
Escaneo Corporal Para Conseguir Presencia
by Lourdes
El escaneo corporal es una de las prácticas esenciales que propone Jon Kabbat-Zin para reducir el estrés e, incluso el dolor. Él dice que "Es una forma de meditación extremadamente poderosa y sanadora". Te provee de presencia, te entrena para estar presente en lo que surja: consciente de tus sensaciones, emociones y pensamientoes y abriéndote a ellas sin resistirte, permitiéndolas. Son momentos de absoluta consciencia. Es un entrenamiento para estar presente y habitar tu cuerpo, para,en consecuencia, habitar tu vida. Vivimos vidas inconscientes porque pasamos nuestros días en la mente, nos identificamos con esa voz de la cabeza que está todo el tiempo hablándonos. Ese estado de insconsciencia nos impide vivir nuestras vidas con plenitud, y además llena nuestras experiencias de miedo, angustia, impaciencia, estrés y ansiedad. Nos pasamos la vida soñando tener más tiempo para poder disfrutar, pero no nos hace falta más tiempo, nos hace falta presencia en el tiempo que tenemos ahora.
Transcripción
Acomódate confortablemente,
Tumbados boca arriba,
Piernas abiertas al menos medio metro,
Pies hacia los lados,
Brazos a lo largo del cuerpo,
Palmas hacia arriba.
Rueda suavemente tu cabeza de lado a lado y acomódala en su parte central natural con la barbilla ligeramente inclinada hacia tu pecho.
Relaja la cara,
Suelta la mandíbula,
Tu lengua.
Haz una inspiración suave y profunda hacia tu cuerpo y permítete habitarlo.
Deja que esa inspiración te lleve hacia el cuerpo,
Te saque de la mente.
Otra inspiración profunda,
Permite que el suelo te sostenga.
Permítete estar consciente para sentir todo tu cuerpo,
Para observar la mente.
Consciente para sentir tus emociones,
Tus sensaciones,
Tus pensamientos,
Para observar cuerpo y mente.
Este es un momento para sentir tu cuerpo por dentro,
Reconociendo y permitiendo todo lo que ocurra en tu cuerpo sin juzgarlo ni criticarlo.
Siente tu cuerpo como un todo de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza.
Permítete sentir el contacto del cuerpo con el suelo,
En la parte de los pies,
Los glúteos,
Los hombros,
La cabeza.
Y si estás sentado,
Tus glúteos,
Tus pies en el suelo.
Suavemente cambia el foco de atención y llévalo a la respiración de nuevo y deja que la respiración te lleve hacia tu abdomen.
Respira naturalmente sin manipularla y sé consciente de que esa respiración infla tu abdomen suavemente,
Lo deprime cuando expiras,
Notando esa inspiración como un acto de rendición a la atmósfera,
Notando esa sensación de soltar y relajarte cuando expiras,
Siendo consciente simplemente de tu respiración en cada fase,
La inspiración,
La expiración,
Sin contarla,
Sin manipularla,
Simplemente sintiéndola en tu cuerpo.
Tal vez notes que tu mente se distrae y si eso ocurre,
Recógela suavemente y muévela la respiración.
Deja que tu mente descanse en la respiración,
Relaja la cara.
Lentamente cambia el foco de atención para iniciar el reconocimiento corporal.
Concentra la atención en las experiencias que empiecen a surgir,
Que pueden ser de hormigueo,
De calma,
De cosquilleo,
De frescor,
A lo mejor humedad,
A lo mejor neutra,
Sea cual sea la sensación,
Permítela en tu cuerpo,
Permanece en ella,
Sin juicios.
Solo quieres reconocer cualquier cosa que surja en el campo de tu consciencia y estar en lo que ocurra al cien por cien,
Dejando que surja lo que sea.
Con esa actitud lleva la atención al pie izquierdo y quizás el mejor sitio para sentir una sensación sea la parte que tienes apoyada en el suelo.
Observa esa parte que está apoyada en el suelo.
Mueve la conciencia ahora a todo el pie izquierdo,
La conciencia al tobillo izquierdo.
Respira hacia el pie y al tobillo izquierdo y exhala desde ahí.
Deja que tu atención se mueva a la pierna izquierda,
Empezando por la pantorrilla,
Siguiendo por el muslo.
Respira desde dentro de esta pierna izquierda.
Quizás sientas el espacio que ocupa la cabeza del fémur en la cavidad de la pelvis,
En tu parte izquierda.
Quizás puedas sentir el contacto de tu glúteo izquierdo con el suelo o con la silla.
Quizás el contacto más sutil con la ropa.
Sea cual sea las sensaciones que sientas en tu cuerpo,
No te muevas.
Mientras recorremos el cuerpo,
Puedes ser consciente de tus pensamientos también.
Vuelve a la cadera izquierda y baja a la rodilla izquierda,
A la pantorrilla izquierda,
Al pie izquierdo.
Muévete al pie derecho ahora,
Al contacto del pie derecho con el suelo.
Deja que tu atención recorra el pie derecho completo.
Sube al tobillo,
A la pantorrilla,
A la rodilla,
Al muslo derecho.
Respira desde dentro de esta pierna.
Siente la pierna por dentro.
Es tu pierna.
Siente la unión del fémur derecho con el hueso coxal derecho.
El contacto del glúteo derecho en el suelo o en la silla.
Quizás el contacto de tu pierna derecha con la ropa.
Vuelve al muslo derecho,
A la rodilla derecha,
A la pantorrilla derecha,
Al pie derecho.
Sube de nuevo pantorrilla,
Rodilla,
Muslo,
Cadera derecha.
Focalízate ahora en la pelvis y empieza a sentir la pelvis por dentro.
La pelvis alberga los órganos de reproducción y también los órganos de eliminación,
Los órganos genitales.
Intenta sentir todos esos órganos.
Llevaré la conciencia.
Siente los glúteos por dentro.
Cada fibra de los músculos de tus glúteos mayores.
Y si puedes localizarlos de tus glúteos medios en los lados de las caderas.
Deja que tu conciencia pase por las fibras de tus músculos y respira desde ahí.
Vuelve de nuevo a la respiración y vuelve a ser consciente de ella,
Tan suave recorriendo tu cuerpo.
Observa cómo te conecta la respiración con tu vientre.
Y focalízate en ella,
En tu abdomen.
Ahí están los órganos de digestión.
Esos órganos que están conectados con los órganos de eliminación.
Concéntrate en ellos.
Una atención plena en tu vientre y vísceras.
Experimentando lo que ahí sientas ahora.
Deja que tu conciencia penetre en esos órganos,
Rodeándolos.
Si tu mente se distrae,
Recógela para atraerla de nuevo a la sensación,
A las sensaciones de tu cuerpo.
Cultivando esa voluntad de estar presente en lo que ocurre.
Con la capacidad de incluirlo.
Lleva la atención a la parte baja de tu espalda,
La pelvis por detrás,
El sacro y el coxis.
Siente el contacto de esta parte de tu cuerpo en el suelo.
Si estás tumbado,
O a lo mejor con la silla,
Si estás pegado al respaldo.
Ahí se acumula mucha tensión.
Tensión por estar tanto tiempo sentado.
Dirige de nuevo la atención a tu respiración.
Nota cómo esa respiración recorre el esternón,
Las costillas,
Los órganos vitales,
El corazón,
Los pulmones.
Nota cómo tu pecho se amplía y se expande con esa respiración.
Y siente el latido de tu corazón.
Rodea el corazón de conciencia y siente el latido.
Recuerda que donde va la conciencia va la energía,
La energía vital.
Esa energía que te permite estar vivo.
Rodea el corazón de esa energía.
Lleva la conciencia ahora al movimiento de tus pulmones con cada respiración que hagas.
E intenta penetrarlos por dentro,
Como esa conciencia,
Penetrando despacio y entrando en las profundidades de tus pulmones para intentar sentirlos.
Inspirando y expirando,
Permitiéndote cualquier emoción,
Acogiendo cualquier pensamiento,
Abrazando cualquier ruido.
Dirige tu atención y tu respiración ahora a los dedos de la mano izquierda.
A la mano izquierda siéntela por dentro.
Siente la muñeca,
El antebrazo,
El codo,
El brazo,
El hombro izquierdo,
La parte que está entre las dos escápulas por detrás en tu espalda,
Donde están los romboides.
El hombro derecho,
El brazo derecho,
El codo derecho,
El antebrazo derecho,
La mano y los dedos de la mano derecha,
La muñeca derecha,
El brazo,
La axila,
El hombro,
La parte que separa ambos hombros,
El hombro izquierdo,
El brazo izquierdo,
El codo izquierdo,
El antebrazo izquierdo,
La muñeca izquierda,
La mano izquierda,
Los dedos de la mano izquierda.
Lleva la atención ahora al cuello.
Siente el cuello por dentro.
¿Puedes sentir el fluir del aire por tu garganta cada vez que respiras?
Abraza cada ruido.
¿Puedes seguir la respiración a lo largo de tu espina dorsal hacia el sacro?
Sentir la espina dorsal por dentro.
Dejar que tu conciencia penetre a través de los discos intervertebrales,
A lo largo de la médula espinal por dentro de la espina dorsal,
Recorriendo los nervios que recorren esa espina dorsal.
Desde el sacro,
Zona lopar,
Subiendo hasta la zona dorsal,
El cuello sube hacia el cráneo,
La coronilla,
Tu cerebro por dentro.
¿Puedes dejar que tu conciencia penetre como si fuera agua entrando en la arena hacia el interior de tu cerebro?
Experimenta lo que ahí ocurra,
Lo que en tu cerebro surja.
Recorre el cerebro con tu conciencia.
La parte derecha de tu cerebro.
La parte izquierda.
Abraza cada sonido.
La parte izquierda.
Vuelve la atención a la respiración y empieza a bajar la atención por la frente,
Por la nariz,
Por las mejillas,
Por la boca,
Tu mandíbula.
La mandíbula es una de las zonas más tensionadas.
Concentra ahí la conciencia,
Permite que tu conciencia se sumerja en tu mandíbula.
Respira desde la mandíbula.
Siente la lengua.
Siente la lengua por dentro y relájala.
Siente la cara.
La cara desde dentro hacia afuera.
Lleva la atención a las orejas,
Al interior de la cabeza de nuevo,
A la cornilla.
Reconoce cualquier sensación o emoción.
Deja que tu conciencia ahora se expanda por la totalidad de tu cuerpo.
Imagina que esa conciencia que inunda tu cuerpo es una ola que va desde los pies hacia la cabeza y de la cabeza hacia los pies.
Y permítete sentir la vida en cada una de las células cada vez que inspiras.
Y cada vez que expiras,
Sintiendo la vida en cada célula de tu cuerpo,
Sintiendo que cada célula de tu cuerpo está viva y es feliz.
Cada célula de mi cuerpo está viva y es feliz.
Sigue recorriendo tu cuerpo como si la conciencia fuera una ola de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza.
E intenta reconocer sensaciones en esas movidas del cuerpo,
Esas filas,
Esas bajadas.
Y a la vez reconoce que esta práctica,
Súmaselo,
Esta práctica que puedes llevar a tu vida cotidiana,
Esta práctica de acogerlo a todo,
De estar presente,
De habitar tu cuerpo.
Recuerda que simplemente una respiración suave y profunda te lleva hacia tu cuerpo y ahí puedes empezar a sentirlo,
A ser consciente de las sensaciones,
A percibir,
A observar los pensamientos,
A permitirlo todo.
Cualquier cosa que surja,
Eso es presencia y puedes volver a ella cuando quieras.
Mueve ligeramente los dedos de las manos y los dedos de tus pies.
Recuerda esta sensación.
Mueve ligeramente la cabeza de lado a lado,
Estira los brazos por encima de la cabeza,
Une las piernas,
Estira las piernas.
Respira hacia tu cuerpo de nuevo y cuando te sientas preparado,
Gírate de lado para no dañar la espalda,
Empuja el suelo e incorpórate.
Conoce a tu maestro
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