15:20

Vemos fuera lo que tenemos dentro

by Cristina Mejia

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.5
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
30

No siempre es fácil reconocer en nosotros tanto nuestras luces como nuestras sombras. Sin embargo, reconocerlas en los demás pareciera una tarea más sencilla. Lo cierto es que no es posible ver fuera lo que no tenemos dentro. Una mirada compasiva hacia nosotros y hacia los demás, nos abre la posibilidad de ver el reflejo de lo que somos en lo demás y los demás. De esta manera, podemos crecer y cambiar lo que queremos que cambie fuera.

Transcripción

Hola,

Mi nombre es Cristina y te doy las gracias por haber elegido este audio para acompañar la práctica del día de hoy.

Quiero invitarte a que te permitas en este momento desconectar de todas las cosas que te están robando tu atención y que te llevan a no estar presente.

Otra manera que tenemos para estar aquí y ahora es hacernos conscientes de nuestra respiración,

Ya que es lo que nos permite sentir el cuerpo y habitar ese único momento posible para nosotros,

Que es el presente.

Así que recuerda que mi voz es solo una guía y que eres tú quien conoce sus necesidades,

Con lo cual no sientas que mi propuesta ha de ser cumplida a cabalidad,

Sino adaptada y utilizada para tu bienestar.

Vamos a comenzar con tres respiraciones profundas que nos permitan,

Como lo dije anteriormente,

Hacernos conscientes de nuestra respiración,

De nuestro ahora.

Y una vez terminada la última respiración,

Aprovecharemos para soltar todo el cuerpo,

Para dejarlo estar sobre la superficie que nos sostiene y así comenzar este momento de reflexión y de escucha interior.

Así que haremos una respiración circular,

Lo que quiere decir que en el mismo tiempo que inhalamos,

Exhalaremos.

Y entre inhalación y exhalación no haremos ninguna pausa,

No una representativa por lo menos.

Comencemos entonces.

Respira en 1,

2,

3,

4.

Suelta en 1,

2,

3,

4.

Nuevamente inhalo en 1,

2,

3,

4.

Exhalo en 1,

2,

3,

4.

Y la última,

Inhalo en 1,

2,

3,

4.

Exhalo en 1,

2,

3,

4.

Y esta última nos deja que el cuerpo descanse sobre la superficie que nos sostiene,

Soltando lentamente cada uno de los músculos y liberando cualquier tensión que pueda estar ahí.

Ahora,

Si necesitas moverte para adaptar una posición más cómoda que te permita permanecer allí por un momento prolongado,

Hazlo.

Y con tus ojos cerrados empieza a imaginar que todo lo que te rodea en el espacio en el que estás se va desapareciendo,

Se va borrando y ahora estás solamente tú con tus sensaciones.

Y tu posibilidad de estar aquí presente.

Vamos a hacernos conscientes de la existencia de cada una de las partes de nuestro cuerpo.

Porque aunque parece tonto,

Muchas veces no tenemos presente nuestro cuerpo hasta que sentimos una molestia que nos recuerda que hay algo ahí.

Y no es necesario llegar al dolor,

No es necesario llegar a la enfermedad para reconocer que en nosotros hay organismos constantemente en funcionamiento que nos componen y nos hacen las personas que somos.

Es decir,

Nos hacen habitar el cuerpo en que estamos y por ende poder interactuar con lo que nos rodea.

Así que imagina una luz que empieza a entrar por tu coronilla y va bajando hasta instalarse en tus ojos y sientes como los ojos se van soltando,

Baja por el sistema respiratorio,

Los oídos,

La boca y la garganta.

Relaja el cuerpo,

Relaja el cuello,

Relaja los hombros y vas bajando por tus brazos hasta llegar a los codos y sientes como no es necesario tener tensión ahí.

Bajas a las muñecas y cada uno de los dedos de la mano.

Siente las palmas libres de cualquier tensión o fuerza.

Siente el pecho como sube y baja con una respiración natural,

El tórax,

El vientre,

La cintura,

La cadera,

Toda la cavidad abdominal y donde se aloja nuestro poder creador y reproductor.

Suelta la fuerza que puedas tener en las esfínteres,

En el ano y baja tus muslos hasta llegar a las rodillas que en este momento no tienen ningún peso que sostener,

Pantorrillas,

Tobillos,

Empeine,

Arco,

Planta del pie y dedos.

Esta luz que ha atravesado todo tu cuerpo ahora te hace una sola esfera luminosa,

Una esfera luminosa que con el poder de tu mente vamos a ir expandiendo hasta ocupar todo el espacio físico donde estás,

El cuarto,

La habitación,

El bosque,

La silla,

El parque,

Dondequiera que estés.

Y sigue creciendo y se expande a un territorio un poco más grande,

El barrio,

La ciudad,

El municipio,

El estado,

El país,

El continente,

El planeta.

Eres luz y te has unido a todas esas otras luces que están creciendo y expandiéndose al mismo tiempo y en ritmos diferentes y concordancia con esta fuerza universal de amor e iluminación.

¿Por qué eres luz?

Porque si eres capaz de ver la luz en otros es porque hay luz en ti.

Somos el reflejo de lo que vemos y lo que vemos es el reflejo de lo que somos.

Muchas veces nos cuesta reconocer tanto lo bueno como lo malo en nosotros y en cambio sentimos una facilidad para ver en los demás y en lo demás esa luz y esa sombra.

Lo cierto es que nada de lo que ves afuera puede existir si no lo tienes dentro,

Tanto lo bueno como lo malo.

Si reconoces algo afuera que no te gusta,

Es hora de que mires dentro qué hay que te molesta,

Qué hay en ti que no está en sintonía con lo que quieres ser.

Si ves algo afuera que te saca una sonrisa,

Que te hace feliz,

Es hora de reconocer esas virtudes que hay en ti que te permiten ver eso posible.

Seamos el cambio que queremos ver afuera,

Porque en nuestro interior es donde tenemos la posibilidad de modificar,

Porque es en nosotros en donde podemos actuar para obtener resultados diferentes.

Qué lindo sería que nos viéramos con los ojos que nos ven los demás,

Qué lindo sería prestar nuestra mirada para que los demás se vieran como los vemos nosotros.

Y digo lindo porque sería lindo reconocer con amor todo aquello que no nos gusta y también todo aquello que nos gusta.

Porque no está mal ver nuestras sombras ni las sombras de los demás,

Estaría mal ignorarlas y pretender que porque simplemente no las queremos ver,

Desaparezcan.

Y reconocer también que hay luz en nosotros aún cuando pensamos que todo está oscuro.

Piensa y trae a la mente una persona a la que admires,

Trata de recordar tres virtudes por las cuales la admiras.

Y ahora busca en ti qué de esas tres virtudes hay en tu interior.

Si no te viene a la primera,

Respira.

Si has sido capaz de verlo afuera es porque lo tienes dentro.

Y ahora trae a tu mente esa persona que puede ser,

Te molesta,

Te hace sentir incómodo,

Te desagrada.

Piensa esas tres cosas que no soportas o que quisieras que esa persona pudiera cambiar.

Y con una respiración profunda y toda la compasión que mereces,

Mira en ti qué de esas tres cosas pueden estar evitándote.

Recuerda que has expandido una luz porque eres luz.

Y recuerda que para que seas luz,

Ha de existir la sombra.

Que reconocer tus sombras es la posibilidad de darle más luz a tu luz.

Y con toda la compasión,

Busca en este momento sentir tu corazón para recordar la humanidad,

Tu humanidad.

Este movimiento diástole y sistole que viene y va,

Esta irregularidad de ritmos,

Este constante movimiento.

Es lo que nos permite vivir.

Porque si fuéramos una constante línea recta,

Estable e inmutable,

Significaría que ya hemos dejado de latir.

En este plano por lo menos.

Todo lo que ves afuera está en tu interior y todo lo que hay en tu interior lo ves afuera.

La diferencia está en la mirada de compasión que logremos ofrecer y ofrecernos.

Vas a volver a este cuerpo y tratar de inhalar la luz que hemos expandido.

En una respiración profunda que altera un poco la respiración natural.

Para volver a hacernos conscientes de nuestro cuerpo aquí y ahora.

En una respiración profunda.

Pero esta vez vamos a inhalar en cuatro tiempos y exhalar en ocho.

O sea,

El doble de la inhalación.

Uno,

Dos,

Tres,

Cuatro.

Cuatro,

Exhala.

Uno,

Dos,

Tres,

Cuatro,

Cinco,

Seis,

Siete,

Ocho.

Descansa.

Mi nombre es Cristina,

Te abrazo de corazón y mente y te agradezco haber permanecido conmigo durante este tiempo.

Espero volver a encontrarnos para apreciar nuestras luces y sombras juntas.

Mientras crecemos y expandimos nuestra propia capacidad de amar y ser amados.

¡Feliz ahora!

© 2026 Cristina Mejia. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else