
El Doble Movimiento de la Respiración
by Javier
Comenzamos con unos minutos de escaneo corporal para centrarnos en el momento presente. Después descansamos nuestra atención en la respiración, cultivando nuestra capacidad innata para "darnos cuenta", tanto en la práctica como en la vida. Terminamos profundizando en las sensaciones de la respiración, observando el doble movimiento que se produce en ésta, cada vez que inhalamos y exhalamos. Esta práctica es útil en aquellos momentos en los que nuestra mente está especialmente inquieta.
Transcripción
Después poco a poco podemos ir como entrando en quietud,
Haciendo cualquier ajuste que necesitamos hacer para estar un poquito más cómodos.
Y cuando decimos quietud,
Es quietud física,
Pero también ir generando un poco de quietud interior,
Como invitando a nuestro cuerpo a estar aquí,
Sentados,
Meditando un rato y invitando a nuestra mente también,
Quedando poco a poco atrás el día,
Un poco más,
Un poco menos ajetreado para cada quien,
Y con eso recentrando y como volviendo a atraer al centro,
Nuestro centro,
Nuestra atención,
Simplemente dándonos cuenta de que estamos sentados,
Hemos escogido estar aquí y dedicarnos un ratito a nosotros mismos.
Vamos a empezar por poner nuestra atención en la coronilla,
La tapa de nuestra cabeza,
Notando las sensaciones que tenemos ahí,
El cuero cabelludo,
Si hay alguna comezón,
Alguna picazón,
Y notando cómo al hacerlo empezamos a ser más sensibles,
Darnos cuenta de que hay muchas cosas sucediendo ahí al mismo tiempo.
Con esa misma profundidad y calidad de atención,
Vamos a ir haciendo un recorrido hacia abajo en el cuerpo,
Como si nos estuviera escurriendo un líquido espeso,
Rico,
Tibio,
Que empieza a bajar por nuestra cabeza,
Pasa por nuestras orejas,
Nuestra frente,
Y a su paso vamos relajando cualquier tensión que haya acumulada ahí,
Como la frente que es una zona que acumula mucha tensión,
Y tal vez notamos cómo simplemente por poner nuestra atención ahí,
Nuestra frente se relaja,
Y seguimos bajando nuestra nariz,
Nuestros pómulos,
Nuestra boca,
Nuestra quejada,
Que también es una zona de mucha tensión,
El cuello,
Los hombros,
Viendo cómo conforme vamos avanzando podemos ir liberando,
Podemos ir soltando ese peso y regalándoselo al suelo,
Al sillón,
A la silla,
Luego la espalda,
La espalda y el pecho.
Como si esa agua nos estuviera envolviendo y bajando,
Pasando por los brazos,
Los codos,
Los antebrazos,
Las manos,
Y continuando por el abdomen,
Donde tal vez escuchemos algunos ruidos de nuestro estómago,
O sintamos un movimiento en la espalda baja,
Y en la zona donde se une con la pelvis,
Que también podemos tener adolorida,
O es una zona que carga mucho durante el día,
En la cadera,
Tal vez cansada de tanto estar sentados en el día,
Y este es un buen momento para permitirnos liberar las piernas,
Los muslos,
Las rodillas,
Las pantorrillas,
Los tobillos y los pies,
Y al terminar podemos ampliar la tensión para sentir el cuerpo como una sola cosa,
Como una sola unidad,
Pero que está compuesta por miles de sensaciones al mismo tiempo,
Sintiendo la vida,
Sintiéndonos vivos en el cuerpo,
Y podemos ahora ir poniendo la tensión en la respiración,
Simplemente dándonos cuenta de cuando estamos inhalando,
Y dándonos cuenta de cuando estamos exhalando.
La práctica nos ayuda a ejercitar esa capacidad de darnos cuenta de las cosas,
De darnos cuenta cuando estamos enganchados en la mente,
En el piloto automático,
Darnos cuenta de cuando estamos tomados por una emoción.
Así que todo se resume a un acto tan sencillo como ejercitar ese darnos cuenta a través de la inhalación y la exhalación,
Reconociendo,
Sabiendo cuando estamos inhalando,
Cuando estamos exhalando,
Y cada vez que nuestra mente se distraiga,
Agradecemos que acabamos de tener otro momento de darnos cuenta,
Otro momento de práctica,
Puesto que en ese momento nos estamos dando cuenta de que nos distrajimos,
Y tenemos la oportunidad de volver a ese sabernos respirando,
Inhalando y exhalando.
Podemos quedarnos ahí,
Siguiendo la ola de la respiración,
Dándonos cuenta,
O también podemos hacer una pequeña profundización,
Que a veces es útil cuando nuestra mente está muy inquieta,
Que es notar cómo en cada inhalación hay dos movimientos que pasan al mismo tiempo.
Por un lado está el aire que entra y desciende hasta nuestro abdomen,
Pero al mismo tiempo está nuestro pecho que sube,
Que se expande.
Así que podemos darnos cuenta de esos movimientos opuestos que suceden en el mismo momento,
Complementándose.
Y lo mismo en la exhalación,
Con el aire subiendo para salir por nuestra nariz,
Pero nuestro torso,
Nuestra espalda,
Nuestro pecho,
Contrayéndose ligeramente hacia el suelo,
Como dos movimientos que se cruzan.
Sea cualquiera el caso,
Ya sea que solo estamos dándonos cuenta de la respiración o dándonos cuenta de este doble movimiento de la respiración,
Simplemente nos mantenemos ahí,
Sabiendo que estamos respirando.
Y poco a poco soltamos todo esfuerzo y nos quedamos con una atención abierta para recibir todo lo que llega a nosotros,
Cualquier sensación física,
Cualquier sonido,
Cualquier olor,
Cualquier pensamiento,
Notando qué se siente,
Estar observando lo que sucede.
Y vamos cerrando esta pequeña práctica con unas dos o tres respiraciones más profundas,
Tal vez inhalando por la nariz y exhalando por la boca,
Para poco a poco emerger a este momento,
Tratando de hacerlo con cuidado,
Despacio.
Conoce a tu maestro
4.7 (10)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by people. It's free.

Get the app
