
Yoga Somático - Despierta la Sensibilidad
Descubre esta práctica de Yoga Somático para principiantes, una invitación a escuchar tu cuerpo, a suavizar la mente y a despertar una sensibilidad más profunda en cada movimiento. En esta sesión nos movemos de forma lenta, consciente y orgánica, permitiendo que el cuerpo se exprese sin esfuerzo y encontrando comodidad en cada transición. Perfecta si te estás iniciando, si necesitas una práctica suave o si buscas reconectar contigo desde la calma. En esta sesión vas a: Despertar la sensibilidad corporal Liberar tensión acumulada en cuello, hombros y espalda Mejorar la movilidad natural del cuerpo Aprender a moverte desde la respiración y la escucha interna Encontrar descanso mental y presencia Ideal para: Principiantes, personas con estrés, quien necesite una práctica suave, restaurativa o reconectiva. No necesitas experiencia previa, solo ropa cómoda y un espacio tranquilo.
Transcripción
Te doy la bienvenida a este segundo día de nuestra serie Yoga desde la raíz.
Hoy vamos a conectar con el cuerpo desde la sensación,
No desde la forma.
A menudo vivimos en desconexión con nuestro cuerpo.
Pensamos en el cuerpo,
Pero no lo percibimos,
No lo sentimos.
Esta práctica te ayudará a volver a habitar el cuerpo a través de movimientos suaves,
Fluidos,
Lentos y atentos.
Así que coloca tu esterilla,
Usa mantas,
Cojines,
Lo que quieras tener a mano y vamos a ir tumbándonos poco a poco.
Como ya sabes,
Busca una posición que para ti sea agradable.
Podemos empezar aquí en semisupina,
Acomodando nuestro cuerpo para que se sienta bien en la tierra.
Podemos sentir el contacto de la tierra.
Quizás te apetece estirar las piernas y empezar aquí en shavasana.
Tú tienes la decisión de poner piernas o estirarlas.
Como hayas elegido,
Siente cómo tu cuerpo se entrega a la tierra con cada respiración.
Nota el contacto de la tierra y empieza a ser consciente de cada parte de tu cuerpo,
De los pies.
Te vas haciendo consciente como dando la bienvenida,
Saludando al cuerpo,
A cada parte.
Continúa dando la bienvenida a las piernas,
A las rodillas,
A los muslos,
A la pelvis,
Las caderas,
Al torso,
El vientre,
El pecho,
La espalda,
A los hombros,
A los brazos y las manos,
A la cabeza,
Si observas de forma sutil,
Podrás sentir la energía que se mueve por el cuerpo.
Vamos a colocar planta,
Planta en el suelo y vamos a llevar las rodillas hacia el pecho en apanásana.
Recuerda como decía en la primera sesión que no importa cómo la hagas.
Puede que tú quieras abrazar por encima o abrazar por aquí abajo.
Puede que quieras separar las piernas,
Juntarlas,
Cruzar los pies o no.
No importa cómo quieras hacerla.
Solo siente el movimiento suave.
Vamos a detener el movimiento un momento y a volver a colocar planta,
Planta en el suelo.
Vamos a realizar un movimiento pélvico muy suave del siguiente modo.
Imagínate que quieres tocar con el hueso púbico el ombligo.
Lo que hago es que subo un poco la pelvis como queriendo acercar estos dos puntos.
Noto que mi zona lumbar se curva como si se pegara más a la tierra.
Los glúteos se aprietan un poco para subir hacia arriba,
Se despegan ligeramente del suelo y luego hago lo contrario.
Voy a separar el hueso púbico del ombligo.
Entonces voy a notar justo lo contrario,
Que los isquiones se enraizan en el suelo,
Que parece que se curva la espalda o se arquea la espalda por detrás.
Bien,
Es un balanceo suave de pelvis.
Arriba y hacia atrás.
Entonces voy a sentir este suave balanceo.
No te preocupes si al principio parece un poco difícil.
Es normal.
Si hemos estado desconectadas,
Desconectados de nuestro cuerpo y por ende de algunos movimientos muy sutiles,
Al principio es desafiante buscar esta idea de balanceo pélvico.
Voy a combinarlo con mi respiración.
Por ejemplo,
Exhalo y se acerca el pubis al ombligo.
Inhalo y se abre y se separa.
Inhalo,
Exhalo.
Continúo con el movimiento pélvico.
Vamos a detener el movimiento,
Posición neutra.
Y aquí vamos a colocar los brazos en candelabro y de esta posición acerco un poco los pies.
Inhalo cuando estoy aquí mirando hacia el techo o hacia el cielo.
Y las rodillas también apuntan hacia el techo,
Hacia el cielo.
Y al exhalar dejo caer las rodillas hacia un lado y la mirada va a ir al lado contrario.
Inspiro y vuelvo al centro.
Exhalo y cambio de lado.
Observa cómo es el movimiento.
Inhalo,
Centro.
Exhalo,
A un lado.
Inhalo,
Centro.
Exhalo,
Al otro lado.
Y continúas al ritmo de tu propia respiración.
A un lado y al otro lado.
Y vamos a volver al centro.
Vuelvo a llevar los brazos cómodamente junto al tronco,
Encima del vientre.
Y aquí vamos a prepararnos para hacer una cuadrupedia.
Como hacíamos en nuestra primera sesión,
Cada uno puede incorporarse en su propia posición.
Vamos a empezar con la primera sesión.
Y vamos a ver cómo le venga bien.
Normalmente las indicaciones son irnos a una posición de lado,
Lateral,
Desde aquí,
Con ayuda de nuestros brazos,
Nuestras manos,
Empezar a incorporarnos.
Pero quizás tú tengas otra forma de hacerlo y también,
Si es bueno para ti,
Es bienvenida.
De aquí levantamos las caderas para incorporarnos en el gato,
La posición de Vidalasana.
Bien,
Rezamos en la tierra,
Colocamos dedos de los pies,
Como hacíamos en la primera sesión.
Ahora vamos a descubrir cómo el cuerpo se siente y se mueve.
Fíjate en la postura,
Que puede ser desafiante si no has practicado esta posición.
Date tiempo.
Desde aquí vamos a inspirar,
Mirar al frente,
Exhalar y curvar la espalda.
Inhalo y exhalo.
Inhalo y exhalo.
Y para meter un poco de movimiento,
Voy a combinar con los pies el movimiento.
Fíjate.
Inhalo y dejo los pies como están.
Pero ahora al exhalar también voy a colocar los empeines.
Exhalo.
Inhalo y ahora vuelvo a llevar los pies con la almohadilla colocada.
Exhalo y coloco empeines.
Es un movimiento un poco más sutil.
Respira.
Inhala y exhala.
Inhala y vuelve al centro.
Bien.
Nos preparamos para nuestra última posición.
Como hacíamos en la primera sesión,
Vamos a ir a Balasana.
Pero esta vez,
Si te es posible,
Vamos a dejar los brazos estirados hacia adelante.
La postura del niño también se llama.
Fíjate que,
Como hablábamos,
Tú tienes que buscar la postura que mejor te sienta,
La que estés más cómoda.
Quizás puedas estirar los brazos completamente o igual te viene mejor un poco doblados o quizás palma a palma frente encima.
No importa.
Elige tu posición y respiras aquí.
Y aquí puedes continuar si te sientes muy a gusto o puedes incorporarte y vamos a respirar un poco a finalizar nuestra práctica.
Quizás en Balasana o quizás quieras ir poco a poco a tumbarte cómodamente en Shavasana respirando.
Poco a poco puedes ir incorporándote.
Recuerda,
El cuerpo no es un objeto que mover,
Sino un lugar donde vivir.
Cada vez que lo escuchas,
Algo dentro de ti se organiza,
Se calma,
Se equilibra y se llena de paz.
Muchas gracias por seguir este vídeo,
Por acompañarme en esta segunda sesión en este día.
En el próximo vídeo vamos a conectar con nuestra respiración,
Descubrir cómo conectamos y que la respiración sea la que nos guíe.
Que tengas un hermoso día.
Namasté.
Conoce a tu maestro
