valeria Ketchichan y hoy vamos a hacer una meditación para tratar nuestros miedos o cualquier cosa que nos esté afligiendo en esos momentos en los que nos encontramos mal,
Que tenemos mucha angustia,
Mucha pesadez,
Miedo por distintas cosas o lo que sea que nos aflija en ese momento.
Vamos a tomarnos un momento,
Vamos a buscar un lugar cómodo,
Un lugar que sepamos que no nos van a interrumpir.
Nos vamos a sentar con las piernas cruzadas o nos podemos sentar en una silla con respaldo si necesitamos que la espalda esté apoyada en algún lugar.
Vamos a respirar profundo tres veces.
Con cada respiración llenamos nuestro cuerpo de oxígeno y visualizamos como chispitas de luz entrando en cada inspiración.
Y esas chispitas de luz activan e iluminan los cristales que están dentro de cada una de las células de nuestro cuerpo.
Entonces con cada inspiración nos volvemos luminosas,
Luminosos.
Y con cada exhalación soltamos la pesadez,
Aflojamos los hombros.
Y aunque en este momento no lo sintamos porque estamos afligidos,
Afligidos,
Porque sentimos miedo por distintas cosas,
Visualizamos alrededor nuestra todos los seres de luz que siempre nos guían y nos acompañan.
Si creéis en los ángeles,
En los arcángeles,
Maestros ascendidos,
Nuestros seres queridos,
Los visualizamos envueltos y rodeados de seres de luz que aunque no los sintamos porque ese miedo humano o esa aflicción humana es fuerte en este momento siempre están a nuestro alrededor y siempre nos están guiando y acompañando.
Nos visualizamos rodeados de seres de luz que van a guiarnos en esta meditación y van a ayudarnos a transmutar lo que sea que nuestra alma ya no necesita.
Nos vamos a visualizar en algún lugar en el que nos sintamos cómodas,
Puede ser en la naturaleza,
En la playa,
En la montaña,
Puede ser algún lugar físico o algún lugar en otra dimensión,
Algún lugar en nuestra imaginación,
Un lugar que amemos,
Un lugar donde nos sentamos a salvo,
Seguras y vamos a conectar con la tierra,
Vamos a visualizar raíces saliendo de nuestros pies,
De la planta de nuestros pies que van a penetrar la tierra para conectar con el centro del planeta,
Para conectar con la fuerza creadora de la madre tierra y visualizamos esas raíces bajando,
Bajando,
Bajando,
Penetrando corteza tras corteza y a medida que van bajando se van iluminando cada vez más,
Cada vez más,
Porque la tierra va latiendo cada vez más fuerte,
Más fuerte,
Más fuerte y nuestras raíces llegan al centro del planeta donde hay unos cristales gigantes que irradian luces arcoíris hacia todos lados con una fuerza y una frecuencia altísima de amor,
De armonía,
De poder de creación,
Visualizamos nuestras raíces envolviendo esos cristales,
Esa fuerza creadora y a medida que nuestras raíces tocan esos cristales,
Los cristales envuelven de luz brillante arcoíris nuestras raíces y esa luz va subiendo,
Subiendo,
Subiendo por nuestras raíces cada vez más brillantes,
Más iluminadas,
Más envueltas de esa frecuencia arcoíris y siguen subiendo,
Subiendo,
Subiendo por cada corteza terrestre hasta la planta de nuestros pies,
Penetran en nuestro cuerpo por la planta de los pies iluminando todo nuestro cuerpo energético y nuestro cuerpo físico,
Visualizamos como desde los pies se empiezan a iluminar las piernas,
Las rodillas,
Se empiezan a iluminar de esa luz arcoíris,
De esa luz brillante arcoíris,
De esa frecuencia divina y sigue subiendo a nuestras caderas hasta el primer chakra,
Lo envuelve,
Lo ilumina,
Lo activa y sigue subiendo al segundo chakra tres centímetros por debajo de nuestro ombligo en las mujeres a la altura del útero,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina,
Sigue subiendo hasta nuestro tercer chakra,
El plexo solar,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina con esa frecuencia cristal arcoíris y sigue subiendo hasta nuestro chakra corazón,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y en nuestro chakra corazón se dispara una luz en infinito horizontal,
Esa luz cristal,
Diamante,
Arcoíris que se expande hacia todo a nuestro alrededor y la luz sigue subiendo,
Esa frecuencia sigue subiendo hasta nuestro quinto chakra de la garganta,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y esa frecuencia sigue subiendo hasta nuestro sexto chakra,
Tercer ojo,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y la frecuencia sigue subiendo hacia nuestro chakra de la corona en la parte de arriba de la cabeza,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y visualizamos como esa frecuencia,
Ese rayo de luz cristal diamantino arcoíris sube hacia el universo.
Estamos conectados con el centro de la tierra,
Con el centro del planeta y le vamos a pedir al universo un rayo de luz dorada que descienda,
Visualizamos ese rayo como penetra por nuestro chakra de la corona y cuando hace contacto con nuestro cuerpo físico,
Nuestro cuerpo energético,
Visualizamos como en el cuerpo energético se baña,
Como si fuese una lluvia de chispitas doradas,
Baña toda nuestra energía,
Nuestro auro,
Nuestro campo energético y penetra en nuestro cuerpo físico,
Por nuestra chakra de la corona en la parte de arriba de la cabeza.
Con cada respiración integramos esa frecuencia en nuestro cuerpo,
En nuestras células,
Esa frecuencia sigue bajando hacia el sexto chakra,
El tercer ojo,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y esa frecuencia sigue bajando,
Nuestra chakra de la garganta,
Que lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y sigue bajando hacia nuestro chakra corazón,
Donde se mezcla y se encuentra con la frecuencia cristal diamantina arcoíris del planeta y juntas se envuelven y se expanden en infinito horizontal irradiando esa frecuencia a todo nuestro alrededor.
Esa frecuencia sigue bajando al encuentro nuestro chakra del plexo solar,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina,
Sigue bajando al segundo chakra,
3 centímetros debajo del ombligo,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina,
Sigue bajando hacia el primer chakra,
Altura de nuestros genitales,
Lo activa,
Lo envuelve,
Lo ilumina y esa frecuencia sigue bajando por nuestras piernas,
Nuestros pies y nuestros pies desciende y penetra la corteza terrestre y va al encuentro del gran cristal en el centro del planeta.
Ahora somos un puente de luz entre el cielo y la tierra,
Un puente de luz dorada,
Cristal diamantina arcoíris y esa frecuencia nos envuelve,
Nos ilumina,
Nos protege,
Nos sana,
Nos guía.
Y ahora envuelta de esta frecuencia vamos a visualizar nuestro miedo,
Vamos a visualizar nuestra angustia y no lo vamos a rechazar,
Le vamos a pedir que se pare en frente nuestro,
Podemos visualizarlo como una silueta,
Con la misma silueta de nuestro propio cuerpo en frente nuestro y lo vamos a mirar,
Lo vamos a ver,
Lo vamos a reconocer.
No lo vamos a rechazar porque ese miedo o esa angustia en algún momento nuestro cuerpo o nuestra mente la creó pensando que nos estaba protegiendo de algo.
Entonces vamos a mirar ese miedo o esa angustia,
Puede ser nuestra propia,
Pueden ser miedos que traemos de nuestro linaje,
Pueden ser miedos que hemos absorbido,
Puede ser angustia de cualquier tipo.
Y la visualizamos y la miramos frente nuestro,
La reconocemos y le damos las gracias porque a su manera esa emoción creada más densa o menos densa en algún momento nació o se creó con la intención de protegernos.
Entonces le damos las gracias por su intención y le decimos firmemente que ya no es bienvenida en ninguno de nuestros cuerpos,
Que ya no puede habitar ninguno de nuestros cuerpos.
Con amor y gratitud le decimos gracias y le damos la orden de que ya no habite ninguno de nuestros cuerpos.
Le invitamos que vaya hacia la unidad,
Podemos visualizar una luz blanca,
Una luz violeta de la transmutación y visualizamos esa silueta,
Caminar hacia esa luz,
Caminar hacia esa luz violeta,
Hacia ese fuego de la transmutación,
De la transformación.
La visualizamos también,
Esa luz,
Ese fuego con blanco,
La frecuencia de la ascensión,
De la canalización y realmente sintiendo gratitud en nuestros corazones porque si bien ha sido una emoción,
Es una emoción que nos causa mucha pesadez,
En algún momento y de alguna manera se originó con la intención de protegernos a su manera,
A su versión,
Pero fue con la intención de protegernos de algo.
Entonces realmente intentamos sentir esa gratitud en nuestros corazones y ese amor,
Así esa emoción que también nació dentro nuestro y que es parte de nosotras y de nosotros.
No la rechazamos,
Le agradecemos,
Le damos la orden de que ya no es bienvenida a ninguno de nuestros cuerpos.
Respiramos profundo,
Tres veces y con cada exhalación podemos ayudar a esa silueta como a empujar amorosamente a ir hacia ese fuego violeta porque ya no es bienvenido en ninguno de nuestros cuerpos y con esa orden,
Con ese posicionamiento ante esa emoción empezamos a despedir a esa emoción de nuestra vida.
Vamos a llamar al arcángel metratron que es el arcángel de la abundancia que guarda en su esencia la frecuencia de la abundancia y le vamos a pedir que nos envuelva con su luz,
Con su frecuencia,
Con su amor para que ese vacío que está dejando esa emoción que despedimos se llene de frecuencia divina de abundancia.
Si así lo sentimos podemos repetir tres veces el mantra yo soy abundancia universal,
Yo soy abundancia universal,
Yo soy abundancia universal.
Respiramos profundo y la visualizamos envueltas,
Envueltos de esa luz,
De esa frecuencia,
Nos sentimos sostenidos y protegidos y vamos a repetir este ejercicio,
Esta meditación durante siete días seguidos.
Si el miedo,
La angustia es muy fuerte,
Llevamos muchos años con ello,
Con él,
Vamos a repetir esta meditación durante 21 días seguidos.
Le damos gracias a esa emoción que hemos despedido,
Le damos gracias a la llama violeta,
A la frecuencia violeta,
A la transmutación y al rayo blanco que nos han asistido en este proceso.
Le damos las gracias al arcángel metratron por envolvernos y llenarnos de su frecuencia y por asistirnos en este proceso.
Le damos las gracias a todos los seres de luz que nos guían y nos acompañan y nos asisten en estos procesos tan importantes,
Bellos y hermosos.
Y nos damos las gracias a nosotras mismas y nosotros mismos por la valentía y el coraje de decidir cambiar.
Por la valentía y el coraje de querer vivir en amor,
En paz y en armonía.
Por la valentía y el coraje de dejar ir lo que era conocido para nosotros,
Aunque eso fuesen emociones más densas o negativas y querer transformarnos en seres cada vez más amorosos y más sutiles.
Nos damos las gracias a nosotras mismas y nosotros mismos por este proceso.
Nos visualizamos envueltas de luz,
Envueltas de chispitas y de frecuencias,
Cristal,
Diamante,
Arcoíris,
Doradas.
Visualizamos todas las células,
Nuestro cuerpo,
Nuestros órganos,
Nuestros fluidos,
Los huesos,
Nuestro cuerpo físico,
Nuestros cuerpos sutiles,
Energéticos,
Las siete chakras del cuerpo.
Visualizamos todo iluminado con esa frecuencia hermosa,
Cristal,
Diamantina,
Arcoíris.
Es como una esfera de luz que nos envuelve en la que estamos dentro,
Donde nos sentimos a salvo,
Seguros,
Guiados,
Protegidos.
Siempre podemos volver a este lugar,
Siempre podemos acceder a este lugar.
Respiramos profundo y cuando lo veamos conveniente,
Empezamos a mover los dedos,
Mover los pies,
Estirar las piernas.
Podemos quedarnos en este estado el tiempo que queramos y cuando lo veamos,
Lo sintamos apropiado,
Vamos a pedir que nuestros cuerpos sutiles,
Nuestros cuerpos energéticos vuelvan al tamaño,
A un tamaño normal,
Para poder llevar a cabo nuestras tareas diarias,
Nuestra vida cotidiana.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Conoce a tu maestro
4.8 (91)
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