
Volver al Cuerpo, Calmar la Mente
by Gisela Bollo
Esta práctica de mindfulnes te invita a reconectar con la experiencia directa del momento presente a través de las sensaciones físicas: la respiración, el peso del cuerpo, el contacto con las superficies y la temperatura de la piel. Esta práctica ayuda a salir del piloto automático, disminuir la sobrecarga mental y cultivar una sensación de presencia, estabilidad y regulación emocional. Ideal para momentos de ansiedad, estrés, inquietud mental o simplemente cuando necesitas volver a sentirte aquí. Música: "Meditation relax", Danamusic
Transcripción
Bienvenido o bienvenida a esta guía de meditación para encontrar la calma a través de nuestro cuerpo.
Durante los próximos minutos no intentaremos cambiar nada.
No vamos a intentar activamente sentirnos mejor.
Tampoco intentar relajarnos.
No vamos a resolver pensamientos.
Simplemente vamos a practicar estar aquí.
A través del cuerpo y sus sensaciones.
Ya que el simple hecho de concientizar sensaciones físicas nos trae al presente y le comunica al sistema nervioso que puede tranquilizarse.
Busca una postura confortable y antes de cerrar tus ojos,
Observa el lugar en donde estás.
Cómo es este lugar.
¿Qué cosas puedes ver?
Suavemente cierra tus ojos.
Percibe ahora los sonidos más cercanos deja de lado un poco los sonidos ahora para llevar tu atención más hacia el contacto de tu cuerpo con la superficie que lo sostiene.
Percibe los puntos de apoyo el peso de las piernas el peso de la pelvis,
De las caderas.
La espalda.
Brazos la cabeza.
Quizás algunas zonas se sientan más pesadas que otras.
Algunas tal vez las percibes más ligeras.
No hay una forma correcta de sentir,
Solo date cuenta de cómo se sienten las distintas zonas de tu cuerpo.
Con respecto al peso.
Ahora lleva la atención a la temperatura.
Tal vez notes el aire sobre la piel quizás una sensación de frescura Tal vez una sensación de tibieza.
Percibe las diferencias.
El rostro.
Las manos.
Los pies.
La ropa tocando el cuerpo.
La temperatura de cada zona.
Sin analizar,
Simplemente percibir,
Sentir.
Dirige ahora tu atención hacia la respiración.
Sin intentar modificarla,
Solo descubre cómo estás respirando en este momento.
Nota por ejemplo dónde se mueve más.
Tal vez el pecho.
O quizás sea el abdomen el que se mueve más con la respiración o quizás las costillas.
Permite que la respiración siga su propio ritmo no hay nada que corregir.
Solo.
Percibir y ahora siente el movimiento.
La expansión La pausa.
El descenso o retracción.
Como si observaras pequeñas olas llegando hacia la playa.
Una tras otra sin ningún esfuerzo.
Lleva tu atención nuevamente hacia el peso del cuerpo.
Nota la gravedad.
Y también date cuenta de que no tienes que sostenerte completamente por ti mismo o ti misma.
Sino que la superficie que hay debajo tuyo te sostiene.
Y puedes caer relajándote hacia esa superficie.
Nota como esa superficie recibe tu peso Sosteniéndote en este momento.
Permite que el cuerpo descanse un poco más sobre esta superficie que te sostiene.
Simplemente entrégale tu peso.
Quizás aparezcan pensamientos cada vez que notes que la mente se aleja vuelve a percibir las sensaciones físicas.
El contacto de los pies con el suelo la sensación de las manos,
Algo simple,
La temperatura del aire que rosa tu cuerpo,
La respiración.
Nada más.
No luches con los pensamientos.
Simplemente no les prestes atención.
Lleva tu atención hacia alguna sensación simple.
Por unos momentos no hay nada más que hacer.
Nada que alcanzar,
Nada que mejorar.
Solo este cuerpo,
Esta respiración.
Este momento.
Lleva ahora la atención hacia el ambiente que te rodea los sonidos quizás.
Luego comienza a mover suavemente tu cuerpo de manera agradable.
Y cuando estés listo o lista permite que tus ojos se abran y lleva contigo esta sensación de presencia,
De haber regresado aunque sea por unos instantes al lugar donde ocurre la vida,
Tu cuerpo.
Conoce a tu maestro
5.0 (3)
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