
Escaneo Corporal con Gratitud y Presencia Expandida
Esta meditación guiada te invita a cultivar una presencia profunda a través de un recorrido corporal completo y la expansión de tu consciencia. Una práctica que integra tres técnicas fundamentales: comienza con el cultivo de la gratitud, continúa con un escaneo corporal sistemático (body scan) y culmina en una exploración de la conciencia espacial. A lo largo de la sesión, cultivarás la observación sin juicio de tus sensaciones, pensamientos y emociones desde una perspectiva de testigo consciente.
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido.
Mi nombre es Eugenia Flyvan y te invito hoy a disfrutar esta práctica.
Adopta tu postura de meditación.
Puede ser en posición sentada o acostada.
Procura que sea cómoda y estable.
Cierra los ojos suavemente,
Déjalos que descansen.
No necesitas lograr ningún estado especial.
No hay nada que alcanzar.
Solo observar y cultivar la presencia.
Antes de comenzar.
Te voy a pedir qué intención es esta práctica.
Con el corazón lleno de alegría.
De amabilidad y de gratitud.
Por este día que estás viviendo.
Vas a tomarte unos instantes para agradecer al menos una cosa de tu presente.
Lleva la atención al centro del pecho.
Y da las gracias por eso que has elegido.
Dejá que ese agradecimiento se sienta,
Sentí la emoción que provoca esta gratitud.
Todos tenemos algo que agradecer,
Siempre.
Vas a hacer ahora una media sonrisa en tu rostro y vas a comenzar esta práctica con mucha curiosidad.
Y sin ningún tipo de juicio.
Simplemente vas a explorar aquello que te traiga.
Toma por nariz una respiración lenta y tranquila.
Inhalar,
Exhalar.
Nuevamente inhala.
Exhala.
Y una nueva inhalación.
Y exhalación lenta y larga.
Vas a dejar ahora que la respiración fluya sin intentar controlarla.
Simplemente la vas a observar.
¿Vas a notar cómo está?
Como es.
Si es profunda,
Si es superficial.
Si es alta.
O si es baja.
¿Qué parte de tu cuerpo está recibiendo el aire?
El vientre,
El pecho.
Lleva un instante la atención a esa parte del cuerpo que se expande y se contrae.
Quizás sean las costillas.
Quizá el vientre.
Quizá los hombros.
Y déjala fluir.
Con la próxima inhalación vas a llevar la atención al peso de tu cuerpo.
Vas a percibir los puntos de contacto,
Ya sea con la silla,
Con la cama.
Con tu almohadón de meditación.
Vas a sentir la presión de los pies en la superficie que los sostienen.
Observa como todo tu cuerpo está sostenido.
No tenés que sostenerlo vos.
Es la gravedad la que lo sostiene.
La superficie en la que estás es la que lo sostiene.
Y podés descansar acá.
Podés descansar en este sostén.
Con cada respiración hay más entrega.
Hay más presencia.
Ay,
Más calma.
Con la próxima inhalación vas a dirigir ahora la atención a tus pies.
Pero no vas a pensarlos,
Vas a sentirlos.
A tomar contacto con cualquier sensación que esté disponible.
Temperatura.
Postura.
Vibración.
O incluso la ausencia de sensaciones.
Eso también cuenta.
Pero toda tu atención va a estar ahí.
En tus pies.
Fijate si podés también distinguir cada uno de tus dedos.
Lentamente vas a ir subiendo esta tensión hacia los tobillos.
Luego a las pantorrillas.
Rodillas.
El hueco que se hace detrás de ellas.
Tus muslos.
Sentí el volumen,
La extensión.
Cómo se sienten.
Que percibís cuando la atención pasa por allí.
Continúa hacia la pelvis.
Tu cadera.
Esos puntos de apoyo que te están sosteniendo.
Percibí si hay sensaciones,
Incluso molestias.
Y seguí hacia tu abdomen.
Detenete en el movimiento natural del abdomen.
Quizá recibiendo el aire.
No intervengas en este proceso,
Simplemente sentí,
Percibí tu vientre.
Anda un poco más adentro a ese espacio interno de tu vientre.
A tus órganos.
¿Qué sensaciones aparecen?
Detectaje y tensión.
Solemos guardar mucha tensión en el abdomen.
Al inhalar y exhalar lleva la atención a esta zona y trata de relajarla,
De distenderla.
Una suave entrega.
No hay nada que controlar.
Seguí subiendo la tensión al pecho.
Tus clavículas.
Y tu espalda en toda su extensión.
Sentila.
Que se desprende de esto.
¿Qué información te está dando?
Hay molestias,
Rigideces.
O presencia.
Flexibilidad.
Recorrela con la atención lentamente hasta llegar a los hombros.
Y allí vas a relajarlos.
A separarlos de las orejas.
Dejando que la gravedad haga lo suyo.
Otra vez en este momento no hay nada que sostener.
Solo estar aquí presente con tu respiración.
Tu cuerpo.
Y escuchando mi voz.
Vas a seguir por los brazos bajando hacia los codos.
Antebrazos manos.
Percibí su volumen.
Su postura.
Sentílas al mismo tiempo.
Fíjate si podés distinguir también tus diez dedos.
Intentá sostener la atención como si fuera una sola percepción de ambas manos.
Volvé ahora a la parte superior del cuerpo,
A tu cuello.
Tu garganta.
Tu mandíbula.
Soltala,
Relajala.
Procurá que haya un espacio entre tus dientes.
Tu lengua descansa.
Tu rostro está relajado.
Los ojos tienen poca actividad.
Simplemente descansan.
Tu entrecejo se relaja.
También tu cuero cabelludo.
Finalmente sentí la cabeza completa.
Y percibí ahora.
Todo tu cuerpo como una sola unidad.
Un único campo de sensaciones.
Estás respirando,
Observando,
Sin juzgar,
Sin analizar.
Habita la presencia de tu cuerpo en este espacio-tiempo.
Y mientras seguís observando y percibiendo tu cuerpo.
Pregúntate qué espacio ocupa.
No respondas desde la mente.
Sino dirigir la atención a ese espacio.
Al volumen que ocupa tu cabeza.
Al volumen que ocupan tus hombros.
Tus manos.
Tus piernas,
Tus pies.
No sólo la superficie de tu cuerpo,
Sino su volumen.
Percibí el espacio de todo tu cuerpo.
Y siempre en contacto con la respiración.
Vas a ampliar esa atención ahora al espacio alrededor de tu cuerpo.
Al espacio detrás tuyo.
Al que está por delante.
Al que está por debajo.
Al que está por arriba.
No visualices,
Sino reconoce la existencia de este espacio.
Sentilo,
Captalo.
Hay una conciencia que contiene a tu cuerpo en este espacio.
En este espacio está tu cuerpo,
Tus sensaciones,
Tus pensamientos.
Pensamientos,
Sensaciones y emociones que van y vienen.
Pero vos permanecés en ese espacio.
Hay una presencia superior.
Una observación de todo lo que sos.
Sentí como con cada respiración este espacio se va haciendo más grande y más consciente.
Y es en este habitar que podes percibir los sonidos que van y vienen.
Podés percibir las sensaciones que van y vienen.
Podés percibir los pensamientos que van y vienen.
No necesitas controlar.
No necesitas desarrollar,
Ni entender,
Ni explicar.
Con cada respiración este espacio se hace más presente,
Más sólido y más grande.
Viendo como las cosas pasan,
Pero vos permaneces ahí.
Vas a descansar un instante en esta postura presente de observadora,
Observador.
No tanto en lo que sucede alrededor o en las sensaciones,
Pensamientos y emociones,
Sino en esta experiencia de estar consciente ocupando un espacio.
Sentir cómo tu conciencia se puede expandir y observar cómo pasan y fluyen estímulos externos.
No hace falta que definas.
No hace falta que comprendas.
Solo reconoce este estado de conciencia superior.
Más amplio que todo lo que acontece tanto dentro como fuera tuyo.
Si aparece un pensamiento simplemente observalo.
Se aparecen sensaciones también.
Lo mismo con las emociones.
Y una vez que las reconozcas,
Volvés suavemente a la sensación de este espacio.
El espacio que ocupa el cuerpo.
El espacio alrededor del cuerpo.
Y tu conciencia que lo habita y lo percibe.
Vas a tomar una inhalación profunda por nariz y vas a sentir como esta conciencia se expande y el pecho se abre.
Vas a hacer nuevamente una sonrisa en tu rostro.
Llevándote esta sensación de presencia más allá de cualquier cosa que aparezca.
Vas a inhalar.
Y exhalar con esta apertura de corazón habitando tu espacio.
Un espacio que te pertenece.
Inhalas por nariz,
Habitando este espacio desde el centro del pecho.
Y exhalas profundo y lento.
Nuevamente inhalas,
En contacto.
Con tu centro.
Y exhalas profundo y una última inhalación.
Agradeciendo este momento que te has regalado.
Y exhalando vaciando por completo tus pulmones.
Puedes mover tus manos,
Tus pies,
Tu cabeza cuando lo necesites.
Y cuando te sientas lista o listo,
Puedes abrir los ojos.
Soy Eugenia Flyvan y te agradezco mucho que hayas meditado conmigo hoy.
Te espero mañana.
Conoce a tu maestro
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